domingo, 16 junio 2019

Economía Social, construyendo la empresa del futuro desde el presente

Frente a los retos de futuro a los que nos enfrentamos, el autor pone en valor el papel que las empresas de la economía social ya otorgan a las personas en su afán por alcanzar una economía más horizontal, humana y democrática.

Redacción
Pamplona - 26 septiembre, 2018

ignaciougaldeanel-tribunaCuando imaginamos los años venideros es difícil determinar cómo influirán en nuestro día a día los enormes cambios tecnológicos que estamos viviendo. Intuimos que estamos en una nueva etapa, en un momento en que se perfila la industria 4.0, con nuevos productos, servicios y nichos de negocio. Y, como distintas voces advierten, con nuevas formas de entender el trabajo en entornos laborales cada vez más digitalizados.

Frente a esta realidad, hay quien teme distopías donde los seres humanos están cada vez más alienados frente a máquinas dotadas de Inteligencia Artificial o quien sueña con un edén de ocio creciente y nuevas capacidades ampliadas. Más allá de teorías, el elemento clave que marcará nuestro futuro puede resumirse en una cuestión ¿seremos las personas el centro de esta nueva economía? La única respuesta, el gran reto a asumir, debería ser siempre SI. Solo así, todo este esfuerzo valdrá la pena.

¿Cómo lograrlo? Con una economía a escala humana, horizontal y democrática, que empodere a las personas. Con organizaciones en las que la persona tenga capacidad de decisión y donde cada una de nosotras y nosotros podamos, no solo trabajar, sino desarrollarnos. Empresas centradas en la innovación social que contribuyan a generar cambios de mentalidad para resolver los grandes desafíos a los que nos enfrentamos.

¿Como crear una economía a escala humana, horizontal y democrática? Con empresas donde las personas tengan podar de decisión y puedan desarrollarse, además de trabajar.

Esas empresas ya existen en el presente y cuentan en nuestra comunidad con una organización que las representa: ANEL. Hablamos de empresas de Economía Social, cooperativas de trabajo y sociedades laborales, que han demostrado su responsabilidad y compromiso en todas las coyunturas.

Que siguen creciendo en todos los sectores de actividad y son capaces de competir sin dejar de ser fieles a sus principios. Con una competitividad sostenible y responsable que se traduce en un bien cada vez más necesario: empleo digno, estable y de calidad.

ALGUNOS DATOS RELEVANTES

Actualmente en Navarra cooperativas y sociedades laborales generan cerca de 13.000 empleos directos, con crecimientos que superan en 14 veces la media nacional. Por poner un ejemplo, el pasado ejercicio, cooperativas y sociedades laborales crearon 1.746 puestos de trabajo, un 26% del total del empleo privado en Navarra.

Foto de familia de los promotores y participantes del proyecto EMPRESS de ANEL. (FOTOS: Victor Rodrigo).

Pero lo que es más importante, el 80% de los contratos de empresas de Economía Social son indefinidos. No deslocalizan por lo que contribuyen a la vertebración y bienestar del territorio donde se encuentran. Y, aunque todavía quede mucho trabajo por hacer, reflejan un creciente equilibrio entre géneros, ya que más del 45% corresponden a mujeres.

Tenemos que seguir trabajando con una visión a largo plazo para que las empresas de economía social puedan llegar mucha más lejos y durante más tiempo. Ahí ANEL siempre estará dispuesta a ofrecer máxima cooperación.

Navarra es una comunidad referente en el desarrollo de este modelo empresarial basado en las personas, que se ha visto reflejado en el Plan Integral de Economía Social 2017-2020, una iniciativa que ya está dando sus frutos.

A esto se une que nuestra comunidad es la única a nivel europeo que ha reconocido el potencial innovador de este modelo empresarial y ha introducido a la Economía Social dentro de su Estrategia de Especialización Inteligente (S3).

PROPÓSITOS DE FUTURO

Pero más allá de horizontes temporales tenemos que seguir trabajando, juntas y juntos, con una visión a largo plazo. Desde ANEL estamos dispuestos a seguir haciéndolo cooperando con instituciones, organismos socio-económicos, empresas y actores locales, autonómicos, nacionales y europeos.

Ésta es la esencia de la Economía Social. Personas que comparten conocimientos, que deciden. Personas diversas, pero iguales en derechos y responsabilidades. Que cooperan dentro y fuera de sus fronteras. Que confían en que juntas pueden llegar mucho más lejos y durante más tiempo.

Ignacio Ugalde
Presidente de ANEL – Empresas de Economía Social de Navarra

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