El colectivo de autónomos registró 824 accidentes laborales en Navarra el año pasado, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social. En este sentido, la cifra fue un 9,6 % inferior a la de 2024, cuando se contabilizaron 911, aunque la Comunidad foral sigue siendo «la región con mayor índice de incidencia» (cociente del número medio de accidentes de trabajo ocurridos durante el periodo de referencia, multiplicado por cien mil y dividido entre el número medio de trabajadores afiliados a fin de mes a la Seguridad Social con cobertura por contingencias profesionales).
Según informó ATA Navarra este miércoles, la tasa de Navarra fue de 1.721,1. Detrás se situaron Cantabria (1.327,4), Castilla-La Mancha (1.244,1), Asturias (1.121,5), Extremadura (1.102,4) y La Rioja (1.084,7). Eso sí, la Comunidad foral no tuvo que lamentar ningún fallecimiento. Todo lo contrario que otras regiones donde la incidencia de accidentes mortales fue elevada. Así sucedió en Castilla-La Mancha (5,54), Castilla y León (2,91), Cataluña (2,12), Baleares (1,93) y Galicia (1,92).
Del total de accidentes registrados en Navarra, 780 se dieron durante la jornada laboral y 44 fueron in itinere. Además, se contabilizaron 767 leves y trece graves. «Aunque los siniestros graves han disminuido y no hubo fallecimientos en 2025, nuestra comunidad sigue encabezando el ranking de incidencia del país. Desde ATA Navarra queremos trasladar nuestra profunda preocupación: 824 accidentes en un año son muchos. Detrás de cada accidente hay personas, familias y proyectos de vida», lamentó el presidente de ATA Navarra, Juan Carlos Equiza.
«Los autónomos necesitamos más prevención, formación accesible y programas adaptados a nuestra realidad. No podemos permitir que ser autónomo en Navarra sea una profesión de riesgo, por lo que es hora de pasar de las palabras a los hechos y garantizar entornos laborales seguros para todos», agregó el presidente del colectivo.













