El Producto Interior Bruto (PIB) de Navarra creció un 2,3 % durante el año pasado año, dos décimas más respecto a la previsión anunciada por el consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, en un acto de Laboral Kutxa celebrado en octubre. «El cierre de 2025 muestra una economía navarra muy bien parada en la comparativa con los principales países de la eurozona como Alemania, Francia e Italia, donde las últimas estimaciones sitúan el crecimiento anual del PIB por debajo del 1 %», destacó el consejero de Economía y Hacienda.
Las cifras del último trimestre publicadas por el Instituto Navarro de Estadística (NASTAT) también «confirman», según Arasti, la «buena marcha» de la economía navarra «con sendos crecimientos tanto en la comparativa con el cuarto trimestre de 2024 (2,1 %) como en la tasa intertrimestral, donde se observa una subida del 0,5 % frente a lo recogido entre julio y septiembre».
De cara a futuro, Arasti avanzó que las previsiones para 2026 «mantienen ese diferencial positivo con las principales economías europeas». En este sentido, el Gobierno de Navarra trabaja sobre una estimación de incremento del PIB navarro de en torno al 1,8 %.
Respecto al IPC, 2025 concluyó con una inflación media anual del 2,6 %, ligeramente por encima de lo previsto, «debido a la fortaleza de los servicios y la presión del precio de los alimentos». Por su parte, la inflación subyacente mostró un comportamiento más estable y finalizó 2025 con una tasa media anual del 2,2 %, en línea con el objetivo del Banco Central Europeo.
El consejero de Economía y Hacienda detalló que «el consumo privado se sigue mostrando como el eje tractor de la actividad, tal y como sugieren las ventas minoristas y las matriculaciones de turismos». Por su parte, la inversión muestra «un comportamiento divergente». «Mientras la construcción mantiene un buen tono, la inversión en bienes de equipo se debilita por la difícil coyuntura actual del sector industrial», señaló. Asimismo, según Arasti, «el parón productivo de la rama de automoción, en pleno proceso de transición hacia el vehículo eléctrico, y la atonía de la demanda internacional han afectado a las exportaciones de bienes».













