La dirección de VW Navarra tranquiliza a la plantilla

martes, 26 mayo 2020

Imagen de la sección de chapa de la factoría de VW Navarra.

La dirección de Volkswagen Navarra confirmó ayer al comité de empresa que el Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que plantea aplicar en la fábrica de Landaben será de ocho días, con un cierre de la planta entre los días 3 y 9 de septiembre y otros tres días aún por decidir, lo que  supondrá un descenso del programa productivo de 11.000 coches. El anuncio fue acogido con alivio por los representantes de los trabajadores “porque nuestra incertidumbre era no saber realmente a qué nos enfrentábamos”, según explicó el presidente del comité de empresa, Alfredo Morales.

La empresa informó al comité de las razones que le han llevado a presentar el ERTE y ambas partes volverán a reunirse hoy, jueves, para negociar las condiciones en las que será aplicado a la plantilla. Morales indicó que su postura será la de defender “lo más ventajoso posible para los trabajadores” y que, en principio, “exploraremos cualquier tipo acuerdo al margen de cualquier expediente de regulación, pero si no es posible iremos a ver cómo podemos amortiguar el propio ERTE”. Una de las condiciones que el comité podrá sobre la mesa será la de que sea VW Navarra la que “cargue con los gastos” derivados del ERTE y que no sean los empleados los que asuman sus consecuencias económicas.

El cierre de la planta se traducirá en un descenso de la fabricación de unos 11.000 vehículos, aunque la intención de la marca es intentar recuperar la producción.

La dirección de la planta reiteró que se ve obligada a ejecutar el ERTE ante la repentina y drástica caída de la demanda de coches con motores diesel y el retraso en el suministro de propulsores de gasolina, que deben pasar nuevas homologaciones. El problema de abastecimiento ya provocado cierres temporales en factorías de VW en Alemania, Sudáfrica y México.

En la reunión celebrada ayer VW Navarra explicó el proceso de las homologaciones, “ha presentado visualmente cómo estaban planificadas las entradas en fábrica de los diferentes motores” e informó también que dos de los utilizados en Landaben “tienen ciertas dificultades” en cuanto a la homologación de algunas piezas, según reveló Morales, quien añadió que “hemos visto que hay consecuencias, no solamente para nosotros sino también para otras marcas y otras plantas. Ahora lo que nos queda es llegar a un acuerdo con la dirección lo más ventajoso posible para los trabajadores”, insistió.

El presidente del Comité quiso transmitir un mensaje de optimismo derivado del hecho de que “en principio las órdenes de pedido se mantienen muy elevadas. Tenemos más de 50.000 clientes están esperando un Polo”. Agregó que es una cifra “que está muy bien” y que “reduce mucho” el impacto negativo que ha supuesto el anuncio del ERTE.

El cierre de la planta durante la primera semana de septiembre se traducirá en un descenso de la fabricación estimado en unos 11.000 vehículos, aunque la intención de la marca es “intentar recuperar la producción cuando se pueda”, algo que ha puesto en guardia a los trabajadores, que advierten de que deberá hacerse mediante la generación de empleo “y en ningún caso aumentando nuestra jornada”.

HOMOLOGACIÓN WLTP

La nueva norma europea de homologación de emisiones y consumos en los motores de los nuevos vehículos es la que ha provocado el retraso en la construcción de motores. Esta entrará en vigor el próximo 1 de septiembre.

Precisamente por las consecuencias derivadas de la implantación de la nueva norma, VW Navarra había comunicado que, para evitar una acumulación de coches sin homologar conforme al nuevo ciclo WLTP, la fábrica detendría su producción entre el 8 y el 10 de agosto. Este parón se ajustaba a la figura del convenio conocida como ‘jornada industrial’, una de las herramientas de flexibilidad habituales.

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