La Confederación Empresarial Navarra (CEN) celebró este viernes la VIII edición de los Reconocimientos a Personas que Mejoran Empresas. Se trata de una iniciativa que pone en valor el talento, el compromiso y la implicación de profesionales «que contribuyen de forma decisiva a mejorar la competitividad, la innovación y el desarrollo sostenible de las empresas navarras».
El acto, celebrado en la sede de CEN y dirigido por su responsable de Empleo y Talento, Javier Iradiel, reunió a representantes institucionales, directivos empresariales y profesionales del tejido económico navarro. Una jornada que volvió a situar a las personas en el centro de la transformación empresarial, del crecimiento de las organizaciones y del mantenimiento de proyectos empresariales sólidos y duraderos.
La apertura institucional corrió a cargo de la consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo del Gobierno de Navarra, Carmen Maeztu, y del presidente de CEN, Manuel Piquer, quienes destacaron la importancia de reconocer públicamente a quienes, desde su trabajo diario, impulsan la mejora continua, la innovación, la excelencia y el compromiso con las organizaciones.
LIDERAZGO Y TALENTO
El evento contó con la ponencia de Sergio de Miguel, que abordó los retos actuales del liderazgo, la gestión del talento y la necesidad de construir culturas empresariales basadas en la confianza, la responsabilidad compartida y la implicación de las personas.
«Todos tenemos el mismo contexto. Compartimos lugares de trabajo, compañeros y la incertidumbre que impera en los últimos tiempos. Con la misma realidad, hay gente que es capaz de ver el lado positivo, buscar oportunidades e intentar mejorar su entorno en la medida de lo posible. Y lo hacen celebrando los éxitos y aprendiendo de lo que no da los resultados esperados. La diferencia entre unas personas y otras estriba en cómo miran la realidad, cómo la interpretan y dónde deciden poner el foco. Entrenan su mirada apreciativa y son capaces de ver lo bueno y ponerlo en valor. Además, conscientes o no, con su comportamiento y con su actitud animan e inspiran al resto a hacer lo mismo», remarcó.
LOS GALARDONES
En la categoría de profesionales sin responsabilidad directiva, los accésits fueron para Ignacio de Diego, de Tigloo, y Sandy Chicaiza, de Elaborados Naturales. Ambos fueron reconocidos «por su actitud proactiva, su compromiso con la mejora continua y su contribución diaria al buen funcionamiento de sus respectivas organizaciones».
El reconocimiento principal recayó en Andrés Alvarado, responsable técnico Especialista en Líneas de Envasado de Grupo Virto, «por su compromiso, su capacidad de mejora continua y su contribución al desarrollo de su organización, destacando especialmente su implicación en los procesos productivos, su orientación a la calidad y su actitud colaborativa».
«Andrés representa a la perfección los valores de nuestra empresa: responsabilidad, compromiso, compañerismo y orientación a la excelencia. Es una persona que no solo cumple con su trabajo, sino que siempre busca cómo hacerlo mejor y cómo ayudar a que el equipo crezca», ensalzó Sara Virto, adjunta a Gerencia de Grupo Virto.
Por su parte, el galardonado agradeció el reconocimiento y señaló que «no es solo» suyo, sino «de todo el equipo» con el que trabajo cada día: «En Virto me han dado la oportunidad de aprender, de crecer profesionalmente y de sentirme parte de un proyecto que apuesta por las personas y por la mejora constante».
En la categoría de profesionales con responsabilidad, los accésits fueron para Rebeca Rubio, de Geiser Pharma, y Denis Asenov, de IED. Ambos fueron reconocidos «por su capacidad de liderazgo, su visión estratégica y su contribución al desarrollo de equipos comprometidos y orientados a resultados».
El reconocimiento principal se concedió a Ana Ochoa, responsable del Departamento de Personas en Jata. De ella se destacó «su liderazgo, su visión estratégica y su capacidad para generar entornos de trabajo colaborativos, innovadores y orientados a la mejora continua».
«Ana es un ejemplo de liderazgo cercano, basado en la confianza, la escucha y la responsabilidad compartida. Ha sido clave en la transformación de nuestra organización y en la construcción de una cultura de trabajo en la que las personas se sienten protagonistas del proyecto empresarial», resaltó el director general de Jata, Guillermo García.
La galardonada dirigió unas palabras a los asistentes tras recoger el premio: «Las empresas solo pueden crecer de verdad cuando las personas crecen con ellas. Liderar es acompañar, escuchar, generar confianza y crear las condiciones para que cada profesional pueda desarrollar todo su potencial».
El acto fue clausurado por el consejero de Economía y Hacienda del Gobierno de Navarra, José Luis Arasti, quien puso en valor la contribución del tejido empresarial al desarrollo económico de la Comunidad foral y el papel esencial de las personas en el tejido productivo. En su intervención, se refirió a «la importancia del sentimiento de pertenencia». . «Aquello de defender la camiseta de tu equipo es un valor que también se practica dentro de la empresa y ha de ser reconocido porque las empresas mueven economía, pero las empresas las mueven las empresas», concluyó.













