Hurbil es una nueva iniciativa impulsada por el Departamento de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial para acercar, de «forma proactiva y personalizada», los recursos, ayudas y servicios públicos al tejido empresarial y comercial de toda Navarra. Según indicó el Gobierno foral, el objetivo es «adaptar de manera más eficaz estos servicios a la realidad y retos del tejido empresarial navarro».
De la mano de las asociaciones empresariales de las distintas zonas del territorio navarro, Hurbil «crea un espacio de proximidad para compartir información útil sobre las líneas de apoyo disponibles, resolver dudas, escuchar las necesidades de las empresas y recoger propuestas de mejora».
«Hurbil nace con la vocación de acercar los servicios y ayudas del departamento, de forma útil, cercana y adaptada a la realidad de cada zona de Navarra. No queremos que ninguna empresa navarra deje de acceder a una ayuda, un programa o un servicio por falta de información o acompañamiento. A través de ese proceso reforzamos el contacto directo con el tejido empresarial, escuchamos sus necesidades y creamos espacios de diálogo para avanzar y mejorar», destacó el consejero de Industria y Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo.
Entre las actuaciones previstas dentro del proyecto destacan la organización de jornadas territoriales en diferentes comarcas de Navarra, la presentación directa de ayudas a la inversión, programas de I+D+i, iniciativas de apoyo a la digitalización y herramientas de financiación y acompañamiento empresarial. Asimismo, Hurbil «promueve espacios de diálogo con las empresas, facilita la resolución de consultas mediante un formato cercano y accesible, y consolida un canal permanente de comunicación entre el Departamento y los agentes económicos del territorio».
Hurbil en el territorio navarro
En este sentido, ya se han organizado diversas jornadas informativas centradas en áreas estratégicas para la competitividad empresarial. Entre los temas abordados figuran las ayudas y programas de emprendimiento, la transformación digital de las empresas, la transición energética, las deducciones fiscales y los Certificados de Ahorro Energético (CAE), la economía circular, la eficiencia energética, así como el Plan Industrial y las medidas de apoyo a la I+D.
Hasta el momento se han llevado a cabo las siguientes jornadas: 21 de abril en Irurtzun; 14 de mayo, en el palacio de Bertiz; 27 de mayo, en Sangüesa; 28 de mayo, en el palacio de Bertiz; 1 de junio, en Peralta; 8 de junio, en Cintrüénigo; y el 27 de marzo con una visita a CEIN por parte de las empresas de Sakana (Junta AES).
«En todas estas sesiones se ha dado a conocer el calendario anual de ayudas del Gobierno de Navarra, una herramienta que permite a las empresas anticipar las convocatorias que se publicarán a lo largo del año y planificar con mayor eficacia sus proyectos de inversión y crecimiento. Esta iniciativa ha despertado un notable interés entre las empresas participantes, que han valorado especialmente la posibilidad de disponer de información anticipada sobre las distintas líneas de apoyo», incidió el Ejecutivo foral.
Las jornadas también sirvieron para «recoger de primera mano las inquietudes y necesidades de las empresas». Entre las cuestiones planteadas, destacan las relacionadas con los plazos de ejecución de las ayudas y la necesidad de seguir simplificando los procedimientos administrativos. De cara a los próximos meses, está prevista la organización de nuevas acciones en el marco de Hurbil, entre ellas visitas al Polo IRIS y encuentros con el tejido empresarial de Sakana y Peralta. Asimismo, «continuará el despliegue de jornadas territoriales con el objetivo de acercar la información y los recursos públicos a todas las zonas de Navarra, adaptando los contenidos a las necesidades específicas de cada territorio».
Hurbil incorpora además un sistema de seguimiento y evaluación, «que permitirá medir el impacto de las actuaciones desarrolladas». A través de distintos indicadores se analizará, entre otros aspectos, si la información trasladada se traduce a medio plazo en una mayor participación de las empresas en las convocatorias públicas, un incremento de las solicitudes de ayuda o una mejor utilización de los recursos puestos a su disposición.













