Límites y capacidad de la UE ante la crisis del coronavirus

sábado, 4 abril 2020

La UE no tiene competencias en materia de salud, que siguen siendo exclusivas de los Estados miembros. El artículo seis del Tratado de Funcionamiento de la UE establece que “la Unión dispondrá de competencia para llevar a cabo acciones con el fin de apoyar, coordinar o complementar la acción de los Estados miembros”, entre otros temas la “protección y mejora de la salud humana”.

Las competencias de la UE pueden ser exclusivas, compartidas o de apoyo. En el caso de la salud, estamos ante este último, citando el Tratado que “complementará las políticas nacionales” en materia de salud, mientras que “las responsabilidades de los Estados miembros incluyen la gestión de los servicios de salud y de atención médica, así como la asignación de los recursos que se destinan a dichos servicios (art. 168)”. Obviamente, la falta competencia conlleva también ausencia de capacidad presupuestaria. Todo ello no es por falta de voluntad o capacidad de las instituciones europeas, son simplemente las reglas del juego. Los Estados miembros nunca han querido delegar esa facultad en la UE.

A pesar de estas limitaciones, la UE ha puesto en marcha una serie de acciones, que pueden consultarse en la web sobre “respuesta al coronavirus”:

  • Salud. Por un lado, la UE cuenta con el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), que está realizando evaluaciones rápidas de riesgos y proporciona actualizaciones epidemiológicas. También proporciona asistencia técnica mediante la emisión de varias orientaciones específicas sobre cómo responder al brote, incluida la vigilancia, la preparación y la planificación de respuesta y el apoyo de laboratorio. La UE también ha puesto en marcha un equipo europeo de expertos científicos para asesorar sobre formulación de medidas de respuesta, identificación y mitigación de brechas e inconsistencias significativas en las medidas para contener la propagación del Covid-19; la priorización de la asistencia sanitaria, protección civil y otros recursos; y medidas de apoyo que se organizarán o coordinarán a nivel de la UE.
  • Movilidad. En cuanto a los aspectos sobre movilidad (derechos de los pasajeros en casos de cancelación de vuelos, situación actualizada sobre medidas en diferentes EEMM…), se han organizado vuelos de repatriación de ciudadanos europeos, gracias los cuales más de 1.800 ciudadanos han sido repatriados hasta la fecha a través del Mecanismo de Protección Civil de la UE.
  • Innovación. Destacar que el pasado 30 de enero, la Comisión Europea lanzó una convocatoria especial de manifestaciones de interés para apoyar la investigación sobre Covid-19 por un presupuesto de 10 millones de euros movilizados, que posteriormente aumentó a 47,5 millones de euros. El 10 de marzo, la Comisión Europea movilizó 140 millones de euros de fondos públicos y privados para la investigación sobre vacunas, diagnosis y tratamiento. El 16 de marzo, la Comisión ofreció hasta 80 millones de euros de ayuda financiera a CureVac, un desarrollador de vacunas altamente innovador de Tübingen, Alemania, para ampliar el desarrollo y la producción de una vacuna contra el coronavirus en Europa.
  • En materia económica, la Comisión anunció el pasado 13 de marzo una Iniciativa de Inversión de respuesta al Coronavirus por valor de 37.000 millones de euros, procedentes de fondos estructurales. La propuesta supone renunciar este año a su obligación de solicitar el reembolso de la prefinanciación no ejecutada de los fondos estructurales y de inversión europeos que actualmente poseen los Estados Miembro. Los Estados miembros deberán utilizar estos importes para acelerar sus inversiones con cargo a los fondos estructurales. Además la Comisión ha adoptado un marco temporal de exención en la política de ayudas de estado para que los Estados miembros puedan seguir apoyando la economía en el brote de COVID-19.

Es obvio que nadie, en ningún rincón del planeta, estaba preparado para una situación como la que vivimos, pero no creo que pueda acusarse a la UE de falta de respuesta rápida, al menos en los ámbitos de su competencia. Lo que también es obvio es que se necesita una reflexión profunda de cara al futuro.

Mikel Irujo 

Doctor en Derecho Europeo y director general de Acción Exterior en el Gobierno de Navarra

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