domingo, 28 noviembre 2021

El oscuro amanecer de la industria auxiliar de la automoción

Faurecia, SAS Automotive, KWD, Gestamp, Reybesa, Gureak… NavarraCapital.es acompañó al primer turno de trabajo en varias fábricas, de las que algunas ya habían parado y otras operaban a medio gas o bajo mínimos, con la incertidumbre de no saber qué sucederá tras el cierre de VW Navarra.

Jesús Jiménez
Pamplona - 16 marzo, 2020

Trabajadores del primer turno, accediendo a la factoría de Gestamp. (Fotos: Víctor Rodrigo).

Una oscuridad cerrada que haría las delicias de Mary Shelley. Los polígonos industriales que rodean la factoría de VW Navarra permanecen dormidos. Pero el coronavirus no descansa. Son las cinco de la mañana y recorremos calles desiertas, por las que circulan de vez en cuando coches fugaces. Llueve. Mucho. Y solo las farolas exteriores dan un toque de cierta calidez a las moles de hormigón armado donde late el corazón industrial de Navarra.

En KWD tienen la producción parada desde ayer por la noche. “Ya no hubo turno de las diez”, informan.

Tras un primer intento infructuoso en una Faurecia cerrada a cal y canto, a las 5:35 nos detenemos a la entrada de SAS Automotive, proveedora del copkpit o salpicadero del VW T-Cross.

Justo en ese momento llega Mari Carmen con su uniforme de una empresa de limpiezas: “Yo abro la fábrica”, nos responde con buen talante pese a la hora. Confirma, además, que SAS no para por el momento “aunque solo vamos a estar siete personas… Hay que guardar la distancia de seguridad”.

Un autobús vacío camino de Tasubinsa, frente a las instalaciones de Reybesa.

Unos metros más adelante, justo enfrente, nos encontramos con Andrés Cale, jefe de Producción de KWD, proveedora de conjuntos de soldadura también para la factoría de Landaben. Empezamos a charlar cuando, de repente, aparece un trabajador en su vehículo. “A casa”, le indica Cale haciendo un ademán con la mano.

Vuelve a hablar con nosotros. “Tenemos la producción parada desde ayer por la noche. Ya no hubo turno de las diez”, detalla. Apunta, además, que solo se abrirán las oficinas para empezar la negociación “del ERTE o lo que se pueda”, atestigua algo apesadumbrado. Lógico teniendo en cuenta que la paralización de Volkswagen Navarra afecta y mucho a la industria auxiliar de la automoción.

Ambiente fantasmagórico en lo que debiera ser el primer turno laboral de un lunes cualquiera en el polígono Comarca I.

Trabajador de Gureak: “Vengo a trabajar, pero mi intención es volverme a casa porque soy grupo de riesgo. Ya he hecho los papeles en Salud Laboral”.

Paramos en la puerta de Gureak porque justo hay un grupo de trabajadores a punto de iniciar su jornada laboral. Pillamos a la carrera a Alberto, uno de los últimos que se incorporan. “¿Estáis abiertos? ¿Vais a trabajar?”, le cuestionamos. “Si”, nos responde, “aunque mi intención es volverme a casa porque soy grupo de riesgo. Ya he hecho todos los papeles en Salud Laboral”. Y sigue su camino…

“HOY NO SALDREMOS”

La lluvia empieza a calar en un amanecer más oscuro que de costumbre. Salimos y entramos del coche rápido y, pese a todo, empezamos a notar cómo se filtra la humedad dentro del abrigo. Frío. Nuestra ruta nos lleva a Reybesa, que se nos presenta iluminada como un árbol de Navidad. Justo acaba de llegar Fernando. Se baja de su vehículo y se encamina hacia el interior. “Hoy seguramente no saldremos”, comenta uno de los trabajadores de la principal proveedora de carretillas de Volkswagen Navarra. Dos horas más tarde, la empresa indicaba a este medio que, al menos por ahora, prestará un servicio especial de atención “a toda la industria de bienes de primera necesidad y a todo cliente con incidencias urgentes”.

En KWD ya no hubo turno este domingo por la noche. Solo abrirán las oficinas.

Al primer turno de Gestamp “habrán venido unas 50 personas en total“, indican en la empresa.

Cerca ya de las seis de la mañana, cerramos el círculo en la cercana Gestamp, proveedora de conjuntos de soldadura para Landaben. El parking de vehículos está medio lleno. Y un vigilante nos atiende amable para reconocer que “han venido unas 50 personas”. “¿Y cuántos trabajan aquí?”, le preguntamos. Calcula que unos 400: “Estamos a media actividad y no sabemos qué pasará”.

En SAS Automotive hoy trabajaran siete personas.

Aún no ha salido el sol y sigue lloviendo a cántaros. Nos alejamos hacia el coche, mientras vemos cómo otros vehículos vienen y van, acompañados de una estela de agua y el rápido flash de sus focos. Mi compañero gráfico, Víctor Rodrigo, de repente se da la vuelta y toma la foto que ilustra estar crónica. Sombras. De lo que fue y de lo que aún no sabemos qué vendrá. Así fue, tras el cierre de Volkswagen Navarra, el primer turno de la industria auxiliar en plena cuarentena por el coronavirus.

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