Controlar cualquier interruptor de casa desde el teléfono móvil. Ese es el proyecto en el que se encuentran inmersas las navarras Embega y Falcón Electrónica, que trabajan en el desarrollo de soluciones para hacer más sencillo el manejo de distintos elementos del hogar.
La idea es trasladar al teléfono acciones habituales del día a día: encender o apagar luces, subir o bajar persianas o ajustar la calefacción sin necesidad de utilizar interruptores físicos. Se trata de un avance dentro del ámbito doméstico que busca simplificar el manejo de estos sistemas y concentrarlos en una única herramienta. «Desde hace un tiempo, hemos observado una tendencia de electronificación cada vez mayor. Si conectamos todas estas gestiones a nuestro móvil por Bluetooth, podremos supervisar más fácilmente ciertos aspectos de nuestra casa», detalla Javier Pérez, director de I+D en Embega.
Esa es, precisamente, la misión de Flexsense. Un proyecto colaborativo gestado en 2025 y que cuenta con financiación del Gobierno de Navarra. En concreto, la cooperativa de Villatuerta se encarga de desarrollar electrónica impresa y serigrafía funcional, y busca crear un sistema híbrido. Es ahí, precisamente, donde Falcón Electrónica entra en juego. «Aportamos nuestra experiencia en el diseño, la industrialización y la fabricación electrónica, especialmente en procesos de ensamblaje automatizado y control de calidad. Trabajamos en la integración de componentes electrónicos sobre sustratos flexibles», recalca Javier Catalán, Process Engineering and Quality director de Falcón Electrónica.
ESCALAR AL MERCADO
De cara al futuro, ambas firmas proyectan escalar este desarrollo a la industria. De hecho, la iniciativa se ha planteado desde el inicio con una «clara orientación al mercado». «Hemos alcanzado una fase de preserie industrial, que valida tanto los procesos como los costes y la calidad. Esto permite abordar con garantías su escalado a producción y su aplicación en productos comerciales», inciden ambos.
Esa etapa previa a la producción permite a las dos compañías probar el sistema en condiciones reales y ajustar su funcionamiento antes de dar el salto definitivo. El objetivo es que la tecnología pueda integrarse de forma natural en viviendas y espacios cotidianos sin cambiar los hábitos del usuario.
Con la mirada puesta en la innovación, Embega ha participado también en otros proyectos de desarrollo tecnológico que este medio ha analizado en profundidad. Entre ellos se encuentran ‘H2-Gaskets’, una iniciativa centrada en crear una nueva gama de elastómeros destinada a la fabricación de electrolizadores alcalinos, o un sistema capaz de detectar sustancias transparentes e invisibles al ojo humano que están presentes en encimeras y teclados de ordenador.
«Con proyectos como Flexense, reforzamos además una trayectoria de crecimiento sostenido basada precisamente en esa apuesta por la innovación», agrega Pérez para acto seguido remarcar que Embega prevé aumentar su facturación más de un 30 % hasta 2028, tras haber alcanzado los 11 millones de euros en 2024. Esa evolución refleja que iniciativas como la desarrollada junto a Falcón Electrónica forman parte de una estrategia más amplia, orientada a diversificar su actividad y trasladar al mercado soluciones tecnológicas con aplicación real.













