Fernando Munarriz está posicionándose a bocados como uno de los principales influencers navarros de gastronomía. A través de su cuenta de Instagram, @gastromuna, este pamplonés de 27 años publica gran cantidad de contenidos sobre los establecimientos más auténticos, originales y emblemáticos de Pamplona y su Comarca. Su progresión está siendo meteórica.
En apenas seis meses ha aumentado por cuatro sus seguidores, pasando de 3.000 a más de 12.000, de los cuales el 75 % proceden o residen en Navarra. Además, en su feed se pueden ver numerosos vídeos, entre los cuales hay alguno que supera el medio millón de visualizaciones. En TikTok, por ahora suma más de 2.000 seguidores, y varias de sus publicaciones han sobrepasado las 50.000 visualizaciones.
Mi madre y mis tías iban a las clases de mi tía abuela María Rosario. A mi familia siempre le ha tirado mucho el tema de la gastronomía
El amor por la gastronomía le viene de su tía abuela María Rosario Aldaz, que fue profesora de cocina e incluso escribió un libro de recetas titulado 'El Bosquecill0', donde recopilaba los principales platos tradicionales navarros. "Mi madre y mis tías iban a sus clases porque a mi familia siempre le ha tirado mucho el tema de la gastronomía. Ella nos inculcó los valores gastronómicos, y esa pasión derivó en la hostelería. Nos gusta probar sitios nuevos, distintos...", rememora junto a ValoresTOP.
A partir de esas raíces, en 2019 añadió un ingrediente más a su receta vital: el marketing digital y las redes sociales. De hecho, compagina su labor como creador de contenido con su trabajo en La Pera by Delta, perteneciente a Delta Consultores: "Siempre me ha gustado promocionar o mostrar mi experiencia en los locales. Inicialmente, cuando fundé mi perfil, estaba dirigido a mis amigos o gente cercana. La idea era subir los sitios para quienes quisieran visitarlos en el futuro".
LOS ‘REELS’, UN MOVIMIENTO CLAVE
Munarriz empezó subiendo fotografías de cada plato, que después describía. "No me considero un crítico gastronómico. Más allá de probar la comida, tampoco me quiero explayar en temas de, por ejemplo, sabores. Me limito a decir si me gusta o no, o lo que creo que a la gente puede preferir", advierte.
Su gran salto llegó en 2023, cuando se adentró en los reels: "Sabía que en las redes sociales se consumía mucho contenido de este formato. Si subía mi contenido en vídeo, era más fácil que Instagram o TikTok recomendara mi perfil a otros usuarios. Publiqué un vídeo y funcionó. También hice una encuesta en mis historias, pero el 80 % de mis seguidores dijo que prefería imágenes antes que vídeos". Una opinión que él también compartía en un primer momento.
Sin embargo, siguió apostando por los reels, y los resultados llegaron. En su perfil hay siete vídeos con más de 100.000 visualizaciones, un par con más de 200.000 y uno del bar Baviera con más de medio millón. Según el dueño de este local, Santos Muñoz, a raíz del vídeo comenzó a frecuentar el establecimiento "un grupo de gente joven que preguntaba por el huevo". "El impacto fue directo: hacer la publicación y venir la gente. Me parece una forma impresionante de darse a conocer, ya que llegas a un público joven que antes no acudía a comer", analiza Muñoz.
El engagement fue el postre perfecto de su menú. "A la hora de hacer vídeos, mi principal límite era la vergüenza, pero la logré superar. Sentía que tenía que aprovechar y subir este tipo de publicaciones. No perdía nada. Al principio solo grababa los platos de comida. Ahora me enfoco a mí, a mi novia... Considero que es muy importante que la gente te ponga cara, que sepa quién habla. Hoy en día disfruto más editando los vídeos que haciendo fotografías", explica.
UNA NUEVA FORMA DE COLABORAR
Desde entonces, Munarriz acude a los establecimientos navarros con su móvil, una cámara y un foco en caso de que sea necesario. "Normalmente, me suelen invitar a comer o cenar. Si voy al restaurante motu proprio pruebo los productos, los elijo. En cambio, si es el restaurante el que contacta, siempre pregunto qué platos le interesa resaltar. Suelo ir a los locales los lunes o martes, ya que están más vacíos, es más fácil grabar y el propietario está más disponible para que te explique el menú. Además, así puedo subir un vídeo semanalmente para que la gente pueda saber a dónde ir el fin de semana", especifica.
Ante el gran número de establecimientos que le han solicitado su colaboración, ha comenzado a cobrar por su trabajo. "En todo el mundo hay compañeros cuyo trabajo está remunerado y medios de comunicación que reciben una cuantía por la publicidad de los establecimientos. Entonces pensé: '¿Por qué no ofrecer un servicio con el que los hosteleros pueden obtener resultados?'. También era una cuestión de valorar mi trabajo. El pago no es muy grande, y en mis vídeos cuento con visitas de, como mínimo, 15.000 personas", defiende Munarriz.
BUSCAR EL VALOR AÑADIDO
De cara al futuro, también quiere dar visibilidad a restaurantes de pueblos navarros, combinando los contenidos "con rutas de las localidades". "Imagínate, hay un sitio en Isaba que está muy bien. Pues incluiría, además del restaurante, una ruta, un paseo sencillo en la publicación", resalta.
Además, quiere abrir su propia página web para mostrar todos los establecimientos a los que acude y las principales novedades del sector hostelero en Navarra. Y no solo eso, también pretende ofrecer el servicio de marketplace: "Como me gusta todo el tema de posicionamiento web y SEO de venta, convertiría la web en una pequeña tienda online con productos navarros recomendados" .
