Las fundaciones navarras llevan décadas trabajando allí donde surgen necesidades sociales, culturales, deportivas, tecnológicas, educativas, sanitarias o asistenciales. Sin embargo, muchas veces su labor permanece lejos de los focos. Para cambiar esa realidad y fortalecer el sector de forma estructural, la Asociación Fundaciones de Navarra (Fundena) y Acción Social Caja Rural de Navarra han puesto en marcha Impulsa Fundena, un programa estable de formación que nace con vocación de continuidad y una hoja de ruta inicial de al menos tres años.
Más que una serie de cursos, la iniciativa aspira a convertirse en una herramienta de transformación para el conjunto del ecosistema fundacional navarro. El objetivo es claro: ayudar a las fundaciones a ser organizaciones más profesionales, visibles, conectadas y preparadas para afrontar los desafíos presentes y futuros.
Un sector con enorme impacto, pero con retos por delante
Las fundaciones desempeñan un papel fundamental en la sociedad navarra. Son organizaciones profundamente conectadas con el territorio, capaces de detectar necesidades y ofrecer respuestas ágiles en ámbitos muy diversos. Sin embargo, también afrontan retos crecientes relacionados con la sostenibilidad, la captación de talento, la innovación, la gobernanza o la visibilidad de su trabajo.
«El tercer sector en Navarra tiene un enorme potencial y está realizando un trabajo excelente, pero muchas veces cuenta con herramientas limitadas para garantizar su sostenibilidad, visibilizar su impacto o atraer nuevas generaciones de profesionales», explica Gemma Botín, recientemente nombrada presidenta de Fundena.

Impulsa Fundena nace para ayudar al sector a adaptarse, evolucionar y ganar solidez para amplificar su impacto.
Según señala, la asociación detectó la necesidad de ofrecer un espacio permanente de acompañamiento y aprendizaje que permitiera a las fundaciones reforzar capacidades estratégicas, incorporar nuevas herramientas y avanzar hacia formas de colaboración más estructuradas.
«Los retos sociales son cada vez más complejos y requieren respuestas sistémicas, no fragmentadas. Impulsa Fundena nace precisamente para ayudar al sector a adaptarse, evolucionar y ganar solidez para amplificar su impacto», añade.
La comunicación, primera gran apuesta
La primera edición del programa está dedicada íntegramente a la comunicación, una decisión que responde a una necesidad ampliamente compartida por las fundaciones navarras.
Muchas entidades desarrollan proyectos con un impacto social extraordinario, pero encuentran dificultades para trasladar a la sociedad el valor que generan, relacionarse con los medios de comunicación o aprovechar las oportunidades que ofrecen los canales digitales.
«Comunicar bien ya no es algo accesorio. Es una herramienta estratégica«, subraya Botín. «No se trata únicamente de difundir actividades, sino de rendir cuentas, generar legitimidad, atraer aliados y movilizar a la sociedad».
Desde Acción Social Caja Rural de Navarra comparten esa visión. «Hoy en día, comunicar bien es clave para amplificar el impacto de cualquier proyecto social. No basta con hacer las cosas; también es importante explicar por qué se hacen, qué resultados generan y cómo contribuyen a mejorar la vida de las personas», destacan desde la entidad.
Además, consideran que una buena comunicación ayuda a fortalecer la confianza social, sensibilizar sobre distintas causas y garantizar la sostenibilidad de las organizaciones en un entorno cada vez más digital y competitivo.

Muchas entidades desarrollan proyectos con un gran impacto social, pero encuentran dificultades para trasladar el valor que generan.
Cinco expertos para fortalecer capacidades
La edición de 2026 se desarrolla entre mayo y noviembre y está compuesta por cinco sesiones formativas de cuatro horas impartidas por profesionales especializados en distintos ámbitos de la comunicación.
El programa ya ha arrancado con Alfredo Casares, que abordó la comunicación estratégica y la construcción de relatos capaces de reflejar el impacto real de las fundaciones.
Posteriormente llegará la formación sobre redes sociales con propósito, impartida por Alberto Guzmán, centrada en el uso estratégico de las plataformas digitales, la creación de contenidos relevantes y la medición de resultados.
La periodista Susana Villanueva profundizará en la comunicación interna y la relación con los medios de comunicación, mientras que Irene Iriarte y Juan Quizhpilema mostrarán aplicaciones prácticas de la inteligencia artificial para optimizar procesos comunicativos y generar contenidos de forma más eficiente.
El ciclo concluirá con Belén Galindo y una sesión enfocada en la comunicación oral y las habilidades para hablar en público, una competencia cada vez más demandada en organizaciones que necesitan representar sus proyectos ante instituciones, empresas y ciudadanía.
Una alianza para fortalecer el tejido fundacional
La colaboración entre Fundena y Acción Social Caja Rural de Navarra responde a una visión compartida sobre la importancia del sector fundacional para el desarrollo social de Navarra.
Desde la entidad financiera destacan que su cercanía al tejido social les permite conocer de primera mano las necesidades de las organizaciones y detectar oportunidades para acompañarlas en su crecimiento.
«Creemos firmemente que el acompañamiento es clave para que las entidades sean más eficaces, sostenibles y capaces de responder a los retos actuales», explican. «Apostar por Impulsa Fundena es apostar por fortalecer todo el sector fundacional navarro«.
No es una cuestión menor. Navarra cuenta con un ecosistema fundacional diverso y especializado que genera un importante impacto social. Para Acción Social Caja Rural de Navarra, uno de sus principales valores es precisamente esa combinación de cercanía, capacidad de innovación y creciente colaboración entre entidades.
«Existe una gran capacidad para generar sinergias y construir respuestas compartidas. Eso convierte al sector fundacional navarro en un ecosistema sólido y con una enorme capacidad de transformación social», señalan.

El programa ya ha arrancado con Alfredo Casares, que abordó la comunicación estratégica.
Mirando más allá de 2026
Aunque la comunicación será el eje de la primera edición, Impulsa Fundena nace con una visión mucho más amplia. La previsión inicial contempla una duración mínima de tres años y una evolución progresiva de los contenidos en función de las necesidades que vayan trasladando las propias fundaciones.
Entre los temas que podrían abordarse en futuras convocatorias figuran la gobernanza, la sostenibilidad económica, la captación de fondos, la fiscalidad, la medición del impacto o la gestión de equipos.
La idea es construir un programa vivo, capaz de adaptarse a los desafíos reales del sector y de contribuir a su fortalecimiento a largo plazo.
Gemma Botín tiene clara la meta. Cuando concluya este primer ciclo le gustaría encontrar «un sector más cohesionado, menos fragmentado y con mayores capacidades para trabajar de manera conjunta». También unas fundaciones «más visibles, más influyentes y más reconocidas por su contribución al bienestar colectivo».
Porque detrás de Impulsa Fundena hay una convicción compartida por sus impulsores: que fortalecer a las fundaciones significa fortalecer también la capacidad de Navarra para afrontar sus retos sociales.
Y que, en muchas ocasiones, el primer paso para multiplicar el impacto consiste simplemente en aprender a contarlo mejor.













