Carles Puyol marcó en su propia portería, pero Fernando Morientes anotó un doblete y Fernando Hierro sentenció desde el punto de penalti. Aquel 7 de junio de 2002, España derrotó a Paraguay en su segundo partido de la Copa del Mundo que se celebró en Japón y Corea del Sur. Concretamente, aquel encuentro tuvo lugar en el Estadio Mundialista de Jeonju. Veintitrés años después, ese mismo escenario acogerá un mundial muy distinto: el primero de drone soccer, que contará con representación navarra.
«Es como el quidditch de Harry Potter hecho realidad», avanzó Nerea Pérez a Capital Sport hace más de un año. Ella y el oriotarra Nikolas Iriondo impulsan esta modalidad en España, creada hace apenas nueve años en Corea del Sur. Su empresa, Flybble, es la única en el país autorizada por la Federation of International Dronesoccer Association (FIDA) para organizar partidos y competiciones oficiales.

Nikolas Iriondo y Nerea Pérez conocieron el ‘drone soccer’ en Corea del Sur. (Foto: cedida)
El juego enfrenta a dos equipos de cinco integrantes, que controlan desde el exterior los movimientos de sus drones mediante mandos a distancia. Cada jugador tiene una función: hay un portero, tres defensores/atacantes, y un anotador, cuya misión es introducir su dron por un aro suspendido en el aire. «Usamos drones similares a los de competición, pero con una carcasa protectora de plástico. Son más pesados, aunque ya tenemos experiencia con ellos», comenta Raúl Borrega, uno de los tres navarros que viajarán al país asiático.
LA EXPERIENCIA
Del 25 al 28 de septiembre, Raúl estará acompañado por su hermano Daniel y su primo Josu Arregui. Tal y como recogió este medio, juntos compiten habitualmente en la Liga Pro-Teams de drones de carreras. A ellos se suman Fabio Raris, gallego afincado en Durango, y el catalán Óscar Estudillo. Eso sí, a pocas semanas del torneo, todavía no tienen definida la estrategia ni las posiciones en las que jugará cada uno. «Todos partimos de una base parecida porque es el primer mundial que se celebra. Aun así, Corea del Sur y China nos llevan ventaja porque allí esta disciplina ya tiene federaciones muy activas», resalta Raúl.
La conexión entre Flybble y los pilotos navarros surgió en una carrera de drones celebrada hace unos meses. «Nunca habíamos oído hablar del drone soccer, pero Nerea y Nikolas nos hicieron una pequeña demostración y nos fascinó. A los pocos meses, nos propusieron formar parte del equipo para ir al Mundial», recuerda Raúl, ilusionado por llevar esta nueva modalidad a lo más alto desde Navarra.













