El encarecimiento del petróleo tras el estallido del conflicto internacional empieza a notarse en las gasolineras navarras, donde los conductores ya pagan sensiblemente más por llenar el depósito de sus vehículos. El precio del combustible ha experimentado una subida considerable debido a la inestabilidad provocada por el estallido de la guerra contra Irán y el consiguiente bloqueo del estrecho de Ormuz. Aunque las cifras pueden variar según el establecimiento y la zona, llenar el depósito resulta ahora más caro que hace apenas unas semanas.
«La cotización del petróleo crudo ha aumentado un 40 % en su pico máximo. Esto se ha trasladado al mercado en un incremento de los precios. Aproximadamente, el gasoil ha subido un 20 % y la gasolina un 10 % en una semana», detalla a este medio Jon Villares, presidente de la Agrupación de Estaciones de Servicio de Navarra.
¿RIESGO DE DESABASTECIMIENTO?
Las cifras puedan resultar alarmantes y en alguna gasolinera de Pamplona aseguran que llevan varios días sin gasoil prémium. Es el caso de Repsol La Milagrosa, ubicada en la calle Mari Abrego. «No nos traen diésel prémium desde hace una semana. Todo el mundo se ha puesto a llenar los depósitos como locos. Camiones, conductores de vehículos normales, agricultores…», comentaron desde el establecimiento, que tiene los surtidores de este combustible fuera de servicio.
Tras recabar este testimonio, Navarra Capital conversó con media docena de gasolineras más, donde aseguraron que no estaban experimentando aún problemas de suministro. «No existe un riesgo de desabastecimiento. España tiene un sistema de reservas estratégicas muy fuerte», asevera Villares para acto seguido recalcar que estas reservas están diseñadas precisamente con el fin de responder ante posibles crisis.
En total, son 65 las estaciones que forman parte de la entidad. A lo largo de esta últimas semana, todas ellas han experimentado una «subida en la media de llenados de depósito». Según Villares, muchos conductores optan ahora por llenar el depósito por completo, una tendencia que atribuye «al temor a nuevas subidas» en los precios del combustible.
«El 20 % del petróleo crudo pasa por el estrecho de Ormuz. Al ser una zona en conflicto, genera inseguridad. Si seguimos perdiendo ese crudo, los precios seguirán subiendo. Todo depende de si la guerra continúa o no. La evolución de los precios dependerá en gran medida de cómo se desarrollen los acontecimientos en el ámbito internacional», concluye.













