El espíritu emprendedor corre por sus venas. En 2020, Marta Ester Emmanuel, pamplonesa de 28 años, puso en marcha Umame Maternity Training, especializado en entrenamiento para mujeres embarazadas y postparto. Tras abrir un primer centro en Cordovilla, la firma se expandió después a Lezkairu. Ahora, apenas cuatro meses después de haber sido madre, ha fundado Rise by Umame, un espacio de entrenamiento de fuerza para mujeres de todas las edades y cuyo local se encuentra en la calle Leyre de Pamplona. «Ser madre es agotador, difícil y duro. De hecho, pensaba tomarme un año de calma, tranquilidad y reposo. Sin embargo, la maternidad también saca una versión mejorada de ti, multiplica tu fuerza por mil y te anima a seguir creciendo para que tu hijo esté orgulloso en el día de mañana», confiesa Marta, graduada en Fisioterapia y especializada en suelo pélvico, en Capital Sport.
Rise by Umame, que iniciará su actividad el próximo 16 de enero y se sitúa en el antiguo local de Piedad, nace debido a que las mujeres que se ejercitaban en Umame querían profundizar en esta disciplina una vez pasados los primeros meses de la maternidad. «Muchas nunca habían entrenado fuerza, se engancharon y deseaban continuar, pero no encontraban un espacio pensado específicamente para ellas», subraya.
En la misma línea, Marta defiende que algunos gimnasios y centros de crossfit carecen de un servicio de asesoramiento especializado en la fisiología femenina y sus sesiones no se adaptan específicamente a sus distintas etapas vitales. «Las mujeres tenemos una variabilidad hormonal que provocan que nuestro cuerpo sea diferente al masculino. En consecuencia, no podemos entrenar igual. Eso no significa que trabajemos menos o más suave, sino que las sesiones deben adaptarse a cómo nos sentimos a lo largo del mes, la semana o el día. En momentos en los que tenemos mucha energía se potencia el entrenamiento y, cuando estamos más cansadas u hormonalmente peor, se reduce la intensidad del ejercicio», incide.
Para cumplir con este propósito, Rise by Umame divide las sesiones en tres grupos diferentes. En primer lugar, Woman Training se dirige a mujeres de entre 20 y 50 años, siempre que no estén embarazadas. «Son entrenamientos más intensos, en los que se mete más carga de impacto y fuerza explosiva», describe. Por otro lado, Empowering Training se focaliza en mayores de 50. Con la menopausia, indica Marta, se produce un «deterioro» de la masa muscular y el objetivo final es que los ejercicios sirvan a estas usuarias «en su día a día». «La masa muscular es la base de la estructura del cuerpo y, si no la ejercitamos, llega un momento en el que somos incapaces de coger pesos solas, alcanzar objetos que estén en encimeras altas o dar la vuelta a una tortilla sin ayuda. Parecen tonterías, pero son cosas del día a día que nos vuelven más capaces y que aumentan nuestra autoestima», destaca.
Además, contarán con el grupo Maternity. «En estas clases nos preparamos para el parto y para la recuperación posterior. En concreto, se trabaja la reincorporación a la vida activa y a que sean capaces de hacer deporte de nuevo de forma saludable», concreta. El equipo, compuesto por siete entrenadoras, guiará las clases, los grupos serán de entre ocho y diez personas y las sesiones se impartirán en una sala de entrenamiento funcional. Este local, de 70 metros cuadrados, está equipado con mancuernas, kettlebells (pesas rusas), barras, remos…
AUGE DE ESTOS CENTROS
Los centros de entrenamiento de fuerza específicos para mujeres se han puesto de moda en la capital navarra. De hecho, en los últimos meses han abierto varios establecimientos en la ciudad. Marta, quien practica triatlón y crossfit, atribuye este fenómeno a que, hasta ahora, «el concepto de cuerpo femenino estaba muy estandarizado» y la práctica de la fuerza se asociaba exclusivamente con la masculinidad: «Por suerte, hemos pasado de una mujer delgada a otra más musculada, grande y sana».













