La multinacional BSH emitió este viernes un comunicado en el que detalla sus próximos pasos, una vez que la plantilla de su factoría de Esquíroz aprobó el preacuerdo sobre el ERE planteado por dicha compañía. De este modo, el fabricante de electrodomésticos confirmó que mantendrá operativa su delegación navarra «hasta el cese de las actividades productivas previsto para finales de 2025«.
Igualmente, en dicha comunicación se indicó que la empresa mantendrá su apoyo al proceso «para encontrar posibles alternativas de reindustrialización, en colaboración con los representantes de los gobiernos regionales y nacionales y con el apoyo de una consultora especializada externa».
«Tras la aprobación final de los empleados, a través de la votación del pasado lunes 21 de julio el periodo de consultas ha concluido con un acuerdo», añadió para resaltar a continuación que «durante este periodo de consultas, la compañía ha realizado todos los esfuerzos para negociar con vistas a alcanzar este acuerdo que ha contado con el apoyo de la mayoría de los representantes de los trabajadores».
El preacuerdo aprobado por la plantilla de BSH establece indemnizaciones para menores de 55 años de 45 días por año trabajado, sin tope de mensualidades y una paga lineal de 1.500 euros brutos por cada año completo de antigüedad. Según el presidente del comité de empresa, Juanjo Hermoso de Mendoza, en torno a 400 empleados tienen entre 45 y 54 años. Para los mayores de esa edad se han pactado prejubilaciones, a las que pueden acogerse unos 140 trabajadores. Las personas menores de 50 años trabajarán hasta el 30 de noviembre, y los mayores de esa edad, hasta el 31 de diciembre.
De hecho, la empresa se compromete a mantener abierta la producción de frigoríficos y lavavajillas hasta finales de año, si se mantiene la previsión de pedidos. Será entonces cuando la plantilla será despedida. El ERE afecta a 609 trabajadores de la planta de Esquíroz.












