jueves, 1 diciembre 2022

La microrred de la UPNA genera el 25 % de la electricidad consumida por los autobuses

Mikel Irujo, consejero de Desarrollo Económico y Empresarial del Gobierno de Navarra, y Ramón Gonzalo, rector de la UPNA, conocieron de primera mano el proyecto 'Diseño de una microrred industrial basada en energías renovables con apoyo de almacenamiento'. La iniciativa ha sido desarrollada por investigadores del Instituto Smart Cities (ISC) de la UPNA, en colaboración con las firmas BeePlanet, Eosol e Ingeteam. Y consiste en una instalación fotovoltaica de 100 kw que apoya a puntos de carga de autobuses, así como el consumo energético del propio Aulario. Su presupuesto, financiado por el Ejecutivo foral, ha sido de 228.000 euros.

Iranzu Larrasoaña
Pamplona - 25 enero, 2022

La inversión de la microrred ha ascendido a 228.000 euros. (Fotos: Iranzu Larrasoaña)

Investigadores del Instituto Smart Cities (ISC) de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), en colaboración con las firmas BeePlanet, EosolIngeteam, presentaron este martes su microrred eléctrica para carga rápida en inteligente de autobuses urbanos eléctricos. El acto tuvo lugar en el edificio Aulario de dicha universidad y contó con la asistencia de Mikel Irujo, consejero de Desarrollo Económico y Empresarial del Gobierno de Navarra, y Ramón Gonzalo, rector de la UPNA.

En compañía de otros representantes de las instituciones y compañías implicadas en el proyecto, recorrieron las instalaciones y fueron testigos del trabajo realizado. La microrred obtiene energía de forma renovable a través del sol y puede acumularla mediante baterías estacionarias de segunda vida. Es decir, después de haberse usado en vehículos eléctricos, se reutilizan para este fin.

Pablo Sanchis (coordinador del proyecto): “Buscamos disminuir el pico de la demanda eléctrica de los autobuses y gestionar de forma inteligente la carga de las baterías”.

La iniciativa, denominada ‘Diseño de una microrred industrial basada en energías renovables con apoyo de almacenamiento’, cuenta con la colaboración de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona (MCP) y está financiada por el Ejecutivo foral con 228.000 euros.

Además, está parcialmente integrada en el proyecto europeo Stardust, que con el objetivo de hacer de Pamplona una smart city, está coordinado por el Centro Nacional de Energías Renovables (CENER) y cuenta con la participación de la UPNA. El investigador principal de esta institución es el catedrático Ignacio Matías.

Pablo Sanchis ha sido la persona encargada de coordinar el proyecto, cuya duración prevista es de tres años. Junto a él trabajan los investigadores del Grupo de Ingeniería Eléctrica, Electrónica de Potencia y Energías Renovables (INGEPER).

El equipo está integrado por Alberto Berrueta, Elisa Braco, Luis Marroyo, Iñaki Ojer, Julio Pascual, Guillermo Puy, Idoia San Martin, Adrián Soto y Alfredo Ursúa. Además, la dirección de las obras realizadas en el Aulario ha corrido a cargo de Eosol, los inversores y convertidores son de Ingeteam y el sistema de baterías de segunda vida es de BeePlanet. También se ha contado con la colaboración de la firma El Colectivo, encargada de diseñar la infografía.

El consejero y el rector de la UPNA visitaron la instalación fotovoltaica, ubicada en la azotea de la UPNA.

Precisamente, Sanchis fue el encargado de explicar a los visitantes los detalles de la microrred: “Buscamos disminuir el pico de la demanda eléctrica de los autobuses y gestionar de forma inteligente la carga de las baterías”.

Alberto Berrueta (investigador): “Es útil instalar una batería en esas ubicaciones donde la red eléctrica es débil para poder poner puntos de carga en cualquier lugar”.

Otro investigador, Alberto Berrueta, especificó que se ha instalado en el tejado de la universidad una instalación fotovoltaica de unos 100 kilovatios. “Nos sirve para estudiar cómo utilizar esa energía fotovoltaica para apoyar, por ejemplo, a un punto de carga de vehículos eléctricos como el de la villavesa o para su uso en el edificio”, especificó.

En ese sentido, están investigando este tipo de instalaciones de recarga de autobuses porque “requieren potencias muy altas”. Berrueta hizo hincapié en que si la red eléctrica no es muy fuerte, puede dar problemas. De ahí que el investigador vea útil “instalar una batería en esas ubicaciones y saber gestionarla bien para poder poner estos puntos de carga de autobuses en cualquier lugar”.

LA INSTALACION

La instalación asociada al proyecto consta de varios elementos. El sistema de almacenamiento de apoyo, formado por baterías de ion-litio de segunda vida, se ubica en la planta baja del Aulario, en cuyo tejado se sitúa la instalación fotovoltaica. Ambas instalaciones forman una microrred eléctrica y pueden ser conectadas tanto al anillo interno del Aulario (para realizar los ensayos de validación experimental) como a la entrada del poste pantógrafo de la línea 9 del Transporte Urbano Comarcal, ya electrificada, instalado junto a dicho edificio. La gestión y el control de la microrred se lleva a cabo de forma coordinada desde una unidad de control situada también en la planta baja del Aulario y tiene la posibilidad de acceso remoto.

En el Aulario de la UPNA se instalará un puesto de monitorización informativo.

Asimismo, trasladó que esos 100 kilovatios generan el 25 % del consumo de los seis autobuses que integran la línea 9 de Pamplona. En el caso del consumo de la universidad, por ahora supone un 2 %. No obstante, el rector de la universidad insistió en que esta iniciativa es solo “un pequeño germen” de su apuesta por la energía fotovoltaica. No en vano, ya trabaja en la idea de incorporar más placas solares en la universidad para conseguir un consumo energético “más renovable”.

Por su parte, Irujo puso en valor que el proyecto se enmarca en uno de los pilares que impulsa la transición energética: “el autoconsumo llevado en este caso a la movilidad eléctrica”. Además, se mostró muy satisfecho con la iniciativa presentada. “Nos convierte en bandera de la aproximación a esta eficiencia energética”.

PUESTO DE MONITORIZACIÓN

A juicio de los investigadores, una instalación de estas características, que cuenta con generación renovable, una flota de vehículos eléctricos y baterías de ion-litio tanto para la movilidad eléctrica como para mejorar su integración en la red eléctrica, tiene “un gran potencial formativo y divulgativo”. De hecho, Berrueta consideró que “acerca a los estudiantes de Ingeniería varias de las tecnologías con las que les tocará enfrentarse durante su vida profesional, y el resto de miembros de la comunidad universitaria pueden familiarizarse con sistemas que proliferarán en los próximos años”. También puede servir para divulgar entre la sociedad el potencial de la movilidad eléctrica y su contribución a la sostenibilidad energética.

Por eso, está previsto instalar un puesto de monitorización informativo en el Aulario de la universidad. “Este monitor mostrará, en tiempo real, información de los principales flujos energéticos -la generación fotovoltaica, el consumo de la estación o el estado de la batería instalada en la UPNA-“, apostilló el investigador. Al mismo tiempo, permitirá consultar información más detallada mediante gráficos o tablas energéticas. “Este sistema de monitorización estará disponible también de forma remota a través de una página web específica”.

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