En 1989, José Luis Irurita y Biotza Rubio inauguraron una pequeña clínica dental en la calle Rosa Seminario de Doneztebe/Santesteban. El negocio, con el paso del tiempo, se convirtió en uno de los elementos característicos del paisaje cotidiano de la localidad navarra. Tres décadas después de levantar la persiana, llegó la hora de la jubilación y la pareja se topó con uno de los principales problemas a los que se enfrenta el pequeño comercio: la falta de relevo y la dificultad de vender un centro con 35 años de historia.
Afortunadamente, encontraron una solución en su propia casa. Su hija Bihotza, de 32 años, y su yerno, el malagueño Francisco Javier Higuera, de 37, decidieron quedarse con la Clínica Dental Irurita Rubio. La pareja actualmente reside en Madrid y las profesiones que ejercen están muy alejadas del mundo de la odontología. En concreto, ella estudió Magisterio y él es arquitecto, por lo que dirige el estudio fundado por su padre hace décadas: HCP Arquitectos.
En concreto, esta empresa cuenta con un equipo de cerca de 130 profesionales, dispone de oficinas en Málaga, Madrid, Sevilla, Baréin y Arabia Saudí y tiene proyectos repartidos por Europa, África, Oriente Medio o Australia. En 2007, HCP Arquitectos se convirtió en el estudio con mayor facturación de España (desde entonces se ha mantenido entre los cinco primeros) y, en 2023, entró a formar parte del WA100: la lista británica que reconoce a los cien estudios de arquitectura más importantes del mundo.
TRES CLÍNICAS EN ESPAÑA
En 2023, la pareja reabrió el negocio familiar bajo una imagen modernizada pero manteniendo el equipo y el nombre histórico: «La plantilla siempre es el alma del centro. Nuestro modelo se basa en mantenerla y reforzarla solo con perfiles necesarios: cirujanos, ortodoncistas, periodoncistas…», señala Higuera a Navarra Capital. Además, profesionalizaron el centro e introdujeron protocolos, marketing y nuevos servicios. «Funcionó muy bien», asegura.
La experiencia de Doneztebe/Santesteban les abrió una nueva puerta laboral que hasta entonces no se habían planteado y, además, les mostró un nicho de mercado apenas explorado: clínicas dentales cuyos propietarios se jubilan o centros «infragestionados» que necesitan una segunda vida. Por eso, en 2024 pusieron en marcha The Dental Group HI Dentals, que tiene el objetivo de comprar, optimizar y reactivar este tipo de negocios.
La firma empezó a crecer y, ese mismo año, adquirió una clínica en Pontevedra. «Era una oportunidad irrechazable», confiesa. Además, este verano tomó las riendas de Klic Dental Sarriguren, un centro fundado en 2008 por tres dentistas. Tras una pequeña reforma, nuevos procedimientos de atención y una reorganización interna, «la clínica ya ha incorporado nuevas dinámicas en su funcionamiento diario».
Ahora, la aspiración de The Dental Group HI Dentals es seguir expandiéndose, especialmente en Navarra y el País Vasco. «No tenemos prisa ni buscamos un crecimiento a toda costa, ya que no es nuestro negocio principal. Nuestro interés está en aportar valor diferencial creando clínicas accesibles, bien atendidas y centradas en la experiencia del paciente. Si eso funciona, la rentabilidad llega sola», subraya el malagueño.













