Miles de sábanas, toallas y manteles entran cada semana por las puertas de EcoClean, la primera lavandería industrial del polígono Landaben. Tal y como adelantó este medio, la empresa comenzó a operar el pasado mes de enero para cubrir una necesidad creciente entre hoteles, residencias y otros establecimientos de la Comarca de Pamplona que requieren procesar grandes volúmenes de ropa. Apenas seis meses después de su puesta en marcha, la compañía ya trabaja para algunos de los principales hoteles de la capital navarra y cuenta con algunos clientes en San Sebastián mientras ultima su expansión definitiva hacia Gipuzkoa y La Rioja.
Un objetivo que se marca en rojo el gerente de EcoClean, Erik Díez, de 38 años y natural de Alberite (La Rioja). Ingeniero industrial de profesión, afirma que la ubicación de Landaben ha sido clave para impulsar el proyecto. «Contamos con dos naves unidas y una superficie total de 3.000 metros cuadrados», detalla a Navarra Capital.
La cartera actual de EcoClean está formada principalmente por hoteles y residencias de estudiantes, un sector que ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años. «La mayor parte de la colada corresponde a ropa de cama: sábanas, fundas de almohada y toallas», explica Díez. El Hotel Leyre fue el primer cliente en confiar en la lavandería, al que posteriormente se han sumado Bodega Otazu, el Hotel Iriguibel Arrosadia y el Hotel Alaiz. En este sentido, la previsión es incorporar nuevos establecimientos durante los próximos meses. De hecho, la compañía mantiene conversaciones avanzadas con varios hoteles de referencia ubicados en el centro de Pamplona. ¿El objetivo? Alcanzar la treintena de clientes antes de que finalice el año.

EcoClean puede procesar el volumen de trabajo generado por el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea en un día.
«Queremos crecer de forma adecuada, no a toda velocidad. Nuestra prioridad es ofrecer un servicio muy cuidado y personalizado a cada cliente», subraya. Detrás del proyecto se encuentra un grupo de seis accionistas formado por Antxon Errea, Abel Moreno, Ignacio Olábarri, Carlos Taberna, David Zubeldia y Javier Alfonso. Todos ellos aportan conocimiento y experiencia para consolidar esta nueva lavandería como un referente en el sector.
MAQUINARIA DE ÚLTIMA GENERACIÓN
La actividad comienza cada mañana con la llegada de camiones cargados de ropa procedente de hoteles y residencias. Una vez descargada, cada partida se pesa y se identifica mediante un sistema de chips que permite conocer en todo momento dónde se encuentra cada lote. «Esa trazabilidad nos ayuda a saber exactamente en qué fase está cada pedido y evita pérdidas o desapariciones de prendas», remarca Díez.
Posteriormente, la ropa se clasifica según el tipo de tejido y la suciedad que presenta. No todas las prendas requieren el mismo tratamiento. «Las toallas suelen acumular restos de cremas o cosméticos, mientras que las fundas de almohada pueden presentar manchas derivadas de la grasa capilar», ejemplifica.
El siguiente paso es el lavado. Para ello, EcoClean utiliza un túnel industrial que reproduce las distintas fases de una lavadora convencional (prelavado, lavado, aclarado y neutralizado), aunque a una escala muy superior. El proceso continúa con una prensa hidráulica que elimina gran parte del agua antes del secado. «Hay manchas que cuando la ropa está mojada no se ven y aparecen al secarse. Por eso prestamos muchísima atención a todo el proceso», señala.
La capacidad de producción actual oscila entre las 12 y las 15 toneladas diarias, una cifra posible gracias a las dimensiones de la instalación. Según Díez, la planta podría asumir sin problemas el volumen de trabajo generado por todo el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea y por los veinte principales hoteles de Pamplona.
La última fase corresponde al planchado, plegado y clasificación final. Los carros se organizan por colores según su destino: azul para reparto, rojo para almacenamiento interno y amarillo para aquellas prendas que deben reprocesarse por presentar alguna incidencia. Una vez completado el proceso, comienza el reparto a los clientes.

Díez se formó durante un año en Italia para aprender todo lo que hay que saber sobre la lavandería.
La continuidad del servicio es uno de los aspectos más importantes para la compañía. Por ello, EcoClean dispone de una segunda línea de producción formada por cuatro lavadoras, tres secadoras y una segunda calandria que permite mantener la actividad incluso en caso de avería. «Trabajamos con maquinaria danesa Jensen, una de las más avanzadas del mercado», aclara Díez. La adquisición de los equipos se formalizó en marzo de 2025; el montaje comenzó el pasado 15 de septiembre; y, de cara al futuro, la firma prevé continuar la automatización de sus procesos.
La plantilla de EcoClean está formada actualmente por quince trabajadores, aunque la idea de la compañía es incorporar a dos nuevas personas en las próximas semanas. «Habrá que seguir ampliando el equipo a medida que aumente la actividad», constata Díez, ingeniero industrial por la Universidad de La Rioja.
Su llegada al sector de la lavandería se produjo hace años gracias a una oportunidad profesional vinculada al Hospital General de La Rioja. Con el objetivo de asumir aquel reto, pasó un año formándose en una empresa situada cerca de Milán, donde aprendió el funcionamiento de un negocio altamente especializado. Posteriormente regresó a Logroño para participar en la puesta en marcha de la lavandería que prestaría sus servicios al centro sanitario riojano.
Una experiencia que terminaría resultando decisiva para asumir años después la dirección de EcoClean. «Pedro Odériz, gerente de Gurpea Group, fue mi contacto en común con los accionistas, que me explicaron que querían impulsar una lavandería industrial en Navarra. Me convencieron enseguida. Era un desafío enorme porque suponía levantar una empresa prácticamente desde cero», recuerda.












