El verano es la mejor época del año para quienes desean comenzar a explorar los Pirineos de forma segura, sobre todo si el buen tiempo acompaña. Así que, en esta ocasión, te traemos diez cimas pirenaicas de Navarra para descubrir nuestra cadena montañosa más emblemática de manera gradual y prudente antes de que el mal tiempo la cubra nuevamente de nieve. Una lista que se suma a otras ya publicadas para iniciarse en la montaña en familia sin necesidad de salir de la Comunidad foral o incluso para hacerlo en la propia Comarca de Pamplona, de idílicos nacederos para visitar con los más pequeños de la casa, de cascadas poco conocidas que alberga nuestra región…
Eso sí, como siempre te recomendamos usar GPS, extremar las precauciones y consultar estas rutas en webs especializadas para descargarte los tracks más precisos (elige aquellas con buenas puntuaciones y valoraciones de las personas usuarias).
Aunque las cumbres aquí enumeradas no conllevan una gran dificultad técnica, sí exigen estar en buena forma física. Por eso, además, te sugerimos que obtengas la licencia anual de la Federación Navarra de Deportes de Montaña y Escalada. Allá arriba, toda precaución es poca…
1. LAKORA (1.877 M.)
Un clásico para comenzar nuestra andadura pirenaica. El Lakora, considerada una cima fácil dentro de las cumbres pirenaicas de la Comunidad foral, es una buena opción tanto por las majestuosas panorámicas que ofrece desde la cumbre como por su escasa distancia y desnivel.
En este caso, te planteamos la ruta que parte del Portillo de Erraitze, en el valle de Belagua. Sencilla y corta, pero que te hará conectar al instante con la magia de los Pirineos.
Distancia: 5,79 kms.
Desnivel: 329 m.
2. BINBALETA (1.757 M.)
Sin salir del valle de Belagua, nos dirigimos hasta el antiguo refugio militar para abordar desde allí la subida al Binbaleta. Un recorrido sin grandes complicaciones técnicas y perfecto para dar nuestros primeros pasos en la cordillera.
Es muy probable, además, que durante el camino te encuentres con ganado y bastantes montañeros/as, ya que se trata de una zona muy concurrida.
Distancia: 8,2 kms.
Desnivel: 450 m.
3. EZKAURRE ‘TXIKI’ (1.763 M.)
Posiblemente sea la cima más desconocida de un macizo también conformado por la peña Ezkaurre (2.050 m.) y el Baines (1.858 m.). Pero se trata de una sorprendente alternativa para ir haciendo piernas y ganando altura.
Además de ser bastante corta, la ruta que parte desde Belabarze brinda espectaculares contrastes y puede recorrerse casi en soledad. Y el camino discurre tanto por senderos marcados como por zonas señalizadas con hitos. Por tanto, es sin duda una opción muy interesante.
Distancia: 8,46 kms.
Desnivel: 736 m.

La ruta que lleva a Lapazarra y Lazagorria es perfecta para quienes quieren caminar en soledad.
4. LAPAZARRA (1.785 M.) y LAZAGORRIA (1.586 M.)
Nos adentramos nuevamente en el valle de Belagua para coronar dos cumbres modestas, pero desde las que se pueden contemplar unas vistas únicas de algunas míticas cumbres como el Txamantxoia, el Anie o la Mesa de los Tres Reyes.
Partiendo desde el refugio, el camino transcurre en parte por frondosos bosques, cuya sombra se agradece muchísimo cuando el sol aprieta. Además, se trata de una ruta poco transitada, idónea para quienes desean disfrutar de la naturaleza en soledad.
Distancia: 12,64 kms.
Desnivel: 646 m.
5. ORHI (2.017 M.)
El primer dosmil pirenaico desde la costa cantábrica es una fantástica opción para motivarse de cara a retos más ambiciosos. ¿Qué montañero/a no recuerda su primer dosmil?
En pleno corazón del valle Salazar, la ruta que comienza en el puerto de Larrau no tiene grandes dificultades técnicas, aunque hay que caminar con precaución en algunas zonas y es bastante exigente al concentrar un desnivel considerable en pocos kilómetros. También hay que tener en cuenta la meteorología, ya que es habitual encontrar niebla en la cumbre.
Distancia: 4,79 kms.
Desnivel: 437 m.
6. KAKUETA (1.583 M.)
Antes de buscar cumbres más poderosas y aún con el regusto de haber coronado el primer dosmil, te proponemos desplazarte hasta Isaba para hacer una cima poco transitada y de bastante desnivel y exigencia física. Eso sí, sin muchas dificultades técnicas.
El Kakueta, cuya ruta comienza y finaliza en la localidad, te permitirá testar tu verdadera forma física y comprobar si estás listo/a para montes más ambiciosos. Durante el recorrido, que en su mayor parte transita por el GR, podrás contemplar además la ermita de Idoia.
Distancia: 13,2 kms.
Desnivel: 883 m.
7. SIERRA DE SAN VICENTE (1.400 M.)
Descendemos a cotas más bajas, concretamente a la localidad navarra de Garde, para realizar una ruta circular donde posiblemente te encuentres con muy pocos montañeros/as: la que llega hasta la sierra de San Vicente.
Entre senderos de leñadores, pinos y bojes, el camino va tomando altura hasta una escarpada cima, que ofrece unas excelentes panorámicas del Pirineo. Sin reseñables dificultades técnicas, pero exigente tanto en desnivel como en distancia.
Distancia: 13,4 kms.
Desnivel: 800 m.

De camino a Lakartxela, es habitual encontrar ganado en los senderos que usan los montañeros.
8. LAKARTXELA (1.982 M.)
Enclavado al lado del Binbaleta, Lakartxela es uno de los montes más emblemáticos y transitados del Pirineo navarro. Quizás por eso sean muchas las personas que se confían cuando enfilan sus pendientes, bastante más duras y pronunciadas de lo que a menudo se piensa.
Partiendo de la Venta de Juan Pito, la ruta discurre inicialmente por caminos herbosos para, en su parte superior, dejar paso a las rocas, lo que obliga a ser precavidos/as. Eso sí, el camino está perfectamente señalizado.
Distancia: 8,81 kms.
Desnivel: 817 m.
9. TXAMANTXOIA (1.941 M.)
El Txamantxoia es otro de esos clásicos que todo montañero/a de la Comunidad foral no debe perderse. Además, se puede ascender desde distintos puntos, aunque en esta ocasión te proponemos hacerlo por una de las rutas más largas: la que da inicio en el camping Asolaze de Isaba.
Por primera vez superaremos los mil metros de desnivel, aunque el camino no tiene pasos expuestos ni zonas rocosas, de modo que puede recorrerse con cierta facilidad si la forma física acompaña. Sobre las vistas desde la cima… mejor esta vez no te daremos pistas. Preferimos que las descubras por ti mismo/a.
Distancia: 13,72 kms.
Desnivel: 1.022 m.
Nota: Otra de las subidas tradicionales parte desde el refugio de Linza. En este caso, la ruta es de 5,25 kilómetros y tiene un desnivel de 588 metros.

El Pirineo navarro cuenta con infinidad de rutas y montes que son perfectos para quienes desean iniciarse en la cordillera.
10. LA PAQUIZA DE LINZOLA (2.104 M.)
Una montaña singular y curiosa debido a su oronda forma, que contrasta con la de algunos de sus vecinos más ilustres, como la Mesa de los Tres Reyes o el Petrechema.
Esta elevación es una gran loma que divide los valles de Belagua y Zuriza. Aunque pertenece a Aragón, se levanta en tierras de Roncal, de ahí que la hayamos incluido en la lista. Su ascensión no presenta grandes dificultades técnicas, de ahí que resulte perfecta para culminar nuestra preparación inicial en los Pirineos. Un dosmil sencillo como broche final antes de pensar en retos más altos.
Distancia: 10,85 kms.
Desnivel: 825 m.
11. AÑELARRA (2.358 M.)
Subimos el listón para quienes ya han acumulado experiencia en las cimas anteriores. El Añelarra (2.358 m), segundo pico más alto de Navarra, es una montaña exigente y espectacular que nos adentra en el impresionante karst de Larra. La ruta circular desde el collado de Ernaz, junto a la Pierre de Saint Martin, suma 13,66 kilómetros y 747 metros de desnivel positivo, con una dificultad técnica moderada.
Desde la cima, las vistas hacia Belagua y el conjunto del Pirineo son sobrecogedoras. Para completar la jornada, puede continuarse por la cresta hasta el Añelarra Occidental (2.348 m) antes de regresar por el mismo itinerario. Una montaña de alta sensación pirenaica, ideal para quienes ya buscan retos más serios.
Distancia: 13,66 kms.
Desnivel: 747 m.
12. MESA DE LOS TRES REYES (2.446 M.)
La gran joya del Pirineo navarro y su cima más alta. Eso sí, para ascenderla se requiere ya una experiencia considerable, una preparación previa intensa y extremar las medidas de seguridad. De ahí que la pongamos en último lugar, como colofón final de esta lista.
Partiendo desde el refugio de Linza, la ruta hasta la cima es especialmente exigente y bastante larga, de ahí que sea fundamental estar en buena forma física. Por el camino, con suerte, tal vez avistes alguna que otra marmota.
Distancia: 17 kms.
Desnivel: 1.300 m.













