El Hotel Pirineo de Isaba, construido en 1910, vuelve a la vida. Tal y como adelantó este medio hace un año, Raquel Marco ha reformado el emblemático edificio y lo ha transformado en un conjunto de apartamentos turísticos. Tras dieciséis meses de obras, esta vecina del pueblo pudo abrir el negocio el pasado septiembre. «Ha sido un proceso muy largo, sobre todo por las complicaciones surgidas con la búsqueda de los gremios. Apenas quedan en la zona y, como la dimensión del proyecto era muy grande, he tenido que contratar fontaneros y electricistas de Pamplona«, señala a Navarra Capital.
No obstante, la satisfacción de ver cómo un edificio centenario de Isaba vuelve a alojar visitantes es muy reconfortante para ella. «Cuando me ofrecieron comprar el Hotel Pirineo, no me pude resistir por la historia que atesora. Casi toda la vida lo he visto cerrado. Es mi pequeño homenaje a Ángel Galé, el constructor del establecimiento original», remarca con ilusión.
El negocio, rebautizado como Apartamentos Pirineo, cuenta con cinco estudios para una o dos personas y tres apartamentos para entre dos y cuatro huéspedes. Es decir, puede albergar hasta un máximo de veintidós personas al mismo tiempo. Además, en la planta baja ha puesto en marcha el restaurante Pirineo, con capacidad para 35 comensales y que, en principio, no estaba contemplado en el proyecto. El chef del local es el argentino Martín Argüello.
«La carta se basa en el producto fresco de la zona, por lo que la calidad es extraordinaria. Cocina con mucho cariño, y sus platos están teniendo mucho éxito: costilla deshuesada, oreja de cerdo, merluza rellena, judías verdes con brócoli, coliflor, beicon ahumado y setas… Además, hay una gran selección de postres caseros», enumera.
Aunque Raquel también regenta en Isaba el Hostal Onki Xin y los apartamentos Metsola junto a su marido, el inglés Simon Hall, el proyecto del Hotel Pirineo lo dirige en solitario. «Mi marido ya está en modo jubilado», bromea. «Le he dedicado muchas horas de mi tiempo libre. Ha sido muy duro, pero también he tenido ayuda de dos de mis hijos, que han decidido quedarse a vivir en el pueblo», resalta.
TURISMO Y VIVIENDA
La apertura de los Apartamentos Pirineo se produjo varias semanas antes de que el Ayuntamiento de Isaba anunciara este martes que suspende la implantación de nuevos establecimientos de alojamientos turísticos y la ampliación de los preexistentes. «La suspensión afecta también al otorgamiento de todo tipo de licencias, autorizaciones, comunicaciones previas y declaraciones responsables relacionadas con alojamientos turísticos», indica el comunicado.
Esta decisión tendrá una duración de un año. ¿El objetivo? Tener tiempo para «estudiar la regulación y ordenación del uso de alojamiento turístico en el municipio de Isaba». De esta manera, el Consistorio aboga por redactar, tramitar y aprobar un plan especial de regulación y ordenación del uso de los alojamientos turísticos en Isaba. El acuerdo municipal ya está en vigor tras su publicación en el BON.
En este sentido, Raquel confirma que en Isaba hay un problema de acceso a la vivienda. «La poca gente que quiere quedarse a vivir no tiene sitio. Las casas que antes eran viviendas se están convirtiendo en apartamentos turísticos. Y eso es un problema que la Administración debería regular», defiende. Como solución, Raquel propone liberar suelo y construir Viviendas de Protección Oficial (VPO).
Al mismo tiempo, reivindica el papel del turismo en la economía local. «Es el motor del valle. Desafortunadamente, Isaba sufre una crisis demográfica importante. Por ejemplo, cuando yo vine a vivir aquí en 2004 tras irme a estudiar fuera, había 120 niños en la escuela a la que acuden alumnos de los pueblos de alrededor. Hoy, veinte años después, solo hay ochenta. Y sin familias, no hay futuro», sentencia para precisar acto seguido que muchos de los jóvenes que deciden quedarse a vivir en el pueblo, como dos de sus hijos, precisamente se dedican a este sector.













