En el número 70 de la avenida Marcelo Celayeta reina la fantasía: un pingüino conduce un Ferrari, un dinosaurio sobrevuela el local, Pinocho cuelga del techo y la Mona Lisa luce gafas de sol. La misión de Circus Park, la nueva empresa que crea «experiencias inolvidables» para niños y adultos, es trasladar la magia a eventos del mundo real: cumpleaños, bodas, comuniones… Para conseguir este propósito, la firma, fundada por el pamplonés Sergi Sesma diseña artesanalmente miniferias con decenas de juegos, tirapichones o frondosos photocalls que se asemejan a una selva. «La gente demanda originalidad y exclusividad. Por eso, los productos están creados desde cero», destaca Sergi a Navarra Capital.
El origen de esta historia se remonta a 2001, cuando Sergi inauguró Masmarco, negocio especializado en el ámbito educativo y ocio infantil que organizaba campamentos urbanos, extraescolares y talleres. Durante más de dos décadas se dedicó a ello hasta que, recientemente, una Apyma con la que colaboraba le demandó «ideas creativas» que animaran las fiestas del colegio. Este pamplonés, que destaca por su creatividad y destreza en la ebanistería, ideó un pequeño puesto de madera en el que se podían pescar patos de goma. «El mundo de la feria me ha atraído desde pequeño porque es un espacio en el que no ves a ningún niño triste», señala.

El puesto de ‘Tiro al pato’, que funciona con pistolas de bolas, es uno de los favoritos de los más pequeños.
El juego fue un «éxito», más centros escolares lo reclamaron y, debido al interés suscitado, Sergi fundó Circus Park en las Navidades de 2024. «Dejé un negocio en el que llevaba veinticinco años trabajando. Fue una locura. Sin embargo, me lancé porque veía que en los eventos infantiles había sota, caballo y rey. Casi toda la oferta eran hinchables. Había un hueco y lo hemos llenado con productos artesanales, únicos y originales», destaca.
Los colegios de Pamplona fueron el trampolín inicial y, un año después, Circus Park ha dado el salto a bodas, comuniones, cumpleaños, fiestas de barrios de la capital navarra, pueblos… En este periodo, la empresa ha organizado más de medio centenar de eventos en Navarra, La Rioja y País Vasco. Incluso se encargó de divertir al público durante el Rítmica Fest, celebrado este año en el Navarra Arena. «Estábamos con un fotomatón que realiza vídeos de 360 grados, máquinas arcade y de gancho…», enumera.
Marina Ciriza y Alodia Torrea completan el equipo de Circus Park. Además, según la dimensión del evento, contratan a personas que prestan diferentes servicios: monitores, pintacaras, animadores sociales, magos, fotógrafos, dj, floristas y una costurera que diseña a medida los atuendos y telas de las carpas que adornan el recinto. «Tenemos una cartera con más de una decena de perfiles, que ofrecen diferentes servicios», explica.
DISEÑOS ARTESANALES
Una de las claves de este crecimiento reside en que gran parte de los servicios que ofrece la empresa son «únicos en el mercado», ya que se construyen en el taller ubicado en el primer piso del local. En la sala de máquinas de Circus Park, Sergio ha creado la miniferia con quince juegos diferentes, un candybar de madera con estética hindú repleto de gominolas y chocolatinas, futbolines, areneros en los que los más pequeños manejan excavadoras teledirigidas o coquetos stands de comida. «Siempre he sido un manitas, de joven aprendí ebanistería y también hacía exposiciones abstractas», recuerda.

El ‘candybar’ de madera con estética hindú está repleto de gominolas y chocolatinas.
De cara al futuro, Circus Park dispondrá de miniferias específicas para adultos, donde encestar balones o jugar a dardos, toros de ruedas para correr delante de las astas o espejos que distorsionan la figura humana. «A mis 48 años, sigo teniendo un niño dentro de mí que potencia mi creatividad», confiesa Sergi.













