El Covid-19 'alía' al sistema sanitario con la industria

viernes, 10 julio 2020

El Covid-19 ‘alía’ al sistema sanitario con la industria

Los participantes en el 'Encuentro de Cooperación Salud e Industria', promovido por Fundación Industrial Navarra, resaltaron que la Comunidad foral puede beneficiarse de la conexión que el coronavirus ha propiciado entre el sistema sanitario y el tejido empresarial. "Tenemos conocimiento y talento para poder realizar una transformación muy importante", remarcó el presidente de la fundación, Miguel Iriberri.

Redacción
Pamplona - 23 junio, 2020

Juan Goñi, Carlos Artundo e Ínigo Goenaga, en la mesa redonda moderada por Juan Carlos Franquet. (Fotos: Víctor Ruiz)

Una de las poquísimas cosas positivas que nos ha deparado la pandemia del coronavirus ha sido el acercamiento del sistema sanitario a la industria y su colaboración en la búsqueda de soluciones a algunos de los problemas más acuciantes puestos de manifiesto por la crisis del Covid-19, como el desabastecimiento de los elementos de protección individual. Navarra cuenta con un ecosistema capaz de desarrollar esa colaboración, que puede traer importantes beneficios para los sectores sanitario e industrial, y también para la economía de la Comunidad. Así se puso de manifiesto en el ‘Encuentro de Cooperación Salud e Industria’, promovido por Fundación Industrial Navarra (FIN) y que tuvo lugar este martes en el Colegio Oficial de Médicos de Navarra, con el objetivo de dar respuesta al reto de identificar necesidades no cubiertas de una forma eficiente en el sector salud y fomentar la puesta en marcha de soluciones industriales.

El presidente de la FIN, Miguel Iriberri, se dirige a los asistentes a la jornada.

“Desde la Fundación Industrial Navarra vemos que es una oportunidad única para la colaboración entre sectores en los que Navarra es absolutamente puntera. En este caso entre el sanitario e industrial, dentro de las necesidades de base que existen en ambos como hemos podido comprobar con esta crisis, con una carencia completa de recursos y que se pueden implementar desde nuestra propia comunidad”, indicó el presidente de la FIN, Miguel Iriberri, quien destacó además que esa cooperación puede propiciar una tercera revolución para Navarra tras la de los años 60, con el paso de una sociedad agraria a otra industrial y la ocurrida en los 90, con el desarrollo de las energías renovables”.

Miguel Iriberri: “La cooperación del sistema sanitario y la industria puede propiciar una revolución para Navarra”.

“Tenemos un ecosistema más adecuado, con cuatro áreas muy punteras a nivel nacional e incluso internacional, el mundo de la automoción, el de las energías renovables, la industria agroalimentaria y el sector sanitario, además de dos universidades que ofrecen estudios sanitarios y de ingeniería, laboratorios, centros tecnológicos… En definitiva, tenemos conocimiento y talento para poder realizar una transformación muy importante. Y como navarros contamos con la actitud, las ganas, el compromiso y la tradición de saber hacer las cosas bien, lo que nos ha llevado a la situación yo diría casi de privilegio a nivel nacional e internacional”, insistió el presidente de la FIN.

OPORTUNIDAD DE ORO

Posteriormente, tuvo lugar una mesa redonda moderada por Juan Carlos Franquet que fue abierta por el director general de Salud del Gobierno de Navarra, Carlos Artundo. Este indicó que la pandemia había puesto en contacto “de una manera brutal” al Sistema Navarro de Salud con la industria y también con la FIN: “Es una oportunidad de oro que no debemos dejar pasar. Precisamos soluciones a necesidades concretas de los procesos de atención a la gente, y eso nos lo puede dar el tejido empresarial”. En este sentido, apuntó dos campos en los que esa cooperación puede hacerse realidad: la telemedicina y la inteligencia artificial aplicada a la salud.

La gerente de Fundación Industrial Navarra, Elena Alemán, dio la bienvenida a los asistentes al encuentro.

También intervino Íñigo Goenaga, director de Desarrollo de la Clínica Universidad de Navarra, quien coincidió con Iriberri al resaltar que la Comunidad foral cuenta con fortalezas que pueden servirle para aprovechar la oportunidad que genera la búsqueda de soluciones a necesidades no cubiertas de un modo eficiente en el campo sanitario.

Detalló, como problemas, el “desconocimiento mutuo” y el hecho de que la colaboración que se ha dado durante la fase más aguda de la pandemia tenía un carácter “voluntarista”. También resaltó que el actual marco legal “no ayuda” a esa colaboración y que los recursos “económicos y temporales” de los que disponemos son escasos. Goenaga citó como tendencias que van a imponerse en un futuro próximo ,y en las que puede intervenir la industria navarra, la telemedicina; la inteligencia artificial, “que va a cambiar la medicina”; los sistemas de recogida de información sobre enfermedades o hábitos de vida; la logística hospitalaria; la impresión 3D, por ejemplo para crear prótesis a medida; los simuladores de intervenciones quirúrgicas; o la terapia celular, campo en el que habló de un proyecto basado en el uso del colágeno en afecciones cardiacas que la CUN desarrolla junto a Viscofan 3P Bio.

Carlos Artundo: “Precisamos soluciones a necesidades concretas de los procesos de atención a la gente, y eso nos lo puede dar el tejido empresarial”.

El tercer participante en la mesa redonda fue Juan Goñi, director general de los Laboratorios Cinfa, quien profundizó en la estrategia europea postCovid-19, dirigida a reducir la dependencia de medicamentos fabricados en terceros países y facilitar la competencia y el acceso de las empresas europeas. Para ello, debería contarse con industrias farmacéuticas y también con químicas que sean sus proveedoras, permitiendo que trabajen con autonomía con respecto a los suministros que actualmente llegan de China o India, y automatizadas para que sean más competitivas. Goñi también se refirió a distintas oportunidades y tendencias como la digitalización aplicada a la medicina y la importancia creciente que los pacientes dan a la prevención, aunque recalcó que debe hacerse “con rigor científico”.

ACTIVIDAD REDIRIGIDA

Posteriormente, tuvo lugar un segundo foro que versó sobre Soluciones industriales aplicadas al sector sanitario’, en el que Ignacio Álvarez, CEO de MecacontrolEduardo Azanza, CEO y cofundador de das-NanoDaniel Antoñanzas, director general de Exkal; y Esteban Morrás, socio de Engineea, relataron, en algunos casos con demostraciones prácticas, cómo están redirigiendo su actividad ante las necesidades y carencias del sector sanitario.

Ha sido el primer encuentro empresarial tras la desescalada, celebrado con estrictas medidas de seguridad sanitaria.

Ha sido el primer encuentro empresarial tras la desescalada, celebrado con estrictas medidas de seguridad.

Así, Eduardo Azanza mostró el sistema de verificación digital de identidad de das-Nano, con utilidad para la medicina, por ejemplo, en la identificación de pacientes, consulta de historiales clínicos o atención médica telefónica y personalizada. Daniel Antoñanzas, por su parte, dio a conocer los sistemas de esterilización desarrollados por Exkal junto a L’Urederra, portátiles y válidos tanto para objetos como ropa, y adelantó que ya trabajan en prototipos de esterilizadores de superficies y de los aparatos de aire acondicionado.

Además, Mecacontrol, radicada en Cascante, ha reorientado su producción casi de la noche a la mañana para fabricar hasta 7.000 pantallas faciales diarias, que han sido donadas a los sistemas sanitarios de Navarra, Castilla y León, Andalucía y Polonia, enclaves donde la empresa tiene plantas. Y no solo eso. Ha ideado sistemas de sujeción de mascarillastrabaja para poder fabricar 72.000 mascarillas diarias a partir de julio, tal y como adelantó NavarraCapital.es; y, de la mano de L’Urederra, desarrolla un proyecto de recubrimiento con nanopartículas, que puede actuar como bactericida y virucida, detalló Ignacio Álvarez.

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