lunes, 20 noviembre 2017

paula-santolaya¿Eres de los que mantiene una decena de ventanas abiertas en el ordenador mientras atiendes el teléfono, envías un correo y mandas un mensaje por el móvil?

Entonces quizás padezcas infoxicación, también llamada infobesidad o sobrecarga informativa, una enfermedad de la era digital del siglo XXI consistente en la incapacidad de procesar el exceso de información que se recibe diariamente.

Worldometers, una alucinante web con estadísticas en tiempo real, refleja que en este mismo momento en el que escribo este artículo, a las 13:00 horas del día de hoy, se han contabilizado ya 3.736.033.976 usuarios de Internet en el mundo, 133.158.232.634 correos electrónicos, 2.866.516 entradas a blogs, 378.725.228 tweets y 3.056.467.651 búsquedas en Google.

Pero tanta información puede causarnos graves daños en el cuerpo y el cerebro. Aquí tienes 8 consejos para llevar una dieta informativa saludable y equilibrada:

  1. Evita el picoteo. Procura leer un texto sin consultar las redes sociales, el móvil o el correo electrónico al mismo tiempo. La lectura comprensiva requiere concentración.
  1. Stop a los atracones. Consumir grandes cantidades de información en poco tiempo puede provocar sensación de pesadez e intolerancia a ciertos contenidos. Selecciona la información en función de tus prioridades laborales y personales.
  1. Despídete de la comida basura. Aunque existen contenidos muy apetitosos, estos suelen contener un alto grado de datos caducados y procesados que pueden perjudicar gravemente tu salud intelectual. Comprueba que la información provenga de fuentes fiables y seguras.
  1. Las dietas milagrosas no existen. No te fíes de todo lo que lees en Internet. Aprende a buscar, con criterio, la información de calidad.
  1. Elige bien los productos que consumes. Cuando busques información para hacer un trabajo, no te quedes nunca en la primera búsqueda de Google e investiga mucho más allá. 
  1. Ojo a las etiquetas. Debes prestar mucha atención a la fiabilidad y procedencia de la web, la solvencia y prestigio del autor, etc.
  1. Practica deporte. El ejercicio físico, además de combatir el estrés y producir las endorfinas de la felicidad, ayuda a liberar espacio mental y ordenar las ideas.
  1. Un buen libro. Te conviene dejar por unos momentos el ordenador, la tablet y el móvil y buscar la información por un método más tradicional. Te ayudará a concentrarte en una sola tarea y sentirás el placer saludable que produce la lectura de un texto organizado y bien escrito.

No olvides que el exceso de información produce obesidad en el cerebro y envejece tu pensamiento, por lo que debes aprender a manejar con propiedad los recursos digitales y acceder a una información libre de grasas saturadas.

Paula Santolaya del Burgo.
Asistente Parlamentaria en el Congreso de los Diputados

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