A primera vista, el vino y los tatuajes parecen mundos opuestos, pero tienen más en común de lo que imaginamos. Ambos son expresiones milenarias de identidad y cultura, con la capacidad de dejar una marca: el primero, en el alma; el segundo, en la piel. Sobre esta idea se sustentan las singulares catas que, desde el año pasado, organizan la emprendedora Bea López y la tatuadora Tania Irujo en Reyna de Copas, una joven enoteca situada a las puertas del Palacio Real de Olite.
Todo comenzó con un encuentro fortuito entre Tania, especializada en línea fina, y Bea, propietaria del espacio. "Participé en una cata organizada por Bea con un grupo de amigos –relata la tatuadora a ValoresTOP–. Me encantó el ambiente y empecé a seguirles en redes, donde vi que colaboraban con perfiles muy diversos. Ahí se me encendió la chispa, así que le propuse la idea a Bea y, como dice a todo que sí, se sumó de inmediato a mi locura".
Tras varias reuniones, dieron forma a su propuesta. Los asistentes eligen con Tania los minitatuajes que se realizarán en sesiones de 20 minutos, que tienen lugar en la propia enoteca. Además, disfrutan de un picoteo con productos gourmet locales como quesos de Roncal, chorizo de jabalí o mermeladas, maridados con vinos de la DO Navarra seleccionados por Bea en función de los diseños elegidos. "Si alguien se tatúa estrellas, tenemos un vino de Viña Zorzal, una bodega de Corella, cuya etiqueta muestra un cielo estrellado", ejemplifica Bea.
Bautizada como Tattoo & Wine, la iniciativa arrancó en mayo de 2023 con una primera sesión para trece personas. "Nos pasamos un poco, ahora las hacemos para un máximo de ocho", comenta entre risas Tania. Desde entonces, Reyna de Copas organiza entre una y tres catas al mes con asistentes de edades muy variadas, desde los 20 hasta más de 60 años. La mayoría de las sesiones se programan a solicitud de grupos privados.

La tatuadora Tania Irujo (izda.) y la emprendedora Bea López (dcha.) organizan las catas de vino en Olite.
"Al principio publicábamos fechas, pero se llenaban enseguida. Ha habido tanto interés que ya no es necesario anunciarlas, aunque de vez en cuando seguimos haciéndolo", explica Tania. La entrada cuesta 65 euros por persona (tatuaje incluido), aunque también existe la opción de participar solo en la cata por 25 euros. "Suele pasar que, al ver que el tatuaje no duele y es un bonito recuerdo, muchos terminan animándose", añade Bea.
@valores_top 🍷 Así es una de las catas de vino más curiosas de toda Navarra ✨ Tattoo & Wine, es una propuesta de Reyna de Copas, en Olite, donde los vinos de la DO Navarra se maridan con minitatuajes de línea fina y productos gourmet de la tierra. @reynadecopasolite ♬ sonido original - ValoresTOP | Navarra Capital
MÁS ALLÁ DE OLITE
A punto de cumplir su primer año, Tattoo & Wine se plantea un reto ambicioso: expandirse más allá de Reyna de Copas. El equipo de ocho mediadoras culturales y sumilleres liderado por Bea ya ofrece catas fuera de la enoteca, y tanto particulares como empresas han mostrado interés en llevar la experiencia de vino y tatuaje a nuevos escenarios.

La entrada cuesta 65 euros por persona (tatuaje incluido), aunque también existe la opción de participar solo en la cata por 25 euros.
"Ya hemos presentado varios presupuestos y estamos a la espera de cerrar nuestros primeros eventos externos. Además, queremos introducir esta propuesta en las iniciativas de promoción turística de Navarra", adelanta Bea, quien también dirige la Oficina de Turismo de Olite y Enozentrum, el Centro de Cultura Vitivinícola de Navarra.
