La tienda de Joma en Pamplona ha reforzado este año su apuesta por San Fermín con una ampliación de su línea de ropa para las fiestas. Una colección que afronta ya su tercera edición y que ha ido ganando peso entre clientes locales y visitantes. La principal novedad para este 2026 pasa por una mayor variedad de prendas y diseños, además de nuevas propuestas dirigidas al público infantil.
La campaña comenzó el pasado 8 de junio, aunque desde la tienda esperan que el momento de mayor actividad llegue durante los días previos al inicio de los Sanfermines. «Como buenos pamploneses y pamplonesas, lo dejamos todo para última hora», bromea el delegado de Joma en Navarra, Borja Fernández.
La idea de crear una colección específica para San Fermín surgió prácticamente desde la apertura de la tienda en Pamplona, avanzada por este medio. «Queríamos contar con un producto equilibrado en calidad y precio, una línea sencilla y asequible para la gente», explica Fernández.
Además, la propuesta nació desde la propia capital navarra y fue impulsada por el equipo local. «En la central de Toledo no eran plenamente conscientes de la repercusión y de la importancia que tiene esta vestimenta aquí. Cuando les explicamos cómo se viven los Sanfermines, nos dieron manga ancha para instalar un espacio rojo y blanco en la tienda. Les encantó», destaca.
La filosofía de la colección mantiene un marcado carácter práctico y cómodo. «El estilo es deportivo porque, durante las fiestas, pasamos muchas horas de pie y andando». La oferta actual incluye camisetas, polos, camisas, pantalonetas y bermudas. Solo en camisetas, Joma prevé comercializar alrededor de 150 unidades por modelo. «Tenemos que prever todas las tallas. Puede venir alguien buscando una S, una M o una L, o aparecer una cuadrilla que necesite veinte camisetas XL. Hay que estar preparados», agrega Fernández.
CRECIMIENTO EN VENTAS
El crecimiento de la línea ha sido constante desde su lanzamiento. «Todos los años hemos aumentado las ventas», asegura. El primer año, la implantación fue reducida y se limitó prácticamente a camisetas, pero la oferta se ha ido ampliando progresivamente. Entre las novedades de esta campaña destaca la incorporación de ropa infantil y una mayor variedad en las líneas masculina y femenina. En el caso de los pantalones blancos, por ejemplo, la marca ha añadido nuevas versiones, desde estilos más deportivos hasta opciones más de vestir, con detalles como bolsillos con cremallera.
La evolución de la colección responde también a la observación directa de los hábitos de compra. «Tenemos que ver qué demanda el cliente para adaptarnos en el futuro. El reto está en combinar la tradición del blanco como la cal con un diseño deportivo basado en la sencillez», indica. La respuesta del público durante las dos primeras campañas ha sido positiva. De hecho, la mayoría de productos han terminado agotándose casi por completo: «Suelen quedar algunas prendas de tallas muy grandes o muy pequeñas, pero prácticamente acabamos con las existencias».
Para este año, las expectativas pasan por superar las cifras del ejercicio anterior. Además, desde la tienda han detectado una creciente presencia de clientes internacionales y visitantes procedentes de otras comunidades, que se acercan a adquirir prendas relacionadas con las fiestas: «El año pasado contábamos con dos áreas de exposición y este año hemos sumado una tercera».













