El consejero de Industria y Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo, y el consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José María Aierdi, visitaron este martes la nueva fábrica de Madergia en Aoiz para conocer de primera mano la evolución de esta empresa especializada en construcción industrializada en madera, que ha aumentado su facturación en un 50 % durante el primer año de funcionamiento de la planta. En concreto, ingresó 17,6 millones de euros en 2025 y cuenta actualmente con 68 personas trabajadoras: 52 empleos directos y dieciséis indirectos.
Durante la visita, el consejero Irujo destacó que «la apuesta por impulsar esta fábrica ha sido estratégica desde el primer momento». «Por un lado, se enmarca en el apoyo a sectores emergentes y, por otro, en el compromiso con el desarrollo de la zona de Aoiz. La ubicación de esta planta no es fruto de la casualidad, sino el resultado de una inversión público‑privada orientada a fortalecer el tejido industrial y dinamizar la comarca. Aoiz cuenta con las condiciones y el potencial necesario para seguir acogiendo nueva actividad industrial», incidió.
En agosto de 2022, el Gobierno de Navarra y Madergia anunciaron el acuerdo para implantar una nueva fábrica de construcción en madera en Aoiz, alineada con el proceso de industrialización del sector de la edificación. La puesta en marcha de la planta ha supuesto una inversión global de 9 millones de euros, de los cuales 3 millones corresponden a la empresa y 6 millones a la sociedad pública Nasuvinsa, encargada de la construcción de la nueva nave.
En este sentido, Aierdi puso en valor «la apuesta» que ha hecho su departamento «por reactivar el sector de la madera certificada»: «Un recurso renovable y de origen local, que ofrece a Navarra grandes oportunidades para generar empleo en el medio rural, dinamizar a las entidades locales de comarcas forestales o garantizar la gestión sostenible del monte». Así, abogó por «potenciar nuevos usos emergentes de la madera como el energético o el arquitectónico en modelos de construcción industrializada, ámbito en el que Madergia está destacando como una empresa puntera y muy competitiva».
Por su parte, el director comercial de la compañía, Diego Núñez, subrayó el crecimiento del equipo y la incorporación de perfiles cada vez más diversos. «Cada vez se incorporan más técnicos de muy distintas titulaciones. En nuestro caso, la presencia de mujeres en el sector de la construcción es ya una realidad. En nuestra plantilla, el 20 % son mujeres, una cifra que sigue aumentando», detalló.
Núñez remarcó que esta evolución refleja también «un cambio más amplio en el propio sector, tradicionalmente vinculado a perfiles muy concretos pero que hoy requiere equipos multidisciplinares capaces de integrar conocimiento técnico, fabricación industrial, logística, montaje en obra, sostenibilidad y gestión avanzada de proyectos».
En este contexto, Madergia, en cuyo accionariado entró el grupo valenciano Pavasal el año pasado, ha consolidado su presencia en todo el territorio nacional, participando actualmente en proyectos de muy distinta naturaleza y escala. Entre ellos figuran un edificio de 45 viviendas en Vélez-Málaga, un centro hospitalario en la Sierra de Madrid, una residencia para personas mayores en Barcelona, un edificio de vivienda protegida en alquiler para la Empresa Municipal de Vivienda de Madrid, la ampliación en altura de un edificio en Las Palmas de Gran Canaria y una biblioteca pública en Valencia.
Por parte de Nasuvinsa, su director gerente, Javier Burón, hizo hincapié en la importancia estratégica de este proyecto promovido por el Gobierno de Navarra y liderado por Nasuvinsa, junto a Madergia. «Podemos sentirnos orgullosos de haber contribuido, a través de la colaboración público-privada, al impulso en nuestra comunidad del emergente sector de la edificación sostenible, por medio de su industrialización; de la introducción de la madera como elemento estructural; y de favorecer, al mismo tiempo, la actividad industrial en Aoiz y su comarca», señaló.
SOBRE MADERGIA
Madergia nació en 2005 en Pamplona, dentro del vivero de empresas de la sociedad pública Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra (CEIN). Lo hizo en un contexto en el que la construcción con madera en España «era todavía muy limitada». En aquel momento, este material se utilizaba principalmente con fines estéticos o en estructuras muy concretas, por lo que la empresa entró en un mercado «poco desarrollado».
En sus primeros años, «creció de forma progresiva hasta que la crisis del sector inmobiliario alrededor de 2010 frenó su desarrollo»: «Aun así, se mantuvo activa, lo que resultó relevante teniendo en cuenta el impacto generalizado de la crisis en el sector de la construcción. Posteriormente, retomó el crecimiento de manera más sostenida, aumentando tanto el volumen de proyectos como su complejidad».
En la actualidad, la empresa acumula más de 1.200 proyectos ejecutados y ha ampliado su presencia a distintas comunidades autónomas, además de desarrollar actividad en otros países como Francia o Portugal.
El cambio más relevante en su trayectoria se ha producido en los últimos años, cuando adoptó un modelo industrializado. En lugar de depender únicamente de la ejecución en obra, Madergia pasó a diseñar y fabricar componentes en planta para su posterior ensamblaje, lo que permite mejorar la eficiencia, reducir plazos y controlar mejor la calidad del proceso constructivo.
EL SECTOR
Entre finales de 2023 y el primer cuatrimestre de 2024, el Gobierno de Navarra, a través de la sociedad pública Sodena y en colaboración con Ademan, impulsó un análisis estratégico del sector de la madera en la Comunidad foral. En concreto, el sector está formado por 531 empresas, con una facturación conjunta de 1.350 millones de euros y 4.690 personas empleadas (abarca desde el aprovechamiento forestal hasta la segunda y tercera transformación). La mayor concentración de compañías está vinculada a la construcción y al mobiliario, aunque el volumen de facturación más significativo corresponde al subsector del papel. Por otro lado, la madera «gana valor por su contribución a la sostenibilidad y la reducción de la huella de carbono, especialmente en construcción, packaging y energía».
Y, además, Navarra cuenta con una masa forestal creciente, «lo que sitúa a la cadena de valor de la madera en un contexto de oportunidad». «El mercado de la construcción en madera, aunque todavía minoritario por la inercia del sector hacia sistemas tradicionales, la necesidad de una mayor especialización técnica y la todavía limitada implantación de cadenas industriales, presenta un alto potencial de crecimiento, con ejemplos ya visibles como la Facultad de Ciencias de la Salud o diversas promociones en Aranguren y Azpilagaña», enfatiza el informe.













