Balsas y embalses para darse un plácido baño, nacederos donde relajarse con el sonido del agua, rutas idílicas de senderismo con chapuzón final, cascadas desconocidas, merenderos para hacer barbacoas en primavera, rincones de ensueño, lugares escondidos para acampar, oasis para un refrescón natural… Navarra es un paraíso para quienes desean ‘perderse’ al abrigo de la naturaleza.
Hace pocos días os presentamos diez cimas navarras ideales para vuestras aventuras familiares, a las que añadimos una nueva selección. Esta vez, nos enfocamos en aquellas cumbres que se encuentran a tan solo unos pocos kilómetros de Pamplona para poder disfrutar de la naturaleza sin grandes desplazamientos. La pasión por la montaña es contagiosa, y nuestra misión es alimentarla con nuevas propuestas:
Carrascal (1.156 m.)

Irulegi (893 m.)

Esta sierra ofrece numerosas rutas para explorar a lo largo del año, aunque nosotros comenzaremos por Irulegi. En su cima, encontraréis un castillo del siglo XI-XV, que fue derribado en 1494 por orden de la reina Catalina de Navarra y que desde entonces ha estado inactivo. Es un lugar donde empaparse de la historia de nuestra tierra y que actualmente se encuentra en excavación arqueológica con el objetivo de recuperar sus restos para el disfrute de toda la ciudadanía. El paseo comienza en el municipio de Laquidáin y tiene una longitud de 3,47 kilómetros, con apenas 226 metros de desnivel.
Esparatz (1.019 m.)

Erga (1.094 m.)

Monte Sarbil (1.138 m.) + Mortxe (1.123 m.) + Itxasorde (920 m.)

En esta ocasión, nos hemos decantado por el recorrido a la cima más elevada que coge el nombre de la propia sierra. A 1.138 metros de altura, la cumbre del Sarbil, una de las estribaciones de la sierra de Andía, se alza en un escenario impresionante entre los valles de Etxauri y Guesálaz. Este pico no solo ofrece vistas espectaculares, sino que también cuenta historias de tiempos antiguos a través de sus ruinas megalíticas de la Edad del Bronce. La ruta comienza en la carretera del puerto de Etxauri y el monte Sarbil, el más alto y emblemático, con su cruz y ermita de la Trinidad en la cima, brindándonos vistas panorámicas de la región. El recorrido pasa por la ermita de Santa Lucía y una misteriosa cueva en la falda del monte, completando un emocionante recorrido de 6,25 kilómetros, 350 metros de desnivel y catalogado como sencillo. Y para los que se queden con ganas, pueden completar la ruta con Itxasorde (920 m.) o el Mortxe, que se encuentran en sus inmediaciones.
Txanburu (1.138 m.)

Bizkai (823 m.)

El descenso se realiza siguiendo la misma ruta de la cresta de la montaña. Desde la cumbre, se pueden disfrutar unas vistas espectaculares de Txurregi (1.128 m.) y Gaztelu (1.001 m.), que añaden un toque de majestuosidad a la experiencia. La longitud total de la ruta es de 9,42 kilómetros, con un desnivel positivo de 343 metros. En cuanto a la dificultad técnica, se considera moderada, lo que la hace adecuada para excursionistas con un nivel intermedio de experiencia.
Peña Izaga (1.361 m.)
La ascensión a la Peña Izaga es una de las rutas clásicas en las inmediaciones de la Comarca de Pamplona. Se trata de una montaña aislada y muy panorámica situada al este de la Cuenca, entre los valles de Ibargoiti, Unciti y Urraúl Bajo. La ruta más frecuente parte del pueblo de Izagaondoa (Ardanaz o Induráin). El sendero asciende por pista forestal y pronto se convierte en un sendero bien marcado. Se atraviesan zonas boscosas en los que predominan robledales y encinares, junto con boj y matorral mediterráneo.
El tramo final es algo más empinado, pero sin pasos técnicos. La cumbre ofrece una panorámica de 360 grados espectacular: la cuenca, el monte Ezcaba, la Sierra de Alaiz, la Higa de Monreal, la sierra de Aralar, Urbasa, Adi, Saioa… Y en días despejados se observan las cimas pirenaicas. Esta excursión tiene ocho kilómetros, 750 metros de desnivel y se realiza en tres horas.
Monte Larzabal (771 m.)
El monte Larzabal se encuentra al norte de la Comarca de Pamplona, en las inmediaciones de Villava y Arre. La senda asciende por pistas y senderos forestales rodeados de vegetación autóctona: encinares, robledales, zonas de matorral bajo y boj. El camino es fácil de seguir y no presenta ninguna dificultad técnica, excepto alguna pendiente moderada. La excursión, de cinco kilómetro de distancia y 400 metros de desnivel, se realiza, como máximo, en dos horas.
Beriain (1.493 m)
El monte Beriain, también conocido como San Donato, es una de las montañas más emblemáticas de Navarra y una de las cumbres más espectaculares de la sierra de Andía. Su silueta alargada y su impresionante pared norte dominan el paisaje entre Sakana y la cuenca de Pamplona, convirtiéndolo en un referente para senderistas. La ascensión más habitual parte del pueblo de Uharte-Arakil, desde donde un sendero bien marcado asciende con fuerte pendiente por la ladera norte. El recorrido es exigente físicamente desde el inicio, con una subida constante que atraviesa zonas de hayedo y boj hasta alcanzar la parte superior del cordal. Una vez arriba, el terreno se suaviza y se recorre la amplia meseta cimera hasta llegar a la ermita de San Donato y San Cayetano. Las vistas desde la cima son sencillamente espectaculares.













