El grupo vasco de ropa deportiva Ternua, cuya sede central se encuentra en Arrasate, presentó este viernes el concurso de acreedores voluntario ante el Juzgado de lo Mercantil número 2 de San Sebastián. El motivo: la deuda de 16 millones de euros que arrastra, según argumentó, por el «crítico momento» de la industria textil «a nivel mundial». Una situación que «ha puesto en jaque a primeras firmas internacionales tras un ajuste de mercado tremendo y sin precedentes» y que ha tenido un enorme impacto en la compañía.
La noticia es especialmente preocupante para la localidad navarra de Etxalar, donde se ubica una fábrica del grupo especializada principalmente en la firma de calcetines Lorpen, aunque también se producen camisetas y mallas de la propia Ternua (Loreak Mendian, Astore y Ternua Workwear completan el portfolio de marcas que posee Ternua Group). Y llega apenas dos años después de que la compañía, tal y como informó Capital Sport, anunciara inversiones de tecnología en su fábrica navarra para aumentar un 30 % su capacidad de producción. En concreto, esta dotación formaba parte del plan de inversiones 2022-2026 para la factoría, que supera el millón de euros.
La fórmula del concurso voluntario teóricamente podría facilitar la búsqueda de inversores que garanticen la continuidad de la compañía. Y, por ahora, el grupo, que también dispone de veintiocho puntos de venta, subraya que existe «una oferta vinculante» por la unidad de negocio de Loreak Mendian. Sin embargo, no ha trascendido que sucederá con la fábrica de Etxalar, donde trabajan unas cincuenta personas, casi todas ellas mujeres (en total, el grupo suma 180 empleados).
SOBRE LA FÁBRICA DE ETXALAR
En 2022, la planta de Etxalar facturó 3 millones de euros de los 31,5 que ingresó el grupo. Las previsiones para 2023 pasaban por alcanzar los 4 millones, mientras que el grupo en su conjunto llegó a los 34, aunque señaló que había cerrado el ejercicio «en negativo» y con un incremento de la deuda. En 2024, año de su vigesimoquinto aniversario, las ventas de Ternua Group cayeron hasta los 29,2 millones.
La compañía vasca apuntó que, tras los resultados de 2023, optó por refinanciar la deuda, optimizar su estructura y gasto e «impulsar la inversión y el crecimiento». No obstante, dichas medidas «no encontraron el respaldo y la complicidad de un mercado que ha experimentado una caída notable y continuada en el consumo de productos ‘outdoor’, especialmente desde el segundo semestre de 2022».
La planta de Etxalar está especializada en la confección avanzada y ecoeficiente de prendas funcionales. La maquinaria instalada hace dos años -ocho tejedoras italianas de calcetines de puntera cerrada- permitió elevar la capacidad de confección de este tipo de artículos a más de un millón de pares al año. Además, tiene capacidad para producir hasta 100.000 prendas interiores térmicas y sin costuras al año (camisetas y mallas). Aproximadamente el 20 % de sus artículos son para terceros, con clientes como Forum Sports, Bever o Ametrine, entre otros.













