Nuevo golpe para la industria navarra. SKF ha presentado esta semana un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), que afectará a 60 de las 244 personas que trabajan en su planta de Tudela, especializada en la producción de rodamientos para el sector de la automoción.
Según explicaron fuentes sindicales, la Dirección de la compañía, que ya ha remitido la documentación al comité de empresa, justifica la medida «por causas organizativas, productivas y técnicas». En este sentido, el período de consultas se extenderá a lo largo de un mes.
El grupo sueco SKF (Svenska Kullagerfabriken) fue fundado en Suecia en 1907. Nació como fabricante de rodamientos de bolas autolubricantes, un invento del ingeniero Sven Wingquist, que revolucionó la industria al reducir la fricción y el desgaste en maquinaria.
En 1970 se constituyó SKF Española a través de la fusión de cuatro empresas propiedad del Instituto Nacional de Industria (INI), el Banco Urquijo y el propio Grupo SKF. Desde 1985, SKF Española, con sedes en Alcobendas (Madrid) y Tudela, pertenece al 100 % al Grupo SKF, que está presente en unos 130 países, cuenta con más de 40.000 trabajadores y 17.000 distribuidores en todo el mundo.
Así, la planta navarra se inauguró en 1973. En 2023, cerró el ejercicio con la producción de más de diez millones de unidades de cubos de rueda al año y una facturación de alrededor de 172 millones de euros. Además, en los últimos años ha puesto en marcha ‘Recondoil’, una iniciativa que busca eliminar partículas nanométricas para reutilizar aceites industriales de manera indefinida. Diseñada en Suecia, el grupo confío la industrialización de esta tecnología a la factoría ribera, que invirtió 5 millones de euros.













