miércoles, 24 julio 2024

Cuatro hoteles y casas rurales de Navarra apuestan por la circularidad como valor diferencial

El hotel rural Heredad de Beragu (Gallipienzo), la casa rural Urruska y la Posada Elbete (ambas en el valle de Baztan) y las casas rurales Catalingarde I y II (Isaba) están diseñando un plan de circularidad. Todos ellos están adscritos a la Asociación Navarra de Pequeña Empresa de Hostelería (Anapeh).


Pamplona - 19 abril, 2024 - 15:07

Los cuatro alojamientos rurales están asociados a Anapeh. (Fotos: cedidas)

Cuatro establecimientos pertenecientes a la Asociación Navarra de Pequeña Empresa de Hostelería (Anapeh) han comenzado a trabajar en la implementación de un plan de circularidad, cuyo objetivo es «alcanzar la optimización en el uso de los recursos por parte de las empresas, conseguir un ciclo de utilización más largo de esos recursos, una mayor eficacia del sistema y ser un elemento de diferenciación en la oferta de empresas turísticas tanto en Navarra como a nivel nacional».

En definitiva, que sea «un valor comercial que repercuta en la decisión de compra de sus clientes». Según informó Anapeh este viernes, se trata del hotel rural Heredad de Beragu, en Gallipienzo; la casa rural Urruska y la Posada Elbete, ambas en el valle de Baztan; y las casas rurales Catalingarde I y II, en Isaba. Los cuatro establecimientos cuentan con el asesoramiento de Hotéliting.

«Trabajar en la implementación de un plan de circularidad se refleja en la identificación de medidas a poner en marcha por cada empresa, orientadas a promover un nuevo modelo de producción y consumo donde los productos, materiales y recursos puedan permanecer en la economía el mayor tiempo posible», valoró Pablo Granell, gerente de Hotéliting y responsable del proyecto.

Para la consecución de los objetivos, se trabaja desde un diagnóstico inicial, identificando medidas con las que la empresa ya cuenta y las que necesita adoptar para cada área que compone el plan de circularidad: energía, agua, alimentos y materiales.

El proyecto, financiado por las ayudas para la mejora de la competitividad de Gobierno de Navarra, finaliza el 30 de abril de 2024, momento en el que cada una de las empresas contará con un plan de circularidad proyectado a cinco años y un cuadro de indicadores con los objetivos a alcanzar, sus plazos y los recursos.


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