La luz se cuela por todos los recovecos y alumbra con encanto el espacio, que derrocha creatividad. Taburetes ondulados, jarrones con formas peculiares, sillas de curiosa estructura… En Moatelier Studio todo tiene sello propio. Su creadora, Marianela Ortega, diseña con "mimo" cada elemento que decora el lugar. Cuidar con cariño los detalles es lo que hace de su acogedor taller un rincón casi "mágico".
Dibujar, escribir y la música. Natural de Olite, esas tres aficiones han marcado profundamente su manera de pensar, de ser y de vivir. Aún recuerda las clases de dibujo a las que asistía después del colegio, las horas en el conservatorio tocando la flauta travesera y lo mucho que disfrutaba bailando. Lo cierto es que siempre ha sentido una intensa devoción por las artes, pero las matemáticas y los números acabaron ilustrando su camino. "Desde niña he sido muy creativa, y al final terminé siendo aparejadora", menciona entre risas.
Así, se decantó por estudiar Arquitectura Técnica en la Universidad de Navarra, pues pensaba que aquella formación cumpliría sus expectativas. "Luego resultó ser una carrera muy técnica, y ahí me di cuenta de que tenía muchas carencias creativas. Me desenvolvía mejor en temas que no eran de estudiar, en temas artísticos. Eso era algo que me salía solo", apostilla. Pronto se percató de que hallar el equilibrio entre la creatividad y lo técnico era la "clave" para construir un gran proyecto personal, que con el tiempo vería la luz.
LA "LLAMADA DE LA TIERRA"
Al finalizar la carrera, decidió complementar su formación con un Máster en Interiorismo por el Instituto Europeo de Diseño. Una experiencia que supuso su "despertar". "Me di cuenta de que realmente valía para eso", defiende con firmeza. Tras realizar prácticas en un estudio de iluminación y decoración en Madrid, regresó a su querida Navarra. "Sentí la llamada de mi tierra. Me apetecía estar cerca de mi familia y volver a mi entorno", relata.
Una vez asentada de nuevo, en la Comunidad foral, fichó por la tafallesa Olagüe, donde descubrió lo mucho que le apasionaba el mundo del interiorismo. "Me atreví a probar otras cosas, a dejar volar mi imaginación y a abrir fronteras", detalla. Pero otro giro en su vida le trasladó a Grupo Navitec para ocupar el cargo de jefa de obra. Cuatro años en la compañía fueron suficientes para confirmar que el diseño se adaptaba mejor a sus sueños: "La ejecución de obra es una parte fundamental, pero quería estar en otro escalón. Me llamaba más el área de producción, prefería diseñar y asesorar al cliente”. Ese fue el punto de inflexión. Entonces, se lanzó a la aventura.

La joven emprendedora navarra, de 36 años, define la decoración y el estilismo como "vestir una vivienda".
El primer paso fue darse de alta como autónoma. El segundo, buscar un local que se ajustase a sus necesidades. "De repente, casi sin darte cuenta, llegas a la meta y vuelas sola", suspira sin poder evitar sonreír al contemplar su estudio, que se inauguró hace apenas dos semanas. "Entré por la puerta y pensé 'se me ha ido un poco la olla'. Nunca había sentido tanto orgullo, tenía incluso ganas de llorar. Fue como el día de Reyes, cuando eres una cría y sientes unos nervios inexplicables", evoca con la mirada brillante.
EMPATÍA, LIDERAZGO Y RESOLUCIÓN
@valores_top 🔴 #VALORESTOP | La joven diseñadora que ha regresado a su Olite natal para «vestir» casas Desde niña, la creatividad ha jugado un papel fundamental en su vida. El dibujo, la escritura y la música marcaron su infancia, que transcurrió en #Olite, lugar al que ha vuelto para abrir su propia firma de interiorismo y decoración. Tras trabajar en empresas de Madrid, Tafalla y Pamplona, #MarianelaOrtega, de 36 años, ha creado #MoatelierStudio, donde ofrece a sus clientes diseños originales para transformar sus casas en hogares. #NavCapital ♬ sonido original - ValoresTOP | Navarra Capital
"Me gusta hablar y escuchar. Eso es muy importante para materializar las ideas de la gente y darles forma", expresa esta olitense de 36 años antes de mencionar que en Moatelier Studio se desarrollan tres líneas de trabajo. La primera de ellas es el interiorismo y la reforma integral de un inmueble. La segunda, la decoración y el estilismo, reto al que Marianela define como "vestir una vivienda". Por último, con el home staging realiza un "lavado de cara" a una casa para que sus propietarios puedan alquilarla o venderla antes. Entusiasmada, mira a su alrededor y observa sus diseños: "Hay clientes que vienen y me dicen '¡uy, qué mono esto, me dan ganas de darte las llaves de mi casa y que la decores como quieras!'".
Lo cierto es que acudir a Moatelier Studio es toda una "experiencia sensorial". Vista, oído y olfato se fusionan en un mismo espacio. Unos fados portugueses, un agradable ambientador de higo y unas originales piezas decorativas reciben a clientes, familiares y amigos. "Trabajar en mi propio espacio es una sensación muy bonita. ¡Me hace estar todo el día maquinando cosas, como una locomotora!", confiesa con una alegría infinita.
Entre los proyectos que está llevando a cabo, revela que se encuentra inmersa en la decoración de una vivienda unifamiliar de dos alturas. "Pondremos un panel a dos puertas ocultas, unos biombos abiertos como estos que tengo en la oficina… Va a ser maravilloso", remarca para agregar acto seguido que la empatía, el liderazgo y la resolución son tres valores "importantísimos" en el sector. Así, sonriente, concluye: "Escucho al cliente y me pongo a crear. Lo vivo de manera muy intensa y personal. Para mí, es transformar una casa en un hogar".
