lunes, 15 julio 2024

El Centro Stirling se adentra en el sector ‘wellness’ con sus innovadores sensores impresos

En 2020, se convirtió en la primera Unidad Empresarial de I+D+i del SINAI, coordinado por ADItech. Hoy, cuenta  con diez personas altamente cualificadas y ha profundizado en distintas tecnologías asociadas a la impresión funcional como interfaces humano-máquina, productos de termoelectricidad y aplicaciones para la salud y el bienestar. De hecho, la entidad espera que Embega, cooperativa a la que está vinculada, pueda empezar a comercializar estas últimas innovaciones "a corto plazo".


Villatuerta - 7 febrero, 2024 - 05:58

Silvia Zabala, responsable del Área de Impresión Funcional, y Javier Olaizola, director gerente del centro. (Fotos: Ana Osés)

El fin de la década de 2000 se acercaba. Y, con él, llegó un momento de reflexión para las siete cooperativas de Mondragon Componentes. Esta agrupación especializada en componentes para electrodomésticos y dispositivos electrónicos se enfrentaba a un reto capital: impulsar y dinamizar la colaboración en proyectos de I+D+i que les ayudara a buscar nuevos productos y la excelencia en la fabricación. Pronto concibieron la creación de una Unidad Empresarial de I+D+i para investigar y desarrollar tecnologías «más avanzadas, eficientes y limpias». Así, el Centro Stirling vio la luz en septiembre de 2009.

Ese mismo año, su sede en la localidad guipuzcoana de Aretxabaleta recibió la acreditación como agente científico tecnológico por el Gobierno vasco y se integró en la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación (RVCTI). Así, su objetivo ya no se ceñía solo a la colaboración en proyectos de I+D+i entre las cooperativas que conforman la división, sino que se ampliaba a otras entidades de investigación a nivel nacional e internacional.

Con ese mismo espíritu, el Centro Stirling inauguró diez años después una sede en Villatuerta. Esta delegación, especializada en impresión funcional y ubicada en las inmediaciones de la cooperativa Embega, se registró en 2020 en el Sistema Navarro de I+D+i (SINAI), coordinado por ADITech. De esta forma, se convirtió en la primera Unidad Empresarial de I+D+i en un sistema que también acoge a otras seis: Cosmos, Solidus, Exkal, IED, Professor Octopus AI_Lab y Florette.

Los circuitos que diseña el Centro Stirling tienen distintas aplicaciones en el sector de la impresión funcional.

Los circuitos que diseña el Centro Stirling tienen distintas aplicaciones en el sector de la impresión funcional.

«Por eso, el centro de Navarra se ha convertido en una área estratégica para Embega. Porque, aunque las oportunidades de negocio sean evidentes, cooperativas de este tipo necesitan un equipo que tenga la mirada limpia y sepa pensar a medio plazo«, incide Javier Olaizola, director gerente del Centro Stirling.

La entidad cuenta con una decena de personas altamente cualificadas en los ámbitos que forman parte de todas las fases de la impresión funcional. «Nos dedicamos a innovar en tecnologías dirigidas principalmente a dos campos de actuación: interfaces hombre-máquina (HMI) y sensórica. Así mismo, optimizamos procesos para conseguir una mayor calidad y eliminar las posibilidades de que los productos sean defectuosos», incide Silvia Zabala, responsable del Área de Impresión Funcional.

En los últimos cuatro años, el equipo del centro ha profundizado en distintas aplicaciones de la serigrafía funcional en productos HMI o termoelectricidad. Las cifras respaldan el trabajo conjunto de Embega y la unidad de I+D+i. En 2023, la cooperativa facturó 11,5 millones de euros, un 31,1 % más que en 2019, cuando ingresó 8,77 millones.

EL SECTOR ‘WELLNESS’

Con el objetivo de apoyar la diversificación de Embega, el Centro Stirling lleva un año y medio volcado en una nueva línea de investigación: el desarrollo de sensores dirigidos a la salud y el bienestar. Un mercado que espera crecer anualmente un 8,6 % hasta 2027, cuando alcanzará los 7,9 billones de euros, según datos recogidos el pasado mes de noviembre del Global Wellness Institute (GWI). Lo hará aupado «por los consumidores, la medicina y el sector público», que están dirigiendo esfuerzos inversores al desarrollo de soluciones preventivas.

«Hay una gama de productos en el mundo de la salud que pueden fabricarse con impresión funcional. Por ejemplo, aquellos dispositivos para deportistas o la salud que facilitan la monitorización de la frecuencia cardíaca, electroencefalogramas y otros tipos de análisis. Esperamos que Embega pueda poner un producto de este tipo en el mercado a corto plazo», señala Olaizola.

Este último es un objetivo que el centro también se ha propuesto con otros proyectos, ya «plenamente desarrollados» en fases preindustriales. Al mismo tiempo, las dos sedes del Centro Stirling están explorando «ámbitos transversales» como la fabricación aditiva o la Inteligencia Artificial para la mejora de procesos industriales. 

PRIMERAS COLABORACIONES EN EL SINAI

La entidad mantiene doce proyectos colaborativos con distintas organizaciones, dos de ellos junto a otros agentes del SINAI, bajo la coordinación de ADItech y con financiación del Gobierno de Navarra. «Está claro que participar en las distintas convocatorias de ayudas al I+D+i del Ejecutivo foral es una gran ventaja, que nos aporta recursos y estabilidad. Así mismo, no podríamos haber conseguido formar parte de iniciativas de forma tan rápida y fácil si no estuviéramos dentro del SINAI», valora Zabala.

Las nuevas tecnologías que explora Centro Stirling Navarra pretenden mejorar la fabricación de electrodomésticos y componentes de la automoción, entre otros sectores.

Las nuevas tecnologías de la entidad también buscan mejorar la fabricación de electrodomésticos y los componentes de la automoción.

Por un lado, y bajo el liderazgo del Centro Tecnológico Lurederra, la iniciativa Recyclink busca desarrollar procesos que permitan recuperar metales valiosos como la plata de residuos electrónicos para reciclarlos e incorporarlos en la producción de nuevos dispositivos. Al mismo tiempo, busca incluir componentes «inocuos para el ser humano» en los procesos de producción de tintas de impresión de circuitos. Así lo hacen de la mano de NAITEC.

Además, el proyecto Elespray, capitaneado por la Universidad Pública de Navarra (UPNA), tiene el objetivo de estudiar y desarrollar las tecnologías de fabricación de superficies conductoras «de alta resolución» para fabricar dos tipos de productos: patrones innovadores de pistas conductoras, que permitan dar forma a superficies conductoras «transparentes al ojo humano», y recubrimientos de superficies conductoras de alta homogeneidad, que puedan presentar diferentes funcionalidades como el calentamiento de superficies.

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