Jesmonite, la resina ecológica que ha revolucionado el mundo de la decoración y las manualidades en ciudades como Madrid y Barcelona, ha llegado a Pamplona de la mano de la pamplonesa Itsaso Jiménez y el chileno Cristian Soto, fundadores de la empresa navarra Compañía de Oficios. Este material, una especie de escayola mezclada con un líquido para ganar resistencia, permite crear objetos únicos y personalizados a partir de moldes de silicona.
«Después de la pandemia ha habido un boom en el mundo de las manualidades. La gente disfruta mucho creando algo con sus propias manos, a partir de la nada», explica Itsaso a Vanity Capital. En sus talleres, los alumnos aprenden a trabajar el Jesmonite y a conseguir acabados que imitan mármol o terrazo, elaborando jarrones, bandejitas o soportes para velas que luego pueden llevarse a casa.
Los talleres tienen una duración de entre una y dos horas. «Al igual que la cerámica, el jesmonite está muy de moda. La gente siente mucha curiosidad por trabajar con este tipo de materiales. Además, cada vez hay más objetos directivos a la venta en tiendas de decoración»
LA EMPRESA
Compañía de Oficios, ubicada en la calle Felipe Gorriti, apuesta por la producción local, el slowmade y la educación artística como herramientas para fomentar la creatividad y rescatar oficios tradicionales. «Jesmonite es el nombre de la resina acrílica más famosa del momento. Trabajamos a partir de moldes de silicona y ofrecemos la posibilidad de elegir entre un acabado marmolado o terrazo», explican Itsaso y Cristian.
Itsaso, formada en Creación y Diseño en la Universidad del País Vasco y con estudios posteriores en Arte y Educación en la Universitat de Barcelona y Artes Aplicadas Contemporáneas en la Escola Massana, destaca la importancia de combinar creatividad y pedagogía. Por su parte, Cristian, educador y grabador especializado en Artes Visuales y Educación, subraya la dimensión social del trabajo manual. «Ya sea como docente o desde la gestión cultural, mi principal tarea es usar la pedagogía y las manos para abordar relaciones, emociones y procesos sociales mediante las artes visuales y los oficios».
Con la llegada del Jesmonite a Pamplona, la ciudad se suma a la tendencia de manualidades y diseño artesanal que ya triunfa en otras capitales, ofreciendo a sus vecinos la oportunidad de experimentar con un material versátil y sostenible que combina tradición, creatividad y estética contemporánea.













