viernes, 19 julio 2024

La joven de Tafalla que ha creado la primera liga española de quidditch con drones

Nerea Pérez y su socio, el oriotarra Nikolas Iriondo, descubrieron el 'drone soccer' durante un viaje a Corea del Sur con la Mondragon Unibertsitatea. Tras conocer en el país asiático al máximo responsable internacional de este innovador deporte, desarrollaron un modelo de negocio en su TFG para traerlo a España. Ahora, según avanza Pérez a Capital Sport, están organizando demostraciones en distintas localidades, entre las que figuran Tudela y Sarriguren. Su objetivo es captar jugadores para la nueva liga nacional.


Pamplona - 23 mayo, 2024 - 05:58

Nikolas Iriondo y Nerea Pérez conocieron el 'drone soccer' en Corea del Sur. (Fotos: cedidas)

“Es como el quidditch de Harry Potter hecho realidad”. Así define Nerea Pérez el drone soccer, una innovadora disciplina creada hace ocho años en Corea del Sur y que esta tafallesa de 22 años está introduciendo en España junto a su socio, el oriotarra Nikolas Iriondo, a través de su compañía, Flybble. «Ahora solo hay veinte países donde se practica, como Francia, Inglaterra o Estados Unidos. Somos la única empresa española que ofrecemos este servicio. Nosotros pagamos la licencia a la federación internacional para tener esa exclusividad», explica Pérez a Capital Sport.

De esta forma, estos dos emprendedores quieren impulsar la Liga Drone Soccer Spain (también conocida como Liga DSS), en la que el ganador podrá acudir al mundial de Soccer Drone, organizado en Corea del Sur por la Federation of International Dronesoccer Association (FIDA). Esta competición tendrá un premio de un millón de euros.

Este sábado celebrarán una demostración en Tudela y, el 8 de junio, harán lo propio en Sarriguren

El proyecto comenzó a gestarse en noviembre de 2023, cuando Pérez e Iriondo, estudiantes del grado de Liderazgo Emprendedor e Innovación o LEIN en la Mondragon Unibertsitatea, se encontraban en el país coreano con la entidad educativa. Con el objetivo de conocer nuevas empresas y culturas, acudieron a una feria en la que conocieron al presidente de la FIDA. Tras constatar las ganas que la navarra y el guipuzcoano tenían de emprender, el directivo les propuso llevar este deporte a España: «No teníamos nada que perder, y nos molaba mucho el proyecto. Así que dijimos ‘¿por qué no?’. Estudiamos el mercado y vimos cómo podíamos sacar esto adelante. En el último año hemos ido adaptando y validando la idea poco a poco, que desarrollamos en nuestro Trabajo Fin de Grado».

UNA ARENA, DOS EQUIPOS

Para poder practicar este novedoso deporte, cuyos partidos están divididos en dos partes de tres minutos, es preciso tener en primera instancia una jaula (o, como llaman ellos, «arena») de cinco metros de ancho, diez de largo y tres de alto, además de dos aros colgando en cada extremo. De esta forma, los dos equipos están formados por cinco integrantes, que se colocan fuera de la zona de juego y, con los mandos, controlan los movimientos de los drones.

Cada jugador posee una función específica, de tal forma que uno hace las veces de portero; tres deben cooperar en ataque y defensa; y un quinto, que ejerce como anotador, debe introducir el dron dentro del aro. Así se anota un punto.

Cada dron está protegido por dos carcasas, una de ellas con forma de pelota. Pero solo el anotador puede marcar.

Cada dron está protegido por dos carcasas, una de ellas con forma de pelota. Pero solo el anotador puede marcar.

Además de la jaula, que es producida por la empresa catalana Aerohinchables, también hace falta contar con drones especiales, que están protegido por dos carcasas, una de ellas con forma de pelota: «Gracias a esta armadura, cualquier persona podría meter el dedo y no hacerse daño. Se pueden chocar con todo y no romperse».

LAS MODALIDADES

La Liga DSS comprenderá dos modalidades. En una de ellas, los drones tienen un tamaño de veinte centímetros y está dirigida a personas con discapacidad y centros educativos que no cuenten con una infraestructura para la enseñanza de robótica. «Es una herramienta que trabaja la mente y la coordinación. Además, permite aprender a montar un dron y, luego, quienes se interesan por esta disciplina pueden competir con ellos», desglosa Pérez.

También hay una modalidad para drones de cuarenta centímetros, dirigida a universidades o incluso pilotos profesionales. En esta variante, así mismo, los drones pueden alcanzar los 100 kilómetros por hora en apenas unos segundos.

Las canchas de Drone Soccer comprenden una jaula, en la que se sitúan dos aros dentro y los drones se introducen dentro para marcar.

Las canchas de Drone Soccer tienen una jaula, en cuyos extremos se sitúan dos aros donde debe entrar el dron del anotador.

De octubre a junio, Flybble organizará esta liga, en la que prevén sumar hasta dieciséis equipos en total. Y la temporada se dividirá en cuatro fases. Primero tendrá lugar una inauguración y, posteriormente, habrá una fase de formación, donde los jugadores aprenderán cómo funcionan, se montan y arreglan los drones. Después, se celebrarán tres meses de entrenamiento antes de iniciar las competiciones: «Nos encantaría que se hicieran cuatro grandes eventos en distintas localidades. Una en Navarra, otra en Gipuzkoa y estamos abiertos a otras comunidades como Galicia, donde nos han apoyado mucho. Son acontecimientos que pueden llegar a involucrar hasta 500 personas».

Ahora, los dos emprendedores están promoviendo demostraciones por el norte de España con el objetivo de captar jugadores para la liga. Tras visitar Eibar y Orio, este sábado celebrarán un evento en Tudela y, el 8 de junio, harán lo propio en Sarriguren. «Queremos introducir el contexto de este mundo y que la gente pueda practicar y entrenar incluso con simuladores. También haremos retos de ver cuántos goles mete cada uno en un tiempo determinado y competiciones de tres contra tres», avanza.


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