martes, 23 julio 2024

Bio Trailla vende sus alimentos ecológicos a consumidores de cinco países y grandes ‘chefs’

La finca de la firma, ubicada en Buñuel, goza de un rico ecosistema cuyos productos se exportan a Francia, Reino Unido, Luxemburgo, Alemania y Dinamarca. Al mismo tiempo, vende a comercios, conserveras, firmas de congelados y reputados restaurantes españoles como los de Ixo Grupo (propietario de Mugaritz); el Akelarre, de Pedro Subijana; la Manduca de Azagra (Madrid)... En los últimos tres años, sus ingresos han crecido hasta un 25 %.


Tudela - 17 agosto, 2023 - 00:02

Carlos Álvarez dirige el negocio familiar, que fue fundado por su bisabuela Eufrasia. (Foto: cedida)

La tierra de La Noria es un tesoro vivo. Esta finca, ubicada en la localidad navarra de Buñuel, esconde un ecosistema enriquecido por distintas especies que contribuyen a la fertilidad y a la salud del suelo, donde florecen los alimentos de Bio Trailla. «Buscamos que las especies autóctonas de esta zona elijan instalarse en nuestro terreno porque encuentran todo lo que necesitan. Existe una hilera de flores para los pequeños insectos; cajas nido para aves rapaces y murciélagos; e, incluso, dos estaciones de abejas que se alimentan de la miel de sus colmenas. Viven tranquilas y nos ayudan a polinizar los cultivos», detalla Carlos Álvarez, su actual gerente.

Han pasado quince años desde que este ingeniero industrial asumió las riendas del negocio familiar, puesto en marcha por su bisabuela Eufrasia. «Cuando llegué, hicimos una serie de transformaciones, entre ellas validar el certificado ecológico de nuestros productos y redirigir el negocio a la venta directa a consumidor final», indica.

En la actualidad, cultivan hasta 85 productos distintos: frutas, verduras, legumbres, frutos secos, algo de cereal y hortalizas. Su actividad se centra en la venta directa. De hecho, la firma prepara cajas con el género demandado por los consumidores para, después, entregarlas a domicilio sin intermediarios. «Siempre ofrecemos las variedades de temporada y el procedimiento es sencillo: recolectamos y llevamos los productos a casa del cliente, que los compra recién cogidos y con una trazabilidad absoluta», enumera Álvarez.

Estos horticultores cuentan con su propia selección de simientes y un semillero, donde nacen las raíces de las plantas que, posteriormente, trasplantan al campo para que maduren. Además, su método de trabajo está basado en la agricultura regenerativa: «El suelo desempeña una función clave. De ahí que trabajemos en su cuidado y en generar nutrientes para regenerarlo».

DE LA PENÍNSULA A EUROPA

Cuando la empresa comenzó a promocionar el sistema de venta directa, optó en primer lugar por Zaragoza. «Éramos de los primeros en ofrecer este servicio y nos fue muy bien. Comenzamos en esa ciudad porque, de las cercanas, era la más grande. Y la demanda creció tanto que pensamos que debíamos llegar a más sitios. Nos fuimos extendiendo por España y, ahora, nuestros productos se distribuyen en todos sus rincones», desglosa. En estos momentos, su mercado principal es Madrid.

Tras la pandemia, además, se abrió un nuevo horizonte para la compañía. Porque el confinamiento propició que los consumidores apostasen más por la venta online, lo que obligó a Bio Trailla a duplicar esfuerzos. «Nos tocó trabajar muchísimo. La gente se inclinó por nuestro servicio porque les resultó más cómodo», recuerda.

Y no solo eso. Desde entonces, la compañía dio un paso al frente en otras regiones de Europa: «Nos empezamos a mover en diferentes ferias y surgieron colaboraciones. Hemos notado una demanda interesante». Así, Álvarez y su equipo ya están vendiendo de forma directa a consumidores de París y Núremberg (Alemania). «También llegamos a Dinamarca, Reino Unido, otros lugares de Francia, Luxemburgo… Cuando tienen escasez de estos productos nos llaman, aunque en estos casos sí trabajamos con intermediarios», recalca.

Así mismo, la firma apostó por poner en marcha tiendas físicas en Zaragoza y Madrid, pero tras un período de prueba decidieron cerrarlas: “Vimos que la gestión a distancia de nuestros propios empleados, etc conllevaba contar con una estructura complicada para una pequeña empresa familiar como la nuestra. Así que decidimos replegar y abrir nuevos focos».

NUEVOS SECTORES

Por otro lado, también suministra a comercios, conserveras, firmas de congelados y reputados restaurantes de todo el país como Ixo Grupo (propietario de Mugaritz), el Akelarre de Pedro Subijana, la Manduca de Azagra (Madrid) o el establecimiento de Xavier Pellicer. “En Navarra tenemos una industria agroalimentaria muy importante y aquí trabajamos con empresas como Grupo Virto o Congelados de Navarra. Al mismo tiempo, los chefs valoran que les podemos ofrecer un producto único y cercano. Por ejemplo, tenemos almendros centenarios. De ellos nos piden tanto las flores como las almendras, verdes y secas. He estado bastante vinculado a la restauración», especifica. Gracias a esta diversificación, los ingresos de su finca han crecido un 25 % en los últimos tres años.

Sin embargo, La Noria continua girando. Y ya trabaja para posicionarse dentro de los alimentos de IV gama, que se venden frescos, limpios, cortados y lavados. Es decir, que salen de la huerta preparados directamente para cocinar y sin ningún tipo de tratamiento. «Tenemos las instalaciones listas y es una línea a la que queremos dar bastante empuje. La idea es comenzar a suministrar a grandes cocinas de hospitales, colegios o empresas de toda España», concluye el gerente de una firma que, además, es una de las fundadoras de Ecoalde.


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