Es la diosa del matrimonio, la familia y la fertilidad, aunque su figura también estaba envuelta en episodios de celos y venganza. «Es verdad que Hera tiene un significado un poco negativo por su leyenda, porque a veces no actuaba correctamente», admite entre risas Lorena Amatriain, fundadora de Hera Pamplona, un centro de estética especializado en drenaje linfático que en solo dos años ha multiplicado su espacio y su clientela. Vecina de Pamplona y con 35 años, Amatriain ha pasado en tiempo récord de atender desde su casa a dirigir un negocio con seis salas, empleadas a su cargo y lista de espera. «Siempre tenemos la agenda completa», asegura.
Su carrera comenzó en el mundo del comercio. Trabajó en Zara desde los 18 años, pero en un viaje realizado a Barcelona en 2023 se sometió a un drenaje linfático por primera vez y se quedó fascinada con los resultados. Tan convencida estaba que se fue a Madrid para formarse en dicha técnica, a pesar del elevado coste. «Me advirtieron de que no debía dejar de practicar o perdería la técnica», recuerda.
De vuelta en la capital navarra, empezó a probar desde casa con sus compañeras de Zara como primeras clientas. «Sabemos cómo funciona esta ciudad. En la tienda trabajábamos unas cuarenta mujeres, y cada una que venía se lo recomendaba a otras», explica. El boca a boca funcionó tan bien que pidió una excedencia y se dio de alta como autónoma. En septiembre de 2023, abrió su primer local en la calle Berriozar de Ansoáin, de 90 metros cuadrados y dos salas.
EL CRECIMIENTO
En menos de dos años, el crecimiento del negocio la ha llevado a mudarse a un local mayor, en la misma calle, con 140 metros cuadrados y seis salas. Ha incorporado una trabajadora fija y, en las próximas semanas, prevé iniciar colaboraciones con profesionales externos. Además, ha sumado una máquina de radiofrecuencia para tratamientos de regeneración celular y tiene en mente nuevas incorporaciones: «No soy nutricionista ni dietista, pero me apetece agregar nuevos servicios poco a poco. También quiero ofrecer tratamientos oncológicos», adelanta.
En plena temporada alta, abril, mayo y junio, el centro funciona a máximo rendimiento. «Hay semanas en las que no damos abasto», reconoce Amatriain, que calcula tener más de 300 clientas entre las que acuden semanalmente, una vez al mes o solo antes del verano.
Hera Pamplona se especializa en el método Renata França, una técnica brasileña de drenaje linfático «con resultados inmediatos y que mejora el aspecto corporal mediante la eliminación de líquidos». También ofrece masajes modeladores o anticelulíticos en cintura y piernas, dirigidos principalmente a mujeres.
Por ahora, Amatriain descarta abrir un segundo centro en Pamplona, aunque no cierra la puerta a una nueva mudanza si el espacio vuelve a quedarse pequeño. «Siempre me ha gustado el mundo de la estética. Incluso me he hecho tratamientos, pero nunca pensé que acabaría haciéndolos yo a otras personas», bromea.













