martes, 16 agosto 2022

Pueblo chiquito… ¡diversión grande!

Ver un museo de juguetes, viajar a la época jurásica, navegar en kayak o explorar pasadizos subterráneos de una antigua ciudad medieval. ¡Y todo en cinco pueblos! Las familias podrán disfrutar de estos y muchos otros planes en las localidades que la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España propone para que la edad no importe en el disfrute.

Redacción
Pamplona - 30 julio, 2022

Albarracín alberga un Museo de Juguetes, con piezas que se retrotraen hasta el siglo XIX. (Fotos: cedidas)

Viajar con niños nos regala muchos de los mejores recuerdos de nuestra vida. Pero no hace falta irse a Disneylandia o Universal Studios para vivir momentos mágicos y aventureros. Basta con sacar el máximo partido a nuestras vacaciones y escapadas, aunque sea en lugares muy cercanos a casa.

No obstante, es importante que nuestro destino tenga también actividades que los más pequeños de casa puedan disfrutar del viaje tanto como los adultos. Por eso, la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España propone cinco destinos que enamoraran a los niños con su oferta y hará que toda la familia disfrute de esos días de merecido descanso.

ALBARRACÍN (ARAGÓN)

Albarracín es la apuesta perfecta si se busca aire libre, naturaleza, tranquilidad y un poco de magia. Además, para los más pequeños, este pueblo de Teruel cuenta con un Museo de Juguetes que está situado en una antigua casa. Esta colección reúne multitud de objetos relacionados con la infancia como cocinitas, trenes, juegos de construcción, soldaditos de plomo o material escolar. Así mismo, el centro presenta también una exposición de piezas del siglo XIX. 

Al mismo tiempo, la sierra de Albarracín, además de ser una magnífica opción para hacer caminatas por la naturaleza, esconde leyendas de lo más variadas: desde una cueva en la que habitó un dragón goloso hasta hombres lobos que se esconden en sus árboles. En este sentido, destaca la creencia de que la princesa doña Blanca recorre las calles de Albarracín en verano, atravesando los huertos y bañándose en el rio.

LASTRES (ASTURIAS)

Este pequeño pueblo pesquero es un lugar de montes y palacios. Sin duda una de los grandes atractivos de Lastres es su puerto, en el cual las familias encontrarán embarcaciones de recreo les permitirán pasar el día en el mar disfrutando de la belleza del Cantábrico. Y para aquellos visitantes más aventureros, la ciudad ofrece un viaje que retrotraerá a sus visitantes unos 100 millones de años atrás en el tiempo. El Museo Jurásico de Asturias descubre los pequeños esa época histórica a través de restos fósiles y réplicas de gigantescos dinosaurios, así como talleres.

Una experiencia que se complementa con la de la Costa de los Dinosaurios, el nombre de las playas que van desde Gijón hasta Ribadesella, que están caracterizadas por la abundancia de huellas y restos óseos de dinosaurios y otros reptiles jurásicos. A lo largo de este tramo de costa pueden visitarse nueve yacimientos de icnitas de dinosaurios.

LAGUARDIA (PAÍS VASCO)

La singular localidad de Laguardia es cuna de descubrimientos arqueológicos y se mantiene en sus calles el urbanismo típico de los pueblos medievales. De hecho, tras la unificación de España en el siglo XVI, Laguardia vivió una época de paz que llevó al engrandecimiento de la villa, gracias al comercio del vino y a familias importantes que se asientan en el solar Bonanza. De ahí que esta localidad tenga cuevas subterráneas o bodegas familiares, que se construyeron a lo largo de este siglo.

Laguardia podría ser recorrida casi en su totalidad por los pasillos subterráneos que conforman estas bodegas. Cada casa posee en su subsuelo la bodega correspondiente, cuyas medidas no se relacionan proporcionalmente con las de la casa a la que pertenecen; así existen casas enormes con bodegas pequeñas y viceversa. Su función principal ha sido la de guardar y conservar el vino en las condiciones que este precisa, aunque en determinados momentos de la historia hayan podido ser utilizadas como refugios, o ‘cuarteles’ donde se conspiraba y se trazaban planos de guerra.

PEÑÍSCOLA (COMUNIDAD VALENCIANA)

El idílico pueblo de Peñíscola, en la Comunidad Valenciana, es una ciudad medieval adentrada en el mar, presidida por su gran castillo templario. En ella encuentra su cobijo tanto el viajero que quiere disfrutar de largas jornadas de sol como el que desea pasear por una ciudad cargada de historia. A los más pequeños les encantará descubrir los 5 kilómetros del paseo marítimo desde el tren turístico, que ofrece rutas diurnas y nocturnas. Muy recomendadas son la Playa Norte o la Playa Sur, desde donde se imparten cursos de kayak para adultos y niños, hasta la tranquila Playa de las Viudas.

MOJÁCAR (ANDALUCÍA)

Almería esconde una joya de casitas blancas y ambiente calmado llamada Mojácar. Esta localidad de caminos estrechos, flores en los balcones y castillos de varias épocas tiene un encanto especial que la ha convertido en uno de los lugares más visitados de la región. 

Mojácar ofrece una gran variedad de deportes acuáticos y todo tipo de actividades marítimas desde una de sus numerosas escuelas especializadas. Los niños podrán disfrutar de paseos por kayak y rutas en catamaranes o hidro pedales. También las hermosas playas nos ofrecen áreas de juego para los niños, señalización de peligros, zonas para niños en restaurantes, menús infantiles, y muy cerca encontramos el Parque Acuático, que promete entretener a los más pequeños durante horas con sus piscinas y toboganes.

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