Ubicada en Tafalla y con una trayectoria de casi quince años, la empresa navarra Mansutec se ha consolidado en el ámbito del mantenimiento de instalaciones industriales y en la fabricación de sistemas de calderería inoxidable, especialmente para el tratamiento de aguas. La firma combina especialización técnica con «cercanía al cliente», dos rasgos que han guiado su crecimiento sostenido en los últimos años.
Fundada en 2010 por Aitor Sarasibar, natural de Lanz, Mansutec arrancó su actividad en las antiguas instalaciones de la empresa Carrocerías Barasoain, que anteriormente había entrado en concurso de acreedores. Desde allí, en una nave de 1.200 metros cuadrados, la compañía ha ido ampliado progresivamente su infraestructura hasta contar hoy con una plantilla de veinticinco trabajadores, diez más que hace cinco años. Además, cuenta con una segunda sede de 1.000 metros cuadrados en el polígono de Noáin-Esquíroz, orientada a prestar servicio a clientes de la Comarca de Pamplona.
La actividad de Mansutec se estructura en torno a dos grandes líneas de negocio. Por un lado, la calderería inoxidable aplicada a sistemas de depuración de aguas, con instalaciones de tuberías que se integran en plantas de potabilización y tratamiento de aguas residuales. Por otro, el mantenimiento industrial, un servicio que presta principalmente a empresas de los sectores automovilístico y agroalimentario. Gracias a esta expansión, la firma factura actualmente en torno a 2 millones de euros anuales.
«Fabricamos instalaciones de tuberías inoxidables para depuración de aguas que se utilizan en plantas de potabilización o depuración», detalla Sarasibar. En este sentido, empresas como Tafalla Iron Foundry, Berlys o Refresco Iberia figuran entre sus clientes de referencia. A ellos se suman compañías del ámbito de la construcción, como Obenasa, Rockwool, Construcciones Lacunza u Osés Construcción. «Actualmente, estamos realizando varios trabajos en el nuevo edificio de bomberos de Tafalla y en el depósito de agua de La Pedrera», señala Sarasibar.
LA EXPANSIÓN
Además, la firma también ha ejecutado proyectos puntuales en Zaragoza y quiere reforzar su presencia en el norte de la Comunidad foral, donde el propio Sarasibar cursó sus estudios de FP de Máquina y Herramienta, concretamente en la Escuela Laboral de Elizondo. El crecimiento de Mansutec ha sido constante. En el último año y medio, la compañía ha incorporado tres cabinas de pintura para ampliar sus capacidades productivas.
«Nuestra actividad es muy diversa. Un cliente nos puede encargar un trabajo de calderería, la construcción de una escalera o una instalación eléctrica», resume Sarasibar, antiguo trabajador en Maier Navarra y Grupo ISN, donde estuvo empleado durante más de una década. Desde el pasado octubre, Sarasibar también forma parte de la Asociación de Empresas de la Zona Media de Navarra (AEZMNA), donde ejerce como vocal.













