El ingeniero y culturista navarro Xabier Iparra, propietario del centro deportivo Xthor PowerHouse en Berriozar, inicia su expansión fuera de Navarra. Mientras prepara la mudanza de su primer gimnasio a una nave de Ansoáin que dobla en tamaño a la actual, prepara la apertura de un nuevo centro en Gipuzkoa para el próximo mes de noviembre. Dos hitos importantes que se suman a la expansión de X360, firma especializada en máquinas de entrenamiento que lanzó el pasado junio, y la puesta en marcha de Phoenix Training System, un proyecto que lanzó en Tajonar junto a Josetxo Arrizabalaga, dueño de Phoenix Training Box.
El gimnasio de Gipuzkoa abrirá las veinticuatro horas, contará con 350 metros cuadrados y estará orientado al entrenamiento general con un foco especial en la hipertrofia. «Los socios también podrán entrenar en el centro de Ansoáin. Es un paso bastante relevante para la empresa porque la idea no es solo ser referentes en Navarra, sino también en Gipuzkoa«, adelanta Iparra a Capital Sport.
La elección de la provincia vecina no es casual. Iparra, natural de Leitza, conoce bien la zona. «De joven solía entrenar por allí, y siento que es un mercado que se puede explotar. Los centros deportivos de alrededor son bastante comerciales y hay mucha aglomeración de clientes. Nosotros ofreceremos un horario más amplio y mejores instalaciones», sostiene convencido. Así, el gimnasio contará con unos tres monitores y funcionará íntegramente con máquinas de X360.
AMPLIACIÓN EN ANSOÁIN
En paralelo, está inmerso en un ambicioso proyecto para trasladar su actual centro, situado en el polígono de Berriainz y que cuenta con 600 metros cuadrados y dos plantas, a unas nuevas instalaciones de 1.100 metros cuadrados en Ansoáin. «Queremos poner en marcha un showroom para que los dueños de gimnasios, interesados en adquirir máquinas de la marca X360, puedan verlas, probarlas in situ y obtener feedback de los usuarios», subraya. Si la reforma se desarrolla según lo previsto, el gimnasio estará operativo en febrero.
El crecimiento de su negocio se refleja también en un aumento de clientes. El gimnasio de Berriozar ha pasado de casi 300 socios a más de 350 en un año. Un salto que consolida la confianza de la comunidad fitness en su propuesta. Al mismo tiempo, las máquinas de X360 ya están presentes en cinco gimnasios y la previsión es sumar otros cinco o seis el año que viene en diferentes provincias de España.
«He recibido a dueños de gimnasios que venían con la idea de comprar cuatro máquinas y, al final, acabaron adquiriendo una docena», asegura entre risas. Al mirar atrás en el tiempo, Iparra no oculta su sorpresa ante el recorrido que ya ha realizado. «Mi yo de hace diez años ni soñaba con tener un gimnasio. Ni siquiera se atrevería a montarlo. El camino hasta llegar aquí es muy bonito porque siento que puedo ayudar a muchos emprendedores que empezaron como yo», remarca.













