Cárnicas Iruña cerró 2025 con un aumento de la producción del 15,4% (3.000 toneladas frente a las 2.600 con las que arrancó el año), unos 80 millones de euros de facturación y un equipo directo compuesto por 150 personas que trabajan en Lumbier. «Estas cifras hablan de crecimiento, pero también de consolidación», agregó la firma. De hecho, estos datos económicas se enmarcan en el tercer aniversario del traslado de la empresa al polígono industrial de dicha localidad. «No es una fecha que celebremos como un hito puntual, pero sí es un buen momento para parar y mirar atrás con algo de perspectiva. Porque tres años después, Lumbier ya no es un proyecto ni una novedad. Es donde se decide cada día cómo se organiza el trabajo, cómo se mueve el género y cómo respondemos a la confianza de nuestros clientes», explicó la empresa.
Este aniversario llega apenas unos meses después de que el grupo aragonés Mazana comprara la mayoría del holding navarro Sigma Kreas, dueño de Cárnicas Iruña. «Sigma Kreas abre una nueva etapa decisiva de la mano de Grupo Mazana, que se incorpora como socio mayoritario en una alianza que trasciende lo puramente empresarial. Es un encuentro entre experiencia ganadera y visión operativa; entre la solidez productiva de Mazana y nuestra capacidad de innovación; entre integración y desarrollo que, desde hoy, avanza como un solo proyecto, con una visión compartida y una estrategia común», indicaron desde el holding navarro.
En esa línea, Cárnicas Iruña atribuye la mudanza desde Orkoien a la falta de espacio. «La sala y las cámaras se quedaron pequeñas para el volumen y para las exigencias actuales en seguridad alimentaria, bienestar animal y trazabilidad. El traslado a Lumbier nos dio una planta de 12.000 metros cuadrados sobre una parcela de 23.000 m2, pensada para separar flujos, facilitar controles y, sobre todo, para no trabajar siempre al límite», detalló la compañía. «Ese cambio se nota en cuestiones muy concretas que cualquiera del sector entiende. Hoy los despieces se organizan pensando en el plan de carga de la semana y en las ventanas de los clientes, no en si habrá hueco en la cámara o en el muelle. La planta trabaja a un ritmo habitual de 225 canales por hora, con procesos más optimizados que permiten mejorar costes y calidad de producto», apostilló.
EL EQUIPO
En estos años también se ha producido un relevo importante en la dirección general. Daniel Mendióroz, al frente de la empresa durante casi una década, ha cedido el testigo a Andoni Andueza, que llegó en 2019 como técnico de calidad y asumió responsabilidades en operaciones y en planta antes de ponerse al frente. «Ese recorrido interno se nota en el enfoque: construir sobre un proyecto que ya funciona, apoyarse en un equipo que conoce la casa y empujar el crecimiento sin perder la manera de trabajar que nos define». Por su parte, y tal y como avanzó Navarra Capital, Mendioroz es el nuevo director de la planta de Saica Pack en Viana.
En la actualidad, la prioridad es explorar nuevos mercados en exportación «para seguir creciendo». «La mejora en costes y en calidad de producto ha facilitado la apertura de nuevos destinos comerciales, y ese es uno de los ejes sobre los que se va a seguir trabajando en los próximos años», avanzó la empresa.













