El Gobierno de Navarra aprobó este martes, en sesión extraordinaria, el proyecto de ley de Medidas Tributarias 2026. Un proyecto definido como «valiente» por parte del consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, quien también reconoció el esfuerzo en la negociación entre los socios del Ejecutivo foral y EH Bildu para «alcanzar los acuerdos necesarios».
Respecto al contenido del proyecto, Arasti desarrolló las dos cuestiones más relevantes que recoge. Son las medidas relacionadas con el IRPF y el Impuesto Sobre Sociedades. En este último caso, se crea «un nuevo tipo de gravamen reducido del 25 % para aquellas empresas que acrediten el cumplimiento de una serie de requisitos»: el mantenimiento del empleo, la no aplicación de ERTE por causas económicas, la reducción de la siniestralidad laboral y el cumplimiento con los planes de igualdad. De este modo, las compañías que acrediten el cumplimento de estas cuatro condiciones podrán pasar del tipo impositivo actual, cifrado en el 28 %, a otro del 25 %.
«La fiscalidad también es necesaria para corregir dinámicas o para abordar preocupaciones desde otro enfoque. Es evidente que al Gobierno de Navarra le preocupan ciertas dinámicas en el ámbito laboral y, de esta forma, estamos seguros de que el compromiso de todos los actores relacionados con ello será mucho mayor», defendió el consejero. Según él, con esta medida se pretende «mostrar una tierra aún mucho más atractiva para la llegada de más proyectos empresariales».
Por último, en este impuesto también se plantea la implantación de una tributación mínima efectiva del 13 %, 11 % y 10 % respectivamente para quienes, en principio, tributan el 28 %, el 23 % o el 19 %.
REBAJA EN EL IRPF
En materia de IRPF, el proyecto recoge el aumento de la deducción por mínimos personales para ganar progresividad, «minorando la tributación de los sujetos pasivos con rentas de hasta 32.000 euros». Una medida de la que se podrán beneficiar más de 340.000 navarros y navarras y que también tiene incidencia en los trabajadores autónomos. Además, la medida está diseñada de tal forma que se evita el denominado «error de salto» que se produciría en los cambios de tramo.
Además, se contempla un aumento del umbral de obligación de declarar por rendimientos de trabajo, que pasa a los 17.000 euros: «Teniendo en cuenta todo lo anterior, quien perciba rentas de 17.000 euros o inferiores no tendrá obligación de declarar, ni se le aplicarán retenciones, ni tendrá que tributar por este impuesto del IRPF».
El coste que va a tener esta medida se cifraría en unos 135 millones de euros, de los cuales 114 millones tendrán reflejo en el presupuesto del ejercicio 2026, mientras que el resto afectará al presupuesto de 2027.
Además, el texto también recoge el incremento de las deducciones fiscales para complementar las pensiones anuales de viudedad y jubilación hasta los 15.400 euros.
Otras cuestiones que incluye son el incremento del límite para tributar por EDE (Estimación Directa Especial), que pasa de los 200.000 euros a los 250.000 euros, y la exención de una serie de ayudas a transportistas, con el límite de 20.000 euros.
El proyecto de ley ya ha sido remitido al Parlamento de Navarra «para que comience su tramitación urgente y pueda ser una realidad a 1 de enero de 2026».
LA OPOSICIÓN
Tras la aprobación del proyecto de ley, UPN manifestó que el acuerdo es «la confirmación de que la política fiscal llevada a cabo ha penalizado la generación de empleo y la atracción de empresas en Navarra». «Son incapaces de devolver a la Comunidad foral a la posición que nunca debió perder y de colocar a las empresas navarras en mejores condiciones que las de nuestro entorno», agregó la formación regionalista. Sobre el IRPF, el partido que preside Cristina Ibarrola recordó que «la propuesta de UPN fija en 19.000 euros el límite de renta para no tributar en Navarra frente a la del Gobierno foral, que la establece en 17.000 euros».













