‘El Jardín de Urtxi’, el programa educativo pieza clave del proyecto de sensibilización medioambiental ‘Hay otra forma de conservar nuestros bosques’, aterrizó la semana pasada en el colegio Teresianas de Pamplona, donde varios alumnos de 5º de Primaria participaron en una jornada centrada en la conservación forestal. Esta iniciativa, impulsada por Navarra Capital y Laboral Kutxa con el apoyo del Gobierno de Navarra, la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona (MCP) y la empresa técnica Basartea, tiene como objetivo acercar a los escolares a la biodiversidad de los bosques navarros y fomentar su preservación desde edades tempranas.
El colegio Teresianas, ubicado en la calle Francisco Alesón, albergó dos sesiones dirigidas por Itxaso Mitxitorena, técnica responsable del programa, acompañada por Javier Villoslada, bombero forestal del Gobierno foral. A través de dinámicas participativas, reflexiones colectivas y materiales didácticos, el alumnado vivió una experiencia educativa única en torno al ecosistema forestal. «Fueron dos de las sesiones en las que más atentos estuvieron gracias a que se llevaron a cabo en las aulas, en vez de en un auditorio o una sala multiusos donde se distraen más. La interacción fue muy fácil porque realizamos juegos, actividades interactivas, preguntas sencillas…», destacó Mitxitorena.
Con el 64 % del territorio navarro cubierto por masa forestal, el proyecto busca sembrar en las nuevas generaciones el compromiso con el medio ambiente. En total, más de 500 escolares de media docena de centros educativos navarros, como el Liceo Monjardín, han tomado parte en este programa formativo.
Los conceptos que se trataron durante la sesión no les resultaron desconocidos, ya que el alumnado venía trabajando en ellos a lo largo de las semanas anteriores. La primera parte de la jornada consistió en explicar contextualizar el proyecto. «Les lanzamos preguntas como: ¿Qué pasaría si vivieras en un sitio sin bosques o vegetación? El objetivo es que identifiquen los inconvenientes de la desertización», agregó.

Itxaso Mitxitorena, técnica responsable del programa, y Javier Villoslada, bombero forestal del Gobierno foral, condujeron las sesiones.
La ardilla Urtxi, protagonista del cuaderno didáctico, es un elemento clave para el estudiantado. «Interactúa con ellos a través de vídeos donde les propone reflexiones y preguntas sobre otros animales. Por ejemplo, deben reconocer figuras, sonidos, hábitats u otras características», desgrana. En paralelo, les invitan a relacionar sonidos como una cascada de agua o el piar de diferentes aves con la paz mental y la tranquilidad. «Les planteamos que es necesario salir de la rutina y de lo urbano», defendió Mitxitorena.
En esa defensa de la naturaleza, la técnica responsable del programa dio paso a Villoslada, bombero forestal que, junto a sus compañeros, son clave para defender nuestros bosques. «Capta la atención de los estudiantes en cuanto comienza a hablar de camiones y helicópteros. No solo les explica sus labores principales, sino cuánta agua son capaces de transportar este tipo de vehículos. Además, les lanza un test con preguntas rápidas para que se mantengan interesados», subrayó Mitxitorena.
De hecho, cuando les preguntaron qué labores concretas pueden realizar ellos mismos, una niña respondió que atender a más charlas como esta puede ser una muy buena opción. «Para nosotros es muy reconfortante lograr captar su atención. Y más en esta época en la que todos tenemos gran cantidad de estímulos a nuestros alrededor». Además, recibieron un dossier con más información para que puedan utilizarla fuera del aula. Por ejemplo, cuando van de excursión con sus familias.













