Arena Green Power no construirá sus parques fotovoltaicos proyectadas en Allo y Lerín, a pesar de que son las dos únicas iniciativas del grupo andaluz que por ahora han recibido la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable por parte del Gobierno de Navarra.
Tras comunicar su llegada a Navarra en 2023, cuando anunció una inversión superior a los 450 millones para poner en marcha numerosos parques eólicos y fotovoltaicos en 37 términos municipales, hasta hace bien poco solo había recibido negativas del Ejecutivo foral. El pasado noviembre, tal y como informó Navarra Capital, la situación era llamativa: 46 proyectos habían sido rechazados, otros dieciséis habían recibido la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) desfavorable y 51 estaban en tramitación.
Entonces, ¿por qué Arena Green Power ha descartado dos de estos últimos que recientemente han obtenido la DIA favorable, cuando incluso había puesto en marcha una oficina en Pamplona para gestionar sus parques de renovables? La clave reside en que los dos parques fotovoltaicos, aunque estaban proyectados en dos municipios distintos, compartían un tramo de la línea de evacuación a través de la cual Arena Green Power preveía transportar la energía generada por Tierra Estella.
En concreto, la energía producida en el de Allo se transportaría, gracias a una línea de evacuación de cuatro kilómetros de longitud, hasta la subestación eléctrica Andelo, ubicada en Lerín. Desde ese punto, la energía de ambos proyectos fotovoltaicos se evacuaría conjuntamente a otras dos subestaciones eléctricas (Iturmendia y Tierra Estella). Y, para conseguirlo, el grupo andaluz había diseñado una línea mixta: aérea y bajo tierra. «Planteamos el soterramiento en la parte del recorrido que tenía una posible afección a la fauna», defiende Javier Marín, ingeniero especialista en renovables y responsable de la oficina que Arena Green Power posee en la capital navarra.
Sin embargo, la Dirección General de Medio Ambiente, en sus resoluciones, condiciona la puesta en marcha de los dos proyectos al soterramiento de toda la línea de evacuación. «El promotor deberá soterrar la totalidad de la línea de evacuación, evitando la afección a la vegetación natural y cruzando el río Ega mediante perforación dirigida», apunta la directora general de Medio Ambiente, Ana Bretaña.
En este sentido, Arena Green Power considera que el soterramiento completo de la línea de evacuación «hace inviables» los proyectos, de ahí que sus responsables hayan optado por renunciar a ellos. «Aunque hayan conseguido una Declaración de Impacto Ambiental favorable, lamentablemente no van a salir a la luz. Evidentemente, para ponerlos en marcha, deben ser viables desde el punto de vista económico», argumenta Marín.
El proyecto de Allo estaba compuesto por cinco parques fotovoltaicos (Aleta 19, Amura 19, Cabo de San Vicente 1, Elcano 21 y La Niña 9). Cada uno dispondría de una potencia instalada de 4,54 MW y ocuparía una superficie que oscilaba entre siete y diez hectáreas.
Por su parte, había proyectado otros tantos en Lerín: Azafea 4, Astrolabio 3, Bitacora 6, Cabo de Buena Esperanza 5 y Cabo de Hornos 4. Cada infraestructura tendría una potencia instalada de 4,99 MW y ocuparía una superficie de entre diez y veinticinco hectáreas.
41 EXPEDIENTES PENDIENTES
A pesar de haber descartado estas dos iniciativas, el grupo andaluz aún mantiene otros 41 expedientes en tramitación (los de Allo y Lerín sumaban diez en total). Todos estos expedientes se encuentran en fase de tramitación a la espera de resolución, 38 son eólicos y tres fotovoltaicos y se distribuyen por localidades de Tierra Estella, la Merindad de Sangüesa o la Ribera. Arena Green Power prefirió no pronunciarse respecto al futuro de estos proyectos ni sobre sus planes en Navarra. En noviembre del año pasado, el grupo andaluz aseguró que «el nivel de incertidumbre era alto» y que estaba «analizando» qué hacer con las inversiones millonarias en la región.













