@valores_top 🎂 #EMPRENDIMIENTO | La repostera ucraniana de #Barañáin que aprendió de su abuela y triunfa en cafeterías e #Instagram Kristina Ialynich, de 23 años, es la propietaria de Mi Dulce Mundo, donde prepara tartas personalizadas y distintos tipos de dulces para particulares y algunas de las cafeterías más populares de la Comarca de Pamplona: Fika y Allegro, en la capital navarra; El Kopi Luwak, en Zizur Mayor; y Donde María, en Ansoáin. El negocio, que acaba de cumplir dos años, se encuentra en plena ebullición y ya cuenta con 3.500 seguidores en Instagram. «Incluso tengo que renunciar a algún pedido porque no puedo dormir en el obrador», admite entre risas a #ValoresTOP. #NavCapital #Emprendedora ♬ sonido original - ValoresTOP | Navarra Capital
Vainilla, cacao, azúcar glas, una pizca de canela e incluso un toque de agua de azahar. Su local concentra todos estos olores, amplificados por el calor que genera el horno encendido. Sobre la encimera aún quedan restos de harina, masa pastelera y un poco de levadura. El establecimiento pertenece a Kristina Ialynich, ucraniana de 23 años y propietaria de la pastelería artesanal Mi Dulce Mundo, ubicada en la calle Remiro de Goñi, en Barañáin. El negocio acaba de cumplir dos años y, según comenta su dueña a ValoresTop, ha cambiado mucho desde su inauguración.
Kristina nació en Ternópil, a 400 kilómetros al oeste de Kiev y a unos cuarenta de la frontera con Polonia. Fue su abuela quien le contagió el gusanillo de la repostería, aunque de pequeña "no tenía una tarta favorita". De hecho, ni siquiera ahora es capaz de elegir una. Eso sí, "debe tener algo de chocolate". Lleva ya once años viviendo en Pamplona, y la pandemia le sirvió para reconectar con su vocación pastelera. Quizás por eso todavía conserve la batidora que compró durante el confinamiento, aunque terminara rompiéndose de tanto usarla...
Se hizo autónoma a finales de 2021 y abrió el obrador en marzo del año siguiente, gracias al apoyo de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios de Navarra, donde le enseñaron a elaborar un plan de negocio, entre otras cosas.
LA RECETA DEL ÉXITO
Mi Dulce Mundo provee a cafeterías muy populares como Fika y Allegro, en Pamplona; El Kopi Luwak en Zizur Mayor; y Donde María, en Ansoáin. La mayoría de sus clientes dan con ella a través de su cuenta en Instagram (@_midulcemundo), donde ya cuenta con casi 3.500 seguidores. "El cliente elige qué quiere y yo me encargo del resto", apostilla.
Quiso empezar vendiendo solo tartas (las ha hecho con personajes de series y películas, animales, mensajes personalizados, escudos de equipos de fútbol...), pero después descubrió lo comunes que eran los desayunos a domicilio en Argentina. Así que amplió su carta y, en estos momentos, también elabora bizcochos, cookies, brownies y "mesas dulces con todo tipo de pastelitos". No obstante, las tartas para bodas son el producto con el que más disfruta. "Todo el mundo se congrega frente a ellas en un día tan especial", resalta.

El negocio acaba de cumplir dos años y ya cuenta con 3.500 seguidores en Instagram, donde publica sus elaboraciones.
Sus primeros doce meses de actividad fueron "de supervivencia", pero ahora no da abasto. Recoge las comandas por encargo y con siete días de antelación para poder organizarse: "Febrero ha sido un mes muy intenso por la gran cantidad de pedidos con motivo de San Valentín". Además, en abril y mayo se celebra la temporada de bodas y primeras comuniones. "Incluso tengo que renunciar a algún pedido porque no puedo dormir en el obrador", admite entre risas al tiempo que muestra su intención de contratar a otra persona en el futuro para poner la guinda a su proyecto.
