jueves, 2 febrero 2023

Ciberseguridad y ‘blockchain’ para aumentar los puntos de recarga de coches eléctricos

Aunque la cifra de puntos de recarga está creciendo, existe una clara necesidad de acelerar su implantación. Por eso, NAITEC y la UPNA están desarrollando una herramienta que permita a más particulares y entidades ofrecer su energía excedente con seguridad a personas usuarias de coches eléctricos. Así nació SecV2G, una iniciativa coordinada por ADItech, a su vez agente coordinador del SINAI, y financiada por el Ejecutivo foral.

Irene Guerrero
Pamplona - 9 noviembre, 2022

La iniciativa busca crear una herramienta que permita proporcionar los excedentes de energía para cargar coches eléctricos. (Fotos: Ana Osés)

Unos 285 puntos de recarga, el tercio de los 897 que existen en la Comunidad foral, están ubicados en Pamplona. La cifra restante se distribuye por la geografía navarra, según datos actualizados a 22 de septiembre en el portal de transición energética del Gobierno de Navarra. Estos datos dan cuenta de un desarrollo desigual de las infraestructuras del vehículo eléctrico que se replica, así mismo, a nivel nacional.

Un estudio publicado este año por la Fundación Ecología y Desarrollo (Ecodes) y el Observatorio por la Sostenibilidad concluyó que siete de cada diez puntos de recarga se encuentran en zonas con “gran concentración de población”. Es decir, la actual distribución de los puntos de carga se focaliza “al máximo” en las áreas urbanas, “donde los agentes del mercado estiman que se da el grueso de la demanda”, con una disponibilidad “muy inferior” en la red de carreteras principal y “absolutamente residual” en las áreas rurales. Y eso que estas suponen “más de cuatro quintas partes” del territorio.

“De nada le sirve al habitante del medio rural esa supuesta disponibilidad per cápita si, en realidad, tiene que realizar grandes desplazamientos para llegar a los puntos de carga. No desarrollar la red de carga en todo el territorio condenaría al campo a seguir apostando por el uso de medios de vehículos de combustión interna”, advirtieron ambas entidades.

Quienes deseen conocer más a fondo el proyecto pueden hacerlo a través de este enlace.

Esta problemática no pasó desapercibida para el Área de Movilidad de NAITEC, cuyo equipo empezó hace dos años a explorar soluciones para impulsar el aumento de los puntos de recarga. Y lo hizo centrándose en la tecnología que permite la carga bidireccional entre un vehículo y la red eléctrica, lo que se conoce en el mundo científico como vehicle-to-grid (V2G). En pocas palabras, permite que un coche devuelva temporalmente energía a la red, en función de la demanda de electricidad en un momento determinado.

“Todos estos intercambios de energía del vehículo eléctrico hacia la red y viceversa incluyen datos de los agentes involucrados, así como de la cantidad de electricidad y su precio. Por eso, para que particulares, empresas y entidades públicas puedan implementar sus puntos de recarga, ofrecerlos públicamente y así aumentar su disponibilidad en más zonas, es necesario asegurar que nadie pueda alterar esa información con el fin de dotar de confianza a la transacción económica que se realiza”, explica Jorge Mota, gestor de Proyectos de Movilidad en NAITEC.

Los investigadores Jorge Mota, José Javier Astráin y Francisco Falcone encabezan los tres bloques de SecV2G.

Así nació SecV2G, un proyecto que también cuenta con la Universidad Pública de Navarra (UPNA) como socia. ¿Su objetivo? Desarrollar aplicaciones y servicios de información que garanticen la seguridad y privacidad de los datos intercambiados en entornos V2G. Así lo pretende a partir de la creación de una herramienta que permita a cualquier persona o entidad proporcionar sus excedentes de energía a la red eléctrica de forma descentralizada para cargar vehículos eléctricos.

“Queremos que quien tenga la energía no la pierda y que se la ofrezca a una persona que quizá no tenga esas capacidades. De esta forma, podemos aumentar la capilaridad de la infraestructura que necesita el coche eléctrico, una necesidad imperiosa en el marco del crecimiento de este mercado. Así mismo, se garantiza el desarrollo de estas tecnologías en lugares dispersos como el entorno rural”, valora José Javier Astráin, investigador adjunto al Departamento de Estadísticas, Matemática e Informática y del Instituto Smart Cities (ISC) en la UPNA.

La iniciativa está coordinada por ADItech, a su vez agente coordinador del Sistema Navarro de I+D+i (SINAI), y financiada por el Ejecutivo foral en la convocatoria de ayudas a centros tecnológicos y organismos de investigación para la realización de proyectos de I+D colaborativos.

DESARROLLO DE TECNOLOGÍAS SEGURAS

El equipo investigador de ambas entidades basa su trabajo en tres fases distintas. La primera se orienta a conocer nuevas técnicas de ciberseguridad para adecuarlas al desarrollo de una aplicación de información y transacciones. Una labor en la que NAITEC aportó sus capacidades. “Hemos avanzado en el análisis estático y dinámico de software, la actualización remota segura de los dispositivos electrónicos, el arranque seguro de dichos dispositivos… Queremos construir softwares seguros porque la mayor parte de ataques provienen de agujeros en la programación que se pueden explotar”, concreta Mota.

En segundo lugar, el equipo de la UPNA se centra en desarrollar una tecnología que diera soporte a ese software. Para ello, adecuó una red de blockchain privada al entorno del vehículo eléctrico con un mecanismo de validación basado en prueba de autoridad.

“La tecnología blockchain funciona como una base de datos distribuida, en la que todos los nodos que conforman esa red tienen acceso a la información de las transacciones que se realizan. De esta forma, siempre se puede auditar qué han hecho los elementos que han interactuado y cuándo, sin necesidad de terceros. Es una información que no se puede editar, y si se altera, todo el mundo lo sabe, de manera que garantiza la confianza en las operaciones”, explica Astráin. 

El grupo investigador ha desarrollado un entorno ciberseguro para las comunicaciones entre el vehículo y la red eléctrica.

Por último, el tercer bloque del proyecto analiza la viabilidad de tecnologías inalámbricas para la comunicación entre el vehículo, el punto de recarga y el centro de procesamiento distribuido. Una fase liderada por Francisco Falcone, investigador adjunto al Departamento de Ingeniería Eléctrica, Electrónica y de Comunicación de la UPNA, director del ISC y profesor distinguido en el Tecnológico de Monterrey.

“Hemos demostrado que es posible utilizar la tecnología inalámbrica para el entorno V2G. Pero este punto es relevante porque su impacto trasciende las comunicaciones entre la red eléctrica y el coche. De hecho, se puede usar esta misma tecnología para conectar vehículos entre sí, con las infraestructuras viarias y con otros elementos del entorno. Un punto que avanza en el desarrollo de las smart cities“, avanza Falcone.

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