La Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familia Navarra (ADEFAN) y la Acción Social de Caja Rural de Navarra firmaron recientemente un convenio de colaboración para poner en marcha dos nuevos programas: ADEFAN en Acción y GEN-Líder. El primero está orientado al intercambio de experiencias entre empresas familiares asociadas, mientras que el segundo se dirige a los jóvenes vinculados a estas organizaciones «con el objetivo de potenciar sus soft skills y prepararlos para asumir roles de liderazgo».
«La empresa familiar navarra afronta un momento crucial. Más allá de la transmisión de propiedad o liderazgo, muchas viven el desafío de preservar valores, cultura y visión de futuro. Para asegurar su continuidad y por tanto su aportación al tejido empresarial navarro, resulta esencial facilitar a las nuevas generaciones el relevo, así como crear espacios de confianza entre todas las generaciones familiares», valoró la asociación.
En este sentido, la Acción Social de Caja Rural de Navarra no solo aporta financiación a ADEFAN, sino también experiencia en la gestión de proyectos sociales, visibilidad institucional y amplificación de impacto comunitario: «Este impulso conjunto responde a la doble finalidad de fortalecer el tejido empresarial familiar y, a la vez, alimentar el desarrollo social de Navarra en línea con los valores cooperativos de la entidad financiera».
Así, ADEFAN en Acción es un ciclo de encuentros mensuales que se celebrarán el último martes de cada mes, salvo en julio, agosto y diciembre. El objetivo es generar un espacio informal y de confianza, donde empresas familiares asociadas de ADEFAN compartan experiencias reales sobre los retos y oportunidades que enfrentan en su día a día. Las sesiones combinan un bloque de intercambio de experiencias, en torno a una temática concreta (comunicación, confianza, liderazgo intergeneracional, etc.), con un espacio posterior más informal de networking.
Por su parte, GEN-Líder se dirige a jóvenes menores de 40 años, vinculados a empresas familiares. Su finalidad es clara: prepararlos para asumir responsabilidades presentes y futuras, dotándolos de habilidades que complementen a sus conocimientos. «Las generaciones actuales están bien preparadas y cuentan con amplios conocimientos. Sin embargo, la gestión de la empresa familiar y el cambio cultural que va asociado al relevo implica además habilidades como el liderazgo, la comunicación, la gestión de conflictos y la gestión de la resistencia al cambio», indicó ADEFAN.
En concreto, se desarrollará en el otoño de 2025, a través de cinco sesiones donde también se trabajará la cohesión entre los jóvenes con la intención de crear una red de soporte. Cada sesión finalizará con un espacio más distendido para fomentar el vínculo entre los participantes. «Este convenio representa mucho más que una colaboración entre entidades. Es una apuesta decidida por el relevo generacional, la profesionalización y el arraigo de la empresa familiar en Navarra. Ambos programas nacen con vocación de permanencia y de convertirse en referentes dentro del ecosistema empresarial navarro», apostilló la entidad.
VALORACIÓN
Para Juan María Ayechu, del Área de Acción Social de Caja Rural de Navarra, la formalización de este convenio «representa una magnífica oportunidad» de escalar al plano social «el compromiso» que históricamente ha tenido la entidad con ADEFAN: «De esta manera, Caja Rural de Navarra adquiere un papel activo como entidad colaboradora, con presencia destacada en las actividades, posibilidad de participar en mesas redondas o formaciones, y visibilidad en todos los materiales de comunicación. Además, podrá dar a conocer sus propias iniciativas sociales en el marco de estos encuentros, así como invitar a su red de contactos a participar en los eventos».
Por su parte, Iñaki Ecay, presidente de ADEFAN, defendió que la formalización de este convenio permite avanzar en el despliegue del plan estratégico de la asociación, «garantizando que responda a los ejes estratégicos» de esta y «a las necesidades reales de sus asociados». La colaboración se articula «bajo un modelo win-win, en el que ambas entidades aportan conocimiento, red y compromiso con el desarrollo del territorio».













