La vicepresidenta segunda y consejera de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias del Gobierno de Navarra, Begoña Alfaro, presentó este martes, junto al director gerente de Nasuvinsa, Javier Burón, la nueva planificación de promociones de vivienda pública bajo la marca EtxeON Navarra.
Según explicó Alfaro, esta iniciativa supone «un cambio de fondo en la manera en que se planifica, construye y gestiona la vivienda pública en Navarra», y nace tras la aprobación de la Ley Foral de Vivienda Asequible el pasado mes de junio. El programa «pretende garantizar a largo plazo el acceso a una vivienda digna, eficiente y asequible», recogiendo la experiencia acumulada con el Navarra Social Housing (2016-2025), que permitió levantar más de 500 viviendas en alquiler en distintas localidades de la Comunidad foral.
Bajo la nueva marca se agrupan las promociones, que aumentarán «de forma sostenida y en el largo plazo el parque de vivienda», y un sistema de planificación y control que «permitirá optimizar al máximo los recursos, reducir costes y garantizar la máxima calidad y eficiencia en cada proyecto». «Todo esto con el objetivo de ganar músculo en nuestro empeño por ampliar el parque público y protegido de vivienda en Navarra y garantizar así a toda la ciudadanía su derecho de acceder a una vivienda digna», aseguró la consejera.
ETAPAS
La primera fase de EtxeON contempla la construcción de un total de 735 nuevas viviendas, de las cuales 493 serán en régimen de alquiler, tanto social como asequible, 128 en régimen de compraventa en derecho de superficie y 114 en régimen de cesión de uso para cooperativas. En este marco se introducen nuevas modalidades de acceso a la vivienda, entre ellas el alquiler asequible, «que atenderá a un sector de la población que no reúne los requisitos del alquiler social pero tampoco puede acceder al mercado libre».
También se impulsarán fórmulas innovadoras como las cooperativas en cesión de uso, «con especial relevancia para personas mayores, jóvenes y experiencias intergeneracionales», y se reforzarán los programas de rehabilitación en el ámbito rural, además de la construcción industrializada como vía para agilizar plazos y mejorar la eficiencia. En lo que respecta a las 128 viviendas que se construirán en régimen de compraventa en derecho de superficie, 50 estarán ubicadas en Noáin y 78 en Barañáin.
Dentro de la modalidad de alquiler asequible, que se dirige a la población que no puede acceder al mercado libre pero tampoco cumple requisitos de vulnerabilidad para el alquiler social, se desarrollarán 338 viviendas. De estas, 54 se ubicarán en Aranguren y 60 en Pamplona, mientras que la futura empresa mixta promoverá otras 120 en Egüés y 104 en Zizur Mayor.
Las cooperativas en cesión de uso, una nueva modalidad que tendrá una ley propia a lo largo de esta legislatura, aportarán 114 viviendas. Estarán repartidas entre Pamplona (12), Alsasua (20), Beriain (34), Peralta (10), Huarte (12), Lodosa (16) y Ororbia (10). No obstante, «los suelos y municipios contemplados en este programa cooperativo podrían variar en el futuro».
El programa mantendrá asimismo la línea de alquiler social, «que hasta la fecha había concentrado la mayoría de esfuerzos». En esta primera fase se levantarán 121 viviendas bajo este régimen, distribuidas en Tafalla (42), Alsasua (21), Sangüesa (20), Mugartea (16), Baztan (10) y Lumbier (12), destinadas a los colectivos con mayores dificultades de acceso a la vivienda.
Además, «la apuesta por el medio rural se refuerza con el Plan de Rehabilitación Rural, que permitirá recuperar 34 viviendas en once municipios de toda la Comunidad foral».
El programa combinará promociones directas, gestionadas íntegramente por Nasuvinsa, con promociones delegadas, impulsadas en colaboración con cooperativas, ayuntamientos, la futura empresa mixta u otros agentes. Todo ello bajo criterios homogéneos de calidad, eficiencia y sostenibilidad
En conjunto, todo este programa supondrá una inversión pública de alrededor del 70 % y privada en torno al 30 %, que supera los 160 millones de euros (incluyendo el valor del suelo): «No solo permitirá ampliar la oferta de vivienda, sino que impulsará la actividad económica generando un impacto positivo en el desarrollo territorial de Navarra con la creación de más de 3.000 puestos de trabajo directos».













