El pasado 18 de agosto, la firma china Minmetals Corporation (CMC) y su filial Qinghai Salt Lake Industry (QLS) renunciaron a su participación en Mina Muga. En concreto, su presencia iba a suponer una inversión de capital chino por valor de 260 millones de euros para el desarrollo del proyecto de extracción de potasa entre Navarra y Aragón, así como para adquirir el proyecto Southey en Canadá.
Este jueves, además, la matriz de Geoalcali, Highfield Resources, anunció que ha acordado las salidas de HSBC, Caja Rural de Navarra e ING de la línea de crédito sindicado abierta para financiar el proyecto, del mismo modo que ya había sucedido anteriormente con Société Générale, BNP Paribas y Natixis. Estas tres entidades, junto a ING, fueron las primeras en sumarse a la línea de financiación, cuyo importe total ascendía a 320,6 millones y que, de esta forma, ha quedado extinguida.
A pesar del paso atrás que este movimiento parece suponer para un proyecto actualmente paralizado, desde Geoalcali quisieron hacer una lectura positiva. «La compañía adoptó esta decisión porque le permite eliminar el pago de las comisiones de compromiso asociadas a la facilidad bancaria, lo que se traduce en una mayor flexibilidad y capacidad financiera para seguir impulsando el desarrollo de Mina Muga. Al mismo tiempo, abre la puerta a la búsqueda de una solución de financiación más alineada con sus necesidades actuales y con los objetivos estratégicos de largo plazo», apuntaron fuentes oficiales de la empresa a Navarra Capital.
UN PROYECTO BLOQUEADO
El anuncio de este jueves llega después de que el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) anulara en 2024 el permiso concedido por el Gobierno foral a Mina Muga. El bloqueo judicial provocó, a su vez, que Geoalcali presentase un ERTE. Y, a raíz de aquellos episodios, la filial navarra de Highfield Resources lanzó una campaña de recogida de firmas para intentar desbloquear el proyecto.
Pero la iniciativa no pareció surtir mucho efecto. El pasado mes de junio, el informe de la UCO sobre el presunto cobro de mordidas por parte de Santos Cerdán, Koldo García y el exministro José Luis Ábalos arrojó una importante novedad sobre los orígenes de la relación entre los dos primeros, Noran Coop., Servinabar y Acciona.
Al parecer, se remontaba «al menos» a 2015 y, según la Guardia Civil, dio comienzo precisamente con Mina Muga. Poco antes, la minera había solicitado al Ministerio de Industria y los gobiernos de Navarra y Aragón la concesión administrativa para la explotación del proyecto, que sin embargo no figura entre los investigados por la UCO.













