El Ayuntamiento de Pamplona controló, entre las noches del 6 al 13 de julio, más de 400 establecimientos de hostelería y ocio del Casco Antiguo y el Ensanche con el objetivo de «comprobar el cumplimiento de las condiciones establecidas en sus licencias de actividad».
Según informó el Consistorio de la capital navarra, se prestó especial atención a los niveles de ruido y a las medidas correctoras exigidas. Hasta la noche del 13 de julio, se habían realizado 2.507 inspecciones, de las que 1.833, el 73 %, resultaron correctas. Además, se levantaron 96 actas por infracciones de las condiciones de actividad otorgadas en la licencia, todas ellas por mantener la música elevada y sus instalaciones abiertas. Así, se detectaron 603 locales con música alta y 71, con música muy alta.
Por otro lado, se llevaron a cabo 213 inspecciones a terrazas y se impusieron 114 sanciones «por diversos incumplimientos». «Cabe señalar que, en estas fiestas, el volumen de ocupación de los establecimientos de hostelería se ha incrementado por encima del 200 % respecto a la media del año en el número de comensales por establecimiento, y la cifra de reservas se ha triplicado», indicó el Ayuntamiento pamplonés.
Los controles e inspecciones para garantizar las condiciones higiénico-sanitarias de los espacios festivos, instalaciones municipales y puntos de uso público incluyeron la revisión de acometidas a saneamiento en barras, txoznas y otros espacios como plaza de los Fueros, plaza de la Cruz, Antoniutti, plaza de la O y el ferial de la Runa, así como en la zona de aparcamiento de feriantes de Trinitarios, y enclaves como la Ciudad Deportiva Aranzadi y la Ciudad Deportiva San Jorge.
Para «garantizar la seguridad de los alimentos y el cumplimiento de la normativa sanitaria en establecimientos y puestos de venta», entre los días 6 y 13 de julio se efectuaron 95 inspecciones en establecimientos y puestos de alimentación. Durante los primeros días se revisaron la totalidad de los puestos ubicados en Antoniutti, Bosquecillo, Taconera, Plaza de Recoletas y plaza de la O, además de los puestos instalados en el parque de Runa.
Como resultado de las actuaciones, se detectaron 159 deficiencias, relacionadas principalmente con deficiencias de las instalaciones y aparatos, falta de formación en higiene alimentaria, manipulación incorrecta de alimentos, deficiencias en la conservación y en materia de trazabilidad. Durante las inspecciones se decomisaron dieciséis 16 kilogramos de alimentos que presentaban alteraciones en sus características organolépticas y que, por tanto, no eran aptos para el consumo.
Cifra de visitantes y ocupación hotelera
La Oficina de Turismo del Ayuntamiento de Pamplona, ubicada en la calle San Saturnino, atendió a 1.574 personas, 962 de origen local (61,12 %) y 612, de origen internacional (38,88 %), que realizaron 1.163 demandas. La cifra de atenciones en la Oficina de Turismo baja un 16% respecto a 2025, cuando se atendieron 1.439 demandas de 1.873 personas.
Entre las personas visitantes locales, la mayoría procede de Navarra, con 352 (36,59 %); Madrid, con 103 (10,71 %); Barcelona, con 89 (9,25 %); y Gipuzkoa, con 85 (8,84 %). Desde fuera de nuestras fronteras, la cifra más alta corresponde a Nouvelle Aquitaine, con 125 (20,42 %); el resto de Francia, con 79 (12,91 %); Estados Unidos, con 63 (10,29 %); Italia, con 51 (8,33 %); y Reino Unido, con 48 (7,84 %).
Finalmente, la previsión hotelera de alojamiento «se ha visto superada, con una ocupación media del 89,8 %, por encima del 81,7 % previsto inicialmente». «El sector registra una evolución positiva, y las reservas de última hora han tenido un comportamiento moderado, lo que confirma que las estancias en Pamplona se planifican con antelación», remató el Consistorio pamplonés.













