La quinta edición del foro Smart Green Mobility, organizada por NAITEC y el Gobierno de Navarra, abordó, de la mano de expertos, hacia qué horizonte debe dirigirse la movilidad del futuro (digitalización, automatización y electrificación) y cómo conseguir que estos cambios sean sostenibles desde el punto de vista económico. Además, en el foro celebrado este jueves en Baluarte, sobrevoló un medio de transporte emergente, pero cada vez más presente en este mundo: los drones. El objetivo es integrarlos de forma segura en el espacio aéreo y que, para 2026, existan rutas comerciales y rutinarias en Europa.
Rodrigo Benedit, del departamento de Desarrollo de Negocio de Drones de ENAIRE, el gestor de navegación aérea de España, inauguró la sala temática de movilidad. Benedit presentó el proyecto U-ELCOME, cuyos objetivos principales son integrar a los drones en el espacio aéreo de forma segura y que, para 2026, existan rutas comerciales y rutinarias para este medio de transporte en Europa. En esta iniciativa participan el Gobierno de Navarra, la Universidad Pública de Navarra (UPNA), Fuvex y Naitec junto con otras 47 entidades públicas y privadas de Italia, Francia y España.
En los últimos tres años, U-ELCOME ha realizado 700 vuelos de validación en los que se ha utilizado U-SPACE: un conjunto de sistemas, servicios y procedimientos específicos, con un alto grado de digitalización y automatización; que permiten el acceso seguro, eficiente y asequible a un mismo espacio aéreo a un gran número de drones.
Esta tecnología, sumada a la plataforma desarrollada por ENAIRE, permite al piloto del dron reservar el espacio aéreo y evitar incidentes con otro dispositivo, alerta si el dron se ha salido de su plan de vuelo, dispone de un mapa «de gran precisión», transmite imágenes captadas por el dron que orientan al piloto o muestra su posicionamiento a tiempo real y el del resto de dispositivos que comparten el espacio aéreo. «Esta herramienta aporta coordinación y seguridad. Así, se puedan realizar vuelos simultáneos de una forma más táctica y rápida», defendió Benedit.
Daniel Cano, agente de la Policía Foral involucrado en el proyecto U-ELCOME, explicó los beneficios de este proyecto para el cuerpo de seguridad y otras instituciones públicas que utilizan drones como servicios de emergencia, bomberos y protección civil. «Permite gestionar con seguridad, eficacia y orden una situación de emergencia (rescates, accidentes o incendios) en la que se emplean múltiples medios aéreos que hasta ahora solo se pueden coordinar por teléfono», indicó Cano. Además, cuando en el futuro estos drones dispongan de planes de vuelo preestablecido, «el tiempo de respuesta se reducirá considerablemente, se tomarán decisiones más rápido y se movilizarán mejor los recursos disponibles», insistió.
A continuación, Rainer Uphoff, fundador y CEO de Mufmi y Movenbus, desgranó las iniciativas RuRail y REAKT, que apuestan por poner en marcha nuevos modelos ferroviarios que aprovechen los «miles de kilómetros de vías abandonadas» en España debido a la expansión de la alta velocidad por casi todo el país. «Debemos retomar el tren rural porque el AVE no conecta los pueblos, va directamente a las ciudades. El ferrocarril es el único medio de transporte capaz, pero debe contar con infraestructura», aseguró Uphoff.
Por eso, alertó de que en nuestro país, en los últimas cuatro décadas, se hayan desmontado 7.600 kilómetros de este tipo de vías. «Las instituciones públicas están abandonando la red convencional», lamentó. El CEO de Mufmi y Movenbus defendió el «nuevo tranvía interurbano», recordó que no requiere de grandes inversiones porque la red ya está instalada y adelantó que este modelo estaría conformado por una flota de vehículos autónomos que circularían solos o ensamblados y los viajes serían a demanda.
Por su parte, María Suberbiola, del Mobility Lab Vitoria-Gasteiz, que identifica y testa soluciones innovadoras en el campo de la movilidad urbana y la logística, enumeró los beneficios de los denominados espacio de datos. «Permite detectar qué falta, probar distintas hipótesis y tomar una decisión con criterio. Así, las empresas y administraciones públicas desarrollan nuevos productos y servicios más eficaces», señaló. Los datos recabados por el Mobility Lab Vitoria-Gasteiz se emplean en el ámbito de la vialidad invernal, logística intermodal, transporte público y la distribución en la última milla.
Fernando Liesa, secretario general de Alliance for Logistics Innovation through Collaboration in Europe (ALICE), conformado por 220 miembros, se centró en los retos a los que se enfrenta el transporte y la logística: las energías renovables, la digitalización, la inteligencia artificial, la automatización y la robotización. «Son elementos que ya han cambiado el paradigma y las reglas del juego. Nos encontramos en una encrucijada porque se están produciendo muchas innovaciones a la vez», afirmó Liesa. Por ejemplo, las empresas del sector se están adaptando a la electrificación de sus flotas y las modificaciones que acarrea. «Tienen que cambiar sus instalaciones y disponer de estaciones de carga», concretó.

María Suberbiola, del Mobility Lab Vitoria-Gasteiz, que identifica y testa soluciones innovadoras en movilidad urbana y logística.
Desde ALICE, se encargan de detectar, con la máxima antelación posible, cuál será el marco regulatorio, definido por la Unión Europea, que rija el sector del transporte y la logística en los años venideros y prever qué tecnologías serán claves en el futuro. «El objetivo es que los clientes tengan la mayor capacidad de adaptación a los tiempos que vienen», manifestó el secretario general de ALICE. En España, este sector emplea a más de 1,2 millones de personas y, según Liesa, en el futuro reciente se necesitarán 200.000 conductores más. «Con el sistema de logística actual no vamos a tener capacidad para hacer frente a la creciente demanda. Debemos desarrollar nuevos modelos y apoyarnos en la inteligencia artificial», recomendó.
Por último, se celebró una mesa redonda sobre el futuro de la movilidad, en la que intervinieron Fernando Liesa por parte de ALICE, Miguel Suárez, presidente de ANET; Alejandro Herráez, director técnico de ALIA; y Eduardo Lasa, presidente de MLC ITS Euskadi. Los principales retos y desafíos a los que se enfrenta el sector, según los ponentes, son los siguientes: transformación digital, automatización, el coste de la electrificación, (los camiones eléctricos son el triple de caros que los de gasolina o gasoil), la escasez de redes de carga, la falta de conductores, su edad media avanzada y la falta de relevo generacional; y cómo conseguir que este cambio de paradigma sea sostenible desde el punto de vista económico para las compañías.
MESA DEL VEHÍCULO
Al mismo tiempo, tuvo lugar una mesa del vehículo que inauguró Inés Rodríguez, experta en economía circular y descarbonización en Gestamp. Rodríguez recordó que los primeros esfuerzos de descarbonización se centraron en la electrificación, aunque aseguró que la transición al vehículo eléctrico se esté realizando más despacio de lo previsto. Para revertir esta situación, defendió un cambio de enfoque que se centre en la descarbonización de los materiales: «Así podemos tener un impacto directo, sin depender de las elecciones de los consumidores en la adquisición de vehículos». En concreto, Gestamp está orientando su estrategia hacia el reciclaje y la reutilización del acero y el aluminio, elementos que son capaces de reintroducirse indefinidamente en el ciclo productivo. Con esta apuesta y el uso de electricidad renovable, la compañía prevé alcanzar una producción 100 % limpia en 2030 y procesos industriales totalmente descarbonizados antes de 2050.
Borja Gorriz, responsable de Ingeniería de Proyecto e Innovación en Irizar e-mobility, presentó los avances de la compañía en sus autobuses de conducción automatizada y citó los beneficios de este modelo: reducción turnicidades, ahorro de costes operativos, mejoras de la seguridad en las instalaciones y la optimización de la gestión de flotas.
Álvaro Copeau, Head of Safety, Security & System Development en AVL Ibérica, explicó cómo la validación virtual basada en escenarios está revolucionando el desarrollo de los vehículos autónomos. Se trata de una metodología que permite poner a prueba la inteligencia del software antes de que el coche llegue a la carretera, reduciendo costes y riesgos. «Permite acelerar el desarrollo, reducir costes y aumentar la seguridad», indicó. A través de entornos virtuales y gemelos digitales, AVL reproduce desde maniobras de estacionamiento automatizado hasta convoyes cooperativos de camiones, evaluando el comportamiento de los sistemas en situaciones complejas. Además, esta simulación posibilita provocar fallos de forma controlada y analizar cómo responde el vehículo, un paso clave para mejorar su fiabilidad «sin necesidad de realizar millones de kilómetros reales».
Beatriz García, de GMV, abordó el cambio de paradigma que supone el vehículo definido por software (SDV). García resaltó la importancia de la ciberseguridad en el vehículo conectado, donde «la protección ya no puede ser un añadido, sino un elemento integrado desde el diseño». De hecho, su plataforma Smart Mobility Suite integra la comunicación entre vehículos e infraestructuras, posicionamiento preciso y gestión segura de datos, garantizando la fiabilidad de los sistemas inteligentes.
Oriol Mas, Head of ADAS Parking & Innovation en SEAT, presentó el proyecto europeo Hi-Drive, una iniciativa de 60 millones de euros apoyada por 53 socios de trece países distintos que persigue dos grandes metas: la conducción autónoma robusta y fiable» y la «interoperabilidad entre países y marcas». El proyecto combina ensayos en carretera y simulación, utilizando bases de datos comunes para crear escenarios y medir el impacto en seguridad, eficiencia y aceptación de los usuarios.













